Un tercio de las playas de Gipuzkoa podría desaparecer a finales de siglo

Dos bañistas disfrutaban esta semana del viento sur en La Concha./SARA SANTOSGráfico
Dos bañistas disfrutaban esta semana del viento sur en La Concha. / SARA SANTOS

La Diputación advierte de los impactos del cambio climático en el territorio y presenta una estrategia para atajar un problema mundial desde lo local

GAIZKA LASASAN SEBASTIÁN.

La Diputación de Gipuzkoa quiere ubicar el debate sobre el cambio climático en las coordenadas del aquí y ahora. Aspira a aterrizar en la Gipuzkoa de hoy un asunto cuya afección se sitúa habitualmente en ese ente etéreo llamado mundo globalizado allá por 2050, cuando no en el próximo siglo. «La cuestión es que tenemos que ser conscientes del problema que tenemos», concluyó el diputado foral de Medio Ambiente, José Ignacio Asensio (PSE), tras presentar el anteproyecto del documento que va a recoger la 'Estrategia guipuzcoana de lucha contra el cambio climático'.

Que la temperatura media de la atmósfera haya subido 1,1 grados desde la era preindustrial -según la Agencia Meteorológica Mundial- no parece dato para alarmar a nadie. Ni que el nivel del mar vaya ascendiendo desde 1950 en 1,8 milímetros por año. Pero la Diputación ha colocado en el mapa de Gipuzkoa impactos potenciales del cambio climático. Por ejemplo, la desaparición de casi una tercera parte del área total de las playas del territorio si el nivel medio del mar sigue ascendiendo al ritmo de los últimos tiempos (se espera una subida de entre 29 y 49 centímetros para finales del siglo XXI). Si llegara a los 50 centímetros, desaparecería un tercio de los arenales guipuzcoanos.

Otras consecuencias de no actuar contra este fenómeno climático serían «el incremento de las temperaturas» -tanto medias como extremas- entre los 1,5 y los 5 grados, o la «disminución de los episodios de precipitaciones», con los consiguientes «largos períodos de sequías». Cifra incluso esa disminución de lluvias en un 10% en otoño y entre un 10 y un 30% en primavera.

Con todo, Asensio aseguró que «hemos hecho un diagnóstico nada alarmante. Si no hacemos nada, sucederá lo que recoge la franja más alta de los problemas que se avecinan. Si somos capaces de hacer algo, algo en profundidad y coordinado con otras instituciones, las consecuencias serán mucho menores».

El diputado foral subrayó que «el diagnóstico pone de manifiesto que tenemos un territorio muy vulnerable», algo que, recordó, «no hemos sido capaces de medir». En este punto hizo alusión al proyecto de Centro del Cambio Climático, que incluiría un «observatorio para tener controlado y conocer de primera mano cómo evolucionan los indicadores».

La Diputación incidirá sobre todo en los sectores de Transporte y Energía, los más contaminantes

Entre febrero y mayo se abrirá un proceso de participación pública para enriquecer el proyecto

Dentro de la filosofía de que «el problema es de índole mundial pero la actuación tiene que ser local», el departamento foral de Medio Ambiente ha elaborado el documento 'Gipuzkoa Klima 2050' para impulsar medidas que propicien «un desarrollo sostenible respetuoso con el clima» porque «reaccionar cuando el desastre se ha producido no es suficiente». Por ejemplo, Asensio citó la necesidad de desarrollar «un plan específico para nuestras costas, con el fin de adaptar los arenales a la nueva situación, minimizar el impacto en las zonas urbanizadas y los posibles impactos sobre el turismo, cartografiando nuestro litoral para contar con un mapa de riesgos del cambio climático sobre nuestras costas».

Los planes de actuación incidirán sobre todo en aquellos sectores que más contribuyen a acelerar el cambio climático. El diagnóstico foral señala que el 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero en Gipuzkoa son debidas al transporte, por lo que éste será uno de los ejes principales de actuación. Entre las medidas propuestas, se incluyen «el desarrollo de planes de movilidad sostenible, el impulso de la movilidad eléctrica y la finalización de la red foral de bidegorris». Asimismo se fija como estrategia principal «el fomento del transporte público, garantizando su intermodalidad y la unidad tarifaria, para facilitar e incrementar su uso».

Otro ámbito de actuación importante será el del consumo energético que representa más del 30% de las emisiones. En esta materia, Gipuzkoa Klima 2050 propone «impulsar planes de autoabastecimiento mediante el uso de energías renovables en comunidades locales», y en el ámbito público, «implantar sistemas de energías renovables para el abastecimiento de los edificios públicos municipales y forales». Entre febrero y mayo se desarrollará un proceso de participación pública y el proyecto definitivo se aprobará por decreto del Consejo de Gobierno Foral.

Visita de Copenhague

Tras presentar el anteproyecto, el diputado foral recibió la visita del concejal de Asuntos Ténicos y Ambientales de Copenhague, Morten Kabell, para explorar vías de trabajo conjuntas en cambio climático. Asensio explicó que que «Copenhague es un modelo a seguir en materia de reducción de emisiones, políticas activas de lucha contra el cambio climático y en eficiencia energética.

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