Sobrevivieron a un ataque con ácido

Las mujeres de Bekoz Beko, en una actividad celebrada en Pasaia.
Las mujeres de Bekoz Beko, en una actividad celebrada en Pasaia. / E. V.

Una asociación de Pasaia trabaja para traer en otoño a Gipuzkoa a tres víctimas indias. Bekoz Beko recauda fondos para visibilizar esta cruel violencia contra las mujeres y dar voz a estas «heroínas» que han logrado salir adelante

ELENA VIÑASPASAIA.

Quisieron marcarlas de por vida, acabar para siempre con cualquier rastro de belleza en sus rostros y sumirlas, de ese modo, en un mundo de sombras en el que no volvieran a mostrarse en público, como borrándolas de una sociedad que, al hallarlas deformes, estaba condenada a repudiarlas. Las cicatrices surcan su rostro desde que fueron atacadas con ácido. Algunas han perdido la visión, sus labios han desaparecido, las quemaduras borran sus facciones y se extienden incluso por su cuerpo, pero ellas, lejos de sentirse víctimas y ocultarse de las miradas -unas veces curiosas, otras de pavor-, sonríen y luchan por sus sueños.

En 'Sheroes Hangout', un café situado en Agra, al norte de la India, media docena de «supervivientes», como a ellas les gusta llamarse, burla al destino al que cada año se condena a varios centenares de mujeres que padecen una de las más crueles formas de violencia de género. Sin recursos y, en la mayor parte de los casos, carentes de apoyo familiar, tienen que recurrir a la solidaridad para subsistir y financiar las operaciones que precisan. La asociación Stop Acid Attack contribuyó a la creación de este establecimiento. El local, convertido en la actualidad en bastión de la independencia económica y el empoderamiento de cuantas sufrieron las consecuencias de la ira de familiares, la venganza por un desamor o cualquier otro sinsentido, ha alcanzado los últimos años fama internacional.

Tres de las mujeres que trabajan en 'Sheroes Hangout' viajarán este otoño a Gipuzkoa para dar a conocer sus casos. «Queremos darles visibilidad, que se conozca lo que está pasando en su país y cómo ellas son un ejemplo para otras mujeres. A pesar de lo que han sufrido, tienen el suficiente valor y la fuerza como para poner en marcha su negocio y ser independientes económicamente», señala Izaskun Barbier, integrante de la asociación de mujeres Bekoz Beko de Pasaia.

La relación de la asociación con las mujeres del café 'Sheroes Hangout' surgió con un documental

Esta entidad cuenta con el apoyo económico de la Diputación Foral de Gipuzkoa para hacer realidad el proyecto para el que continúa recaudando fondos a través de la venta de camisetas y mochilas y la celebración de mercadillos benéficos. Según explican desde Bekoz Beko, «nuestra intención es traer a tres de las mujeres de 'Sheroes Hangout' algo más de una semana para que ofrezcan charlas en Pasaia y Donostia e intervengan ante diversas instituciones».

Una amistad de cine

También han previsto otros actos, como una recepción en el Ayuntamiento de Pasaia y visitas a espacios entre los que destaca la Factoría Marítima Vasca Albaola. «Antes de que vengan, previsiblemente el 16 de noviembre, nos gustaría poder desplazarnos a algunas de nosotras a la India para conocer allí su labor y las campañas de 'crowdfunding' que desarrollan, pero aún no sabemos si conseguiremos recaudar suficiente dinero para ello», confiesa Barbier.

La relación entre la asociación pasaitarra y el café considerado un «símbolo» de la resistencia de mujeres que han sufrido ataques con ácido nació a consecuencia del cine. 'Sheroes Hangout' inspiró un documental al que debe su nombre, que fue presentado a finales del pasado año en la Muestra Internacional de Cortometrajes de la Bahía de Pasaia, Ikuska 2016. Bekoz Beko entrega cada edición uno de los premios del certamen, el galardón 'Femenino Plural', que recayó en esta ocasión en la cinta inspirada en el espíritu en las «heroínas» indias.

Las tres «supervivientes» darán charlas en Donostia y Pasaia e intervendrán ante diversas instituciones

Los lazos de amistad comenzaron a estrecharse a partir de entonces entre las mujeres pasaitarras y las de la popular cafetería, a la que llegó un cuadro pintado por Emi Pazos, miembro de Bekoz Beko, y una aportación económica de 200 euros. «Supone un granito de arena que ha ayudado a que el establecimiento cuente con un nuevo refrigerador. Pero, más importante aún, supone un apoyo moral para unas mujeres que han sido capaces de recomponerse y salir adelante. A pesar de las terribles agresiones sufridas y del rechazo con que son tratadas por la sociedad en la que viven», subrayan las integrantes de Bekoz Beko.

La colaboración entre esta asociación y la ya emblemática cafetería de la India promete continuar más allá del intercambio previsto para este otoño. «Queremos seguir apoyándolas económicamente y mantener una relación de colaboración. Tenemos mucho que aprender de ellas y posiblemente, nosotras también podremos enseñarles algo», concluye Izaskun Barbier.

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