Semana de examen a las emergencias

Ertzainas, bomberos y decenas de sanitarios se coordinaron en Usabal. / FOTOS IÑIGO ROYO

El centenar de atendidos en las piscinas de Tolosa o el accidente de Irura, con casi una veintena de heridos, han puesto a prueba la coordinación. El escape de gas en Usabal precisó del mayor dispositivo sanitario en años

IGNACIO VILLAMERIEL SAN SEBASTIÁN.

Ha sido una semana de infarto para los servicios de emergencia. No solo por el número de incidentes, sino por su gravedad y sobre todo por su dimensión. Una semana de examen que los equipos han superado con nota. El accidente del viernes en Irura y, especialmente, el escape de gas en el polideportivo Usabal de Tolosa el pasado martes -con más de cien personas afectadas y entre ellas muchos niños-, fue la prueba de fuego que permitió tasar la eficacia de los protocolos de actuación ante incidentes de tal magnitud. Ese, de hecho, precisó del mayor operativo sanitario de los últimos años.

Emergencias de Osakidetza cuenta con un protocolo de atención en incidentes con múltiples víctimas por el que, según la cifra de heridos y su gravedad, se pauta el número y tipo de ambulancias a movilizar, las medidas organizativas a poner en marcha y cómo coordinar los traslados a los diferentes centros. En ese caso, se desplazaron al polideportivo tolosarra siete ambulancias de Osakidetza (tres de soporte vital avanzado y cuatro de soporte vital básico), cinco ambulancias de la DYA más tres vehículos logísticos y un hospital de campaña, y cuatro ambulancias de la Cruz Roja con dos todoterrenos y un vehículo de atención sanitaria también con carpa. Es decir, un despliegue en el que no se escatimaron medios técnicos ni humanos debido al potencial peligro que podía conllevar un escape de gas cloro como el que se produjo cuando las piscinas estaban atestadas de bañistas.

En el amplio operativo, Emergencias de Osakidetza llevó el mando y control sanitario y la atención y traslado de pacientes, «tal y como se pauta en las tácticas operativas del Sistema Vasco de Atención de Emergencias, que son activadas por SOS Deiak y que definen la forma de actuar de cada agencia interviniente (Emergencias, Ertzaintza, Bomberos, etc)», explican desde Osakidetza.

Pero un despliegue de medios como el de Tolosa cuenta con otros agentes que también intervienen. «En cuanto surge un incidente de este tipo se activan los recursos que creemos oportunos», explica Iñaki López Etxezarreta, técnico de Intervención de Emergencias del Gobierno Vasco, que ese día estaba de guardia y se encargó de comprobar que la coordinación entre todos los efectivos era la correcta.

«Un trabajo en equipo»

«Lo más importante es el trabajo en equipo y que colaboremos entre todos», defiende López Etxezarreta. En incidentes como el del martes, lo primero es «abrir una actuación en SOS Deiak». A partir de ahí, «se establece un técnico de intervención que coordina dos tipos de emergencias», explica. Una médica, en este caso, por posible inhalación de gas tóxico (que es la más complicada y por la que se movilizaron tantas ambulancias); y otra operativa, dirigida por un oficial de bomberos de la Diputación de Gipuzkoa, por emisión de gas. «En el caso de los bomberos se trató de una operación menor, algo cotidiano, de las que pueden tener una vez por semana», apunta el técnico de intervención del Gobierno Vasco.

«La que no es tan habitual es la sanitaria», explica. Y en Tolosa la coordinación médica corrió a cargo de una facultativa de Osakidetza que llegó en el primer soporte vital avanzado. Etxezarreta se personó más tarde en el lugar. «Allí me informaron de la situación tanto el oficial de bomberos como la médico, y comprobé que la coordinación estaba perfectamente estructurada».

En total se atendió a 104 personas y, si bien en un inicio se especuló con un mayor número de traslados a centros sanitarios, la progresiva mejoría en el mismo lugar de parte de los afectados disminuyó la necesidad de traslados. Solo 23. «Los ingresos se realizaron una vez avisados todos los hospitales y centros sanitarios para que estuvieran preparados», afirman desde Osakide-tza. Y el reparto se efectuó según el grado de afectación y de forma tal que se evitase saturar ninguno de los centros de evacuación (el Hospital Universitario Donostia, la Clínica de la Asunción, y los Centros de Salud de Beasain y Tolosa).

El tiempo de reacción también es vital. Hacia las 16.30 de la tarde el gerente del polideportivo Usabal, Asier Martín, estaba sentado en la recepción cuando uno de los socorristas del complejo le comunicó que un olor muy fuerte había surgido en la piscina interior. Sin demorarse ni un momento comenzaron la evacuación. «Llamé enseguida al 112 y me dijeron que ya habían recibido un aviso y que estaban en camino. Entonces se me ocurrió llamar a los bomberos de Tolosa pero un abonado, que es bombero, me dijo que ya estarían avisados a través de SOS Deiak. Efectivamente, según me estaba diciendo eso oímos las sirenas que anunciaban su llegada».

«En dos o tres minutos»

Martín bajó entonces al sótano a avisar a los de mantenimiento de que había habido un escape y debían evacuar el local. «Al subir a la planta principal de nuevo, en cuestión de dos o tres minutos desde que había llamado, vi que ya habían llegado las dos primeras ambulancias, que aparcaron en la puerta principal», relata Martín.

Al resto les dijeron que estacionaran en la parte de atrás, donde hay más espacio y se puede acceder mejor a la piscina exterior. En pocos minutos la totalidad del dispositivo estaba montado y dando servicio a los afectados. «Llegaron rapidísimo», insiste el gerente de Usabal.

«Nuestros socorristas habían empezado a evacuar a la gente con ayuda de una abonada que es médico y cogió las riendas del operativo en un primer momento, clasificando a los afectados», continúa el relato. La primera atención la hicieron los socorristas junto con algunos abonados, pero en cuanto las ambulancias llegaron se hicieron cargo.

«La Ertzaintza también llegó sin que le avisásemos, por lo que la línea 112 (pese a que sus gestores de llamadas han denunciado justo esta semana precariedad laboral) parece que funciona muy bien y lo tienen todo claro», sostiene Martín. «No escatimaron en medios técnicos ni humanos y el despliegue fue espectacular y muy bien coordinado. Hace que los ciudadanos nos podamos sentir seguros. Y después de esta historia es con lo que me quedo».

LAS CIFRAS

16 ambulancias se desplazaron el pasado martes al polideportivo Usabal de Tolosa.

DYA 6 ambulancias de Soporte Vital Básico (SVB) + Grupo de logística (3 vehículos y carpa).

CRUZ ROJA 4 ambulancias SVB + 2 todoterrenos + 1 vehículo de atención sanitaria con carpa.

OSAKIDETZA 2 ambulancias de Soporte Vital Avanzado (SVA) con médico + 1 SVA con enfermero + 4 ambulancias de SVB.

Otros medios desplazados. Una dotación de bomberos de Tolosa y otra de Legazpi, Policía Municipal de Tolosa, varias patrullas de seguridad ciudadana y de investigación de la Ertzaintza, un técnico de Intervención y otro de Salud Pública del Gobierno Vasco.

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