Santiago Núñez: «Nunca me ha cazado un radar; sufro con la velocidad»

Santiago Núñez, en la base de Oiartzun, en sus últimas horas luciendo el uniforme de la Ertzaintza y los galones de jefe territorial./IÑIGO ARIZMENDI
Santiago Núñez, en la base de Oiartzun, en sus últimas horas luciendo el uniforme de la Ertzaintza y los galones de jefe territorial. / IÑIGO ARIZMENDI

El exjefe territorial de Tráfico de Gipuzkoa, que se ha jubilado tras 16 años al frente la unidad, constata un descenso de la siniestralidad del 80% desde que llegó al cargo

JAVIER PEÑALBASAN SEBASTIÁN.

Ha dirigido durante dieciséis años la Unidad Territorial de Tráfico de la Ertzaintza en Gipuzkoa. A lo largo de su permanencia al frente del cargo, la siniestralidad en la red viaria ha descendido un 80%. En 2002, la cifra de fallecidos era de 65 y el pasado, el número de víctimas fue de 14. A Santiago Núñez le ha llegado la hora de la jubilación. Acaba de hacerlo. Es una de las personas que mejor conoce los peligros que esconden las carreteras guipuzcoanas.

- ¿Qué motivos le han llevado a dejar el cargo?

- No ha sido una sola razón la que ha determinado que haya tomado la decisión de jubilarme. Como en otros aspectos de la vida, toda decisión está influenciada por varias circunstancias. Llevo más de 35 años dedicados a esta organización, la mayor parte de ellos en puestos de responsabilidad que exigen un nivel de compromiso y dedicación que dificulta la conciliación de tu vida profesional y personal. Considero que es el momento adecuado para dejar paso a otra persona que pueda aportar una nueva visión y dar un impulso a los retos que tiene por delante la Unidad Territorial de Tráfico de Gipuzkoa.

«Hay que seguir trabajando para consolidar la bajada de siniestralidad de los últimos años»

«La construcción de la llamada 'Rotonda de Gipuzkoa' ha sido uno de los grandes avances»

«A los que me pedían que les quitase una multa les decía dos opciones: recurrir o pagar»

- ¿No piensa que aún podría aportar mucho conocimiento?

- Seguro que podría aportar experiencia y conocimiento, pero hay que asumir que ha llegado la hora de ceder el testigo. En todo caso me gustaría destacar que la Unidad la conforman un determinado número de agentes y mandos en los distintos ámbitos de responsabilidad, que han demostrado a lo largo de los últimos años que atesoran la suficiente experiencia y conocimiento que sin duda pondrán a disposición del nuevo responsable, como para que mi sustitución no sea más que una anécdota.

- ¿Cómo valora sus años al frente de la unidad?

- Han sido unos años duros y en algunos casos muy duros, por las circunstancias en las que hemos tenido que desarrollar nuestro trabajo. A lo largo de este periodo he intentado aportar un enfoque no solo centrado en las funciones de vigilancia y control del tráfico, aspecto este fundamental en toda política de seguridad vial, sino también un análisis riguroso de los datos de siniestralidad con la finalidad de poder implementar las acciones correctoras que se consideren adecuadas.

- Desde que cogió las riendas, la red viaria ha experimentado una gran transformación en Gipuzkoa. ¿Cómo calificaría estas modificaciones?

- Desde que en 2001 accedí al puesto, la transformación de la red viaria del territorio ha experimentado una evolución muy positiva. Contamos con una red de carreteras de alta capacidad, en lo que se ha venido a denominar la 'Rotonda de Gipuzkoa', que tiene prevista su finalización para el año 2019 con el último tramo del eje Beasain-Durango. Todo ello ha posibilitado una movilidad más ágil y segura, que sin duda ha contribuido y contribuirá a rebajar las cifras de siniestralidad en el territorio.

- ¿Cuál es a su juicio el mayor avance en materia de infraestructuras?

- La conformación de esta red de carreteras de alta capacidad que ha acercado las mismas a la generalidad de la población y posibilitado una movilidad más ágil y segura. Destacaría, no obstante, el tramo del Segundo Cinturón de la autopista AP-8, ya que desde su apertura ha habido una importante reducción de accidentes respecto a los que se registraban anteriormente. Asimismo, la AP-1 ha posibilitado una alternativa de paso a través del territorio distinta a la carretera N-1, y que también ha tenido su influencia en el descenso de la accidentalidad en estos últimos años. La próxima finalización del eje Beasain-Durango creo que completará esta 'Rotonda de Gipuzkoa'.

- Habrá también algo que no haya sido de su agrado.

- Sería un error por mi parte atribuirme decisiones respecto a las infraestructuras del territorio. Esta no es nuestra área de actuación, sino del Departamento de Infraestructuras de la Diputación. A la Ertzain-tza le corresponden las funciones de análisis de la accidentalidad en las distintas vías y trabajamos coordinadamente con ellos para corregir las disfunciones que puedan identificarse en cada momento.

- Pero si ahora mismo pudiera tomar una decisión sobre una carretera, una curva, un paso peligroso en la red viaria guipuzcoana, ¿qué haría?

- Desde la perspectiva de la accidentalidad en carretera, las decisiones que hay que adoptar -me consta que se están tomando- son una combinación de distintas acciones y actuaciones ya que es el conjunto de estas lo que determina la eficacia de las mismas.

- De cualquier manera, ¿queda en su opinión algo aún por mejorar?

- A título particular considero importantes la mejora de la conexión de la AP-8 con la AP-1, por los problemas de congestión y retenciones que se materializan en dicho punto con motivo del incremento de la movilidad derivada de las operaciones salida. En este punto ya está previsto que las obras se inicien a corto plazo y que estén finalizadas para el 2018. También creo que habría que mejorar la conexión de la autovía A-15 con la carretera N-I en el nudo de Bazkardo, un punto que comienza a presentar problemas de congestión y retenciones en determinados momentos de incremento de la movilidad. Me consta que hay propuestas al respecto, que supongo están a la espera de que la lógica presupuestaria lo permita.

- En estos 16 años, la siniestralidad, salvo picos puntuales, ha experimentado un paulatino descenso. ¿Satisfecho en este sentido?

- Los datos son muy positivos, ya que la evolución a la baja ha sido clara y palpable en este periodo de tiempo. En el año 2002 el número de fallecidos por accidente de tráfico en Gipuzkoa fue de 65 y en 2016 esta cifra se ha reducido hasta los 14. Ello significa que en estos años ha descendido un 80% y por ello hay que estar muy satisfechos. Pero no hay que conformarse y hay que seguir trabajando para consolidar dichos datos y en su caso tratar de reducir los mismos.

- Hace tres años Gipuzkoa registró la tasa de mortalidad menor de su reciente historia, con 12 fallecidos. ¿Se puede repetir?

- El dato de fallecidos por accidente de tráfico del 2014, con 12 víctimas, fue el más bajo de la serie histórica y sin duda es la referencia que debe guiar a futuros objetivos, pero hay que ser realistas y asumir que no será un reto fácil.

- La muerte de una persona constituye todo un drama, pero ¿cree que hay una cifra de víctimas 'asumible'?

- En este tema soy un fan convencido de la denominada 'visión cero' en seguridad vial. Es una estrategia que parte de la premisa que considera inaceptable que haya fallecidos o heridos graves por accidente de tráfico, y por ello orienta todas las acciones a tratar de lograr este objetivo. Pero dicho lo anterior, y situándonos en un plano más realista, podríamos decir que la cifra de víctimas asumible es la establecida en el Espacio Europeo de Seguridad Vial, que propone como objetivo estratégico reducir al 50% el número de fallecidos en el periodo 2010-2020. Si se tiene en cuenta que en el año 2010 hubo 20 fallecidos, la conclusión es que los esfuerzos en estos momentos se deben orientar a lograr dicha reducción.

- Pasemos a otras cuestiones. ¿Cómo se define como conductor? ¿Es de los que pisan el acelerador?

- Me he distinguido siempre por el absoluto respeto a las normas de tráfico, y más concretamente en todo lo relacionado con la velocidad. De hecho, este es un aspecto que suele ser objeto de broma por parte de mis amigos. Cuando vamos de viaje pocos quieren venir conmigo. Empiezan a decir que 'pero si a Santi le adelanta todo el mundo...' Recuerdo que en las prácticas de conducción dentro de la Ertzaintza no obtenía precisamente buenas notas. Sufro con la velocidad y si el conductor con el que viajo va rápido, voy con miedo e intranquilo.

- ¿Entonces nunca le habrá cazado un radar?

- Reitero que soy absolutamente respetuoso con todo lo relacionado con la velocidad por ser un factor que tiene una relación directa con los accidentes en carretera y la gravedad derivada de los mismos. Por ello, hasta la fecha no he sido denunciado por infracción alguna relacionada con excesos de velocidad y conservo la totalidad de los puntos. La única multa que me han impuesto fue hace ya muchos años, allá por 1982, cuando iba a la academia de Arkaute. La Guardia Civil me paró en Ordizia o Beasain, en la N-1, porque llevaba una luz fundida y no me había dado cuenta.

- ¿Alguna vez alguien, bien un familiar, un amigo o un conocido, le ha pedido que le quitara una multa?

- Este es un hecho que a lo largo de los años en que he desempeñado el puesto ha podido repetirse de forma más o menos recurrente. Y la respuesta que he dado siempre ha sido la misma: las denuncias se pagan o se recurren. Y este posicionamiento ha tenido su efecto.

- ¿Se ha visto inmerso en uno de esos atascos monumentales que se registran de vez en cuando en Gipuzkoa?

- No, por cuestiones objetivas. Por mi puesto era consciente de que en determinadas fechas, ya fuera en operaciones salida o retorno, se podía producir un incremento notable de la movilidad, e intentaba evitarlo. En el resto de ocasiones derivadas de incidentes en la carretera, por protocolo, tenía conocimiento inmediato del hecho y por lo tanto podía adoptar medidas para evitarlos.

- ¿Comprende en esos casos la exasperación que sienten los automovilistas?

- Claro que lo entiendo. En una sociedad como la actual el tiempo y la movilidad son valores muy apreciados y tienen mucha importancia en la actividad diaria. Por lo tanto, es comprensible que su estado de ánimo y opinión reflejen todo ello. Pero me gustaría destacar que uno de los objetivos prioritarios de los recursos presentes en el accidente, una vez asegurado el lugar, es restablecer el tráfico a la mayor brevedad y a ello orientan todos los esfuerzos.

- ¿Algún consejo para esos momentos?

- No hay otro consejo que el de recurrir a la paciencia y la calma, así como atender en su caso a las instrucciones de los agentes, ya que la prioridad que tienen es restablecer la circulación cuanto antes. Muchas veces no es sencillo y ágil, sobre todo cuando está implicado un vehículo pesado y su carga.

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