Roban en una tienda en Donostia y amenazan a la dependienta embarazada con un cúter en el vientre

En este establecimiento de Sancho el Sabio se cometió el lunes pasado el atraco./PEÑALBA
En este establecimiento de Sancho el Sabio se cometió el lunes pasado el atraco. / PEÑALBA

Detenidas dos personas en Donostia tras atracar con arma blanca un ultramarino

JAVIER PEÑALBASAN SEBASTIÁN.

Verónica lleva catorce años como empleada en una pequeña cadena de ultramarinos de Donostia. Nunca hasta ahora se había enfrentado a una situación de tanto peligro. La tarde del lunes, dos individuos accedieron al establecimiento y le amenazaron con una arma blanca. Se la pusieron en el vientre, donde desde hace casi cuatro meses crece el hijo que espera para el año próximo. «Uno de ellos llevaba la cara cubierta con un pasamontañas. Me dijeron que sacara la pasta, sin tonterías. Me quedé de piedra, no podía reaccionar», relató ayer la dependienta, todavía impactada por lo acontecido veinticuatro horas antes. Los autores lograron ser detenidos poco después de los hechos.

Eran las cinco y media de la tarde. Verónica se hallaba junto a la caja del comercio Alimentación Argote situado en la avenida Sancho el Sabio. Dos individuos accedieron al interior, aprovechando que estaba sola. «Entraron a la vez. Uno llevaba el rostro al descubierto, el otro iba con un gorro que al acceder se lo bajó para cubrirse la cara. Lo primero que hicieron fue sacar el arma. Yo vi como una navaja. Me la pusieron en el vientre al tiempo que decían que sacara la el dinero».

Verónica afirma se quedó paralizada. «Al principio no supe reaccionar. Les dije que estuvieran tranquilos. Al ver que no abría el cajón tan rápido como ellos querían se impacientaron», relata la empleada.

Hace tres semanas se produjo otro asalto en un estanco y también han robado en la gasolinera

Vecinos demandan una mayor presencia policial para prevenir los casos de delincuencia

Inmersa en pleno atraco, la mujer se percató de la llegada al establecimiento de otra persona a quien trató de advertir de lo que sucedía. «Le hice gestos con la mirada y también con la boca. Trataba de decirle que me estaban robando. Pero él no me entendía».

Los segundos transcurrían y el tiempo jugaba en contra de los asaltantes. «Al final, como veían que no terminaba de abrir el cajón del dinero, uno de ellos tiró de él y sacó todo lo que había. A continuación, se marcharon con el botín», indicó Verónica.

Los ladrones fueron inicialmente perseguidos por el cliente que se hallaba en el establecimiento, si bien no logró darles alcance.

En un salón de juego

Los hechos fueron puestos en conocimiento del Centro de Coordinación de Emergencias mediante una llamada que la propia empleada efectuó al 112. Poco después, efectivos de la Ertzaintza se personaron en el lugar e iniciaron la búsqueda de los dos sospechosos.

Fuentes del departamento de Seguridad indicaron que una patrulla localizó a uno de ellos en el interior de un salón de juegos, situado en la misma avenida, cercano a la tienda atracada. Los agentes procedieron a su identificación y posterior arresto, ya que su descripción física coincidía con la facilitada por la víctima. El sospechoso asimismo reconoció que había participado en el asalto. Además, entre sus pertenencias se halló el arma con la que presuntamente amenazó a la víctima.

En las inmediaciones del salón de juegos también fue localizado el segundo sospechoso que también fue arrestado. Según fuentes de Seguridad, los dos detenidos, de 40 y 45 años de edad, fueron trasladados a dependencias de la Ertzaintza para realizar las correspondientes diligencias policiales, y posteriormente fueron puestos a disposición judicial.

Verónica reconoció que dentro de las reducidas dimensiones que tiene el comercio se vivieron momentos de mucha tensión. «Fue una desagradable experiencia. No podía creer que me pudiera estar sucediendo a mí. Me puse nerviosa y como estoy embarazada me decía a mí misma que tenía que tranquilizarme».

La empleada indicó que los dos autores del atraco aprovecharon un momento en el que no había clientes en la tienda. Detalló que logró identificar a uno de ellos como una de las personas que habitualmente frecuenta el Aterpe situado junto al parque de la calle José María Salaberria. «Ya había detectado la presencia de los atracadores antes de que entraran. A uno de ellos le conocía porque habitualmente suele venir a comprar. Al otro no, porque llevaba el pasamontañas».

Inseguridad en la zona

El asalto no es el primero que se produce en esta zona del barrio de Amara. Hace tres semanas tuvo lugar un hecho similar. Entonces, el establecimiento atracado fue un estanco situado junto a la gasolinera de la calle José María Salaberria. En aquella ocasión, al igual que sucedió el lunes, dos individuos, uno de ellos armado con un cuchillo de cocina, accedieron al establecimiento cuando tampoco había clientes. Los autores intimidaron al empleado y se llevaron el dinero de la recaudación. Vecinos de la zona indican que los presuntos autores fueron arrestados, «pero quedaron en libertad. Están otra vez en la calle y ya les hemos visto otra vez por la zona».

La propia estación de servicio fue objeto de un robo la semana pasada. Desconocidos accedieron de madrugada al interior después de forzar la puerta de acceso y se apoderaron de los cambios que había en caja y sustrajeron un ordenador.

Asimismo, vecinos consultados explicaron que una farmacia de la misma avenida Sancho el Sabio ha sido víctima de otro robo. «Ya ves cómo estamos. Lo que necesitamos es un poco más de vigilancia. A veces, por la mañana suele venir alguna patrulla, pero está claro que no es suficientes», afirma un vecino que si bien reconoce que «no puede haber un policía en cada portal, una mayor presencia de agentes nos vendría bien, sobre todo teniendo en cuenta la gente que se concentra en torno al Aterpe. La mayoría no darán problemas, pero hay otros que merecen mayor vigilancia», explicó otra vecina. «Muchos de ellos no tienen nada que perder», concluyó.

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