Una revolución técnica para ampliar túneles, no para excavarlos

Los tres previstos en el primer tramo del nudo de Bergara se abrirán con tuneladoras convencionales

A. C. SAN SEBASTIÁN.

La revolución técnica que supone la nueva tuneladora se limita a la ampliación de gálibos en túneles ya excavados, no sirve para abrir nuevos. Por eso, los tres túneles previstos, por ejemplo, en el primer tramo ya licitado del nudo de Bergara se horadarán con máquinas convencionales.

El futuro de la infraestructura ahora utilizada en las obras del tercer hilo está en manos de la empresa concesionaria. «A Fomento y a Adif, la gestora ferroviaria estatal, les vale como prueba» para verificar su eficacia y rendimiento de cara a su utilización en futuras obras en otros puntos del Estado, apunta Eugenio Nasarre. Pero de momento, no hay ninguna previsión para que la novedosa tuneladora se traslade a otro lugar.

Lo que ha evidenciado el recurso a este sistema, que acorta los plazos y multiplica el rendimiento al salvar los cortes del tráfico ferroviario, es la celeridad con la que los gobiernos implicados en el TAV están intentando avanzar en una línea que se ideó hace dos décadas y que en su larga travesía ha sufrido acelerones, aplazamientos, paralizaciones y numerosas incidencias.

El desbloqueo del nudo de Bergara, con la licitación de nuevo del primero de los tres tramos en los que ahora se ha reformulado el proyecto constructivo, es la última prueba de ello. Además está la reciente decisión del Gobierno Vasco de acelerar la parte de obras bajo su encomienda, las de Gipuzkoa, para llegar a 2023. A final de este año, o principios del siguiente, habrá un nuevo 'arreón' político: se licitarán los otros dos tramos del nudo, está previsto que se termine el proyecto informativo sobre el enlace con Navarra para decidir si se elige la opción de Vitoria o la de Ezkio, y se avanzará en la conexión entre la Y vasca y Burgos.

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