Los residuos podrían volver al territorio vecino diez años después

Los residuos podrían volver al territorio vecino diez años después

Bizkaia supeditó su colaboración entre 2008 y 2012 a que Gipuzkoa siguiera apostando por la planta incineradora

G. L. SAN SEBASTIÁN.

Bizkaia puede volver a cruzarse en el camino de la gestión de residuos de Gipuzkoa en el tramo final del ciclo de exportaciones antes de que en otoño del año que viene se estrenen las infraestructuras del Complejo Medioambiental de Zubieta. Aunque fuentes de la institución foral vizcaína no descartaban ayer ningún extremo, incluido el de acordar llevar los residuos a otro territorio, el contexto apunta a una participación, parcial o total, del territorio vecino en la solución provisional que busca Gipuzkoa.

GHK volvería a enviar sus camiones de basura al territorio vizcaíno tal y como hizo en el ciclo 2008-2012 como consecuencia del cierre del vertedero de San Markos y la incapacidad de Lapatx (Azpeitia), Sasieta (Beasain) y Urteta (Zarautz) para absorber el residuo que recibían. El 27 de mayo de 2008 la Diputación de Bizkaia aprobó un convenio de colaboración con el Consorcio de Residuos de Gipuzkoa para el tratamiento en el vertedero de Igorre de 25.000 toneladas anuales, con un recargo del 10% en el precio respecto al aplicado en su territorio, por lo que Gipuzkoa le debía pagar 1,7 millones anuales.

Tras el acceso de EH Bildu al Gobierno foral en 2011, la Diputación de Bizkaia lanzó la advertencia de que solo se mantendría en vigor el convenio si Gipuzkoa aguantaba su apuesta por una incineradora. La colaboración que permitió enviar 100.000 toneladas de residuo a Bizkaia en cuatro años quedó finalmente extinguida el 12 de junio de 2012. La oposición foral a la incineradora se confirmó y la Diputación de Bizkaia señaló que «no se han dado los requisitos necesarios» para prolongar el acuerdo.

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