Rehabilitar la memoria

El centro Cognitiva de Donostia aplica terapias para personas sanas o con deterioros moderados o leves

Rogelio trabaja en el ordenador acompañado por su mujer y una de las psicólogas del centro. / USOZ
Aiende S. Jiménez
AIENDE S. JIMÉNEZSan Sebastián

A pesar de llevar más de 50 años viviendo en San Sebastián, Rogelio Romero aún conserva su acento gallego. «Eso no lo perderé nunca», dice el orensano con ese tono cantarín que caracteriza a sus paisanos. A los 85 años ha vuelto a clase. Un ictus le dejó afectadas algunas de sus capacidades cerebrales, como la memoria o la concentración, y desde hace unos años acude a Cognitiva-Unidad de memoria, un centro especializado dirigido a la prevención y tratamiento de las personas con problemas de memoria, con deterioro cognitivo leve y demencias hasta un estadio moderado.

Las clases son los lunes y los jueves. Durante dos horas Rogelio realiza ejercicios muy variados. Empieza con un tiempo de gimnasia para fortalecer la capacidad motora, unos ejercicios en los que le acompaña su mujer, Lidia Montero, que aunque no padece problemas de memoria sí los tiene en las articulaciones de sus piernas. «Me viene muy bien para mejorar la movilidad y como siempre le acompaño, aprovecho yo también», asegura la mujer, quien reconoce además que en un principio su marido era un tanto reacio a acudir al centro, «pero desde el primer día que vino está encantado. Después de sufrir el ictus se quedó bastante afectado y algo había que hacer».

Un proyecto, un año

Sensibilizar sobre la prevención del alzhéimer

El proyecto Prevención del Alzhéimer aúna los esfuerzos de tres instituciones -el Gobierno Vasco, la Diputación de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de Donostia-, de Policlínica Gipuzkoa y de EL DIARIO VASCO. Coordinado por el doctor Gurutz Linazasoro y bajo el lema ‘Podemos hacer mucho contra el alzhéimer’, la iniciativa trata de sensibilizar sobre la importancia de adoptar un estilo de vida saludable en la prevención de esta enfermedad. El objetivo es reducir la incidencia del alzhéimer a través de la concienciación social que puede promover una marca multimedia como DV, en un proyecto novedoso que podría extenderse en un futuro a otros territorios.

Fue su hija, médico de profesión, quien investigó sobre terapias que podrían ayudar a su padre. El centro Cognitiva-Unidad de memoria de Donostia trata a personas con deterioros y demencias leves o moderadas, pero también a personas sanas, jubiladas, que buscan fortalecer su memoria para que esta retrase el mayor tiempo posible los efectos propios provocados por el paso de los años. «El objetivo es demorar la pérdida de memoria desde la prevención y la rehabilitación», señala Rafael Munduate, director del centro.

En el caso de Rogelio, la terapia ha tenido efectos muy positivos. Después de la gimnasia pasa a clase, donde junto a un grupo de compañeros realiza ejercicios para trabajar aspectos como la atención, el lenguaje, el cálculo, la escritura, la memoria... «Yo estoy encantado, porque lo importante es que ésta-dice señalando su cabeza- no se pare». «El neurólogo nos ha dicho que no deje de venir a las clases», señala su mujer. Además, el carácter afable y bromista del gallego hacen que la relación con sus compañeros de clase sea «muy buena».

Las frases

«Cada vez habrá más mayores y tendrán que trabajar la mente para tener una vejez de calidad» Rafael Munduate, Director del centro Cognitiva

«Yo estoy encantado. La terapia ayuda y mucho para que el cerebro no se pare en el tiempo que nos queda» Rogelio Romero, Paciente de Cognitiva

«Los Sudokus están bien, pero para ejercitar la mente hacen falta más ejercicios» Rafael Munduate, Director del centro Cognitiva

Cuando terminan en el aula pasan a realizar ejercicios individuales en un ordenador, la parte favorita de Rogelio. «Mira que yo le decía que fuera a clases de informática conmigo y siempre me decía que no, y ahora es lo que más le gusta», asegura Lidia. Los test virtuales que realizan sirven a los profesionales del centro a realizar un seguimiento personalizado de cada usuario. Pueden observar sus mejoras, los aspectos en los que cometen un mayor número de fallos o en los que obtienen mejores resultados. Asimismo, dichos ejercicios siempre terminan con las mismas dos preguntas: ‘¿Cómo te encuentras anímicamente?’ y ‘¿Qué nota te pondrías a tí mismo?’. «Son preguntas que también dan pistas a los psicólogos de cómo se encuentra cada persona y su autoestima, y eso es muy importante porque también trabajamos mucho la parte emocional y social con ellos», afirma Munduate, el responsable de Cognitiva.

Los concursos de la tele

La evolución positiva de Rogelio también es detectable cuando está en casa. «Vemos ‘Saber y ganar’ y dice las respuestas, y cuando le pregunto ‘¿cómo sabes eso?’, me responde ‘porque lo hemos dado en clase’», cuenta su mujer. «También veo ‘Ahora caigo’ y ‘La ruleta de la suerte’ y acierto muchas preguntas», dice Rogelio con orgullo. «Estas clases le han venido muy bien», afirma su mujer, «si después del ictus se hubiese quedado en casa sin hacer nada creo que hubiese ido para abajo y que su deterioro hubiese sido mayor».

Munduate asegura que después de hora y media de terapia, los usuarios del centro terminan «mentalmente agotados». Por eso en algunas ocasiones dedican los últimos quince minutos a realizar ejercicios de relajación. «Hacemos ‘Mindfulness’. Con la gimnasia, los ejercicios prácticos y ese final de descanso creamos una terapia muy completa», señala. Desde que el centro abrió hace tres años la cantidad de usuarios ha ido creciendo progesivamente. Actualmente cuentan con unas 30 personas, y un equipo de trabajo compuesto por una neuropsicóloga y una psicóloga. «Además periódicamente alumnos de Psicología de la UPV vienen a hacer prácticas con nosotros», afirma Munduate.

El estilo de vida cerebrosaludable: reducir el estres

Las dos caras del estrés:
El estrés, la enfermedad de la vida moderna, tiene dos caras. El estrés agudo se produce como respuesta a una amenaza y sirve para huir o luchar y de este modo preservar la vida. El estrés crónico se desencadena sin amenaza aparente y deteriora la salud general y mental con irritabilidad, depresión, ansiedad y fobias.
El cortisol y la memoria:
El cortisol es la sustancia estresante por antonomasia. Afecta a la memoria siguiendo una curva en ‘u invertida’: poco cortisol y liberado de un modo agudo favorece el recuerdo, mientras que mucho cortisol liberado crónicamente, es deletéreo. En el estrés crónico hay un aumento persistente de los niveles de cortisol que acelera la muerte neuronal en el hipocampo, zona del cerebro relacionada con la memoria, el aprendizaje y las emociones. También se reduce la formación de nuevas neuronas. Por fortuna los cambios son reversibles.
Oxitocina, el antídoto natural contra el estrés:
La oxitocina se segrega cuando un recién nacido mama del pecho de su madre o cuando hacemos el amor. Aumenta la confianza en los compañeros y adversarios y promueve la cooperación, que puede verse como una forma de adaptación al medio, especialmente en tiempos de crisis.
Consejos para combatir el estrés:
Adáptese a cada situación estresante, el organismo responderá en función de las necesidades. Regule sus emociones, utilice medidas no farmacológicas que ayudan a superar el estrés, como oír música o practicar meditación, etc); en situaciones concretas debe recurrirse a los fármacos y la psicoterapia. Y por último, dedique tiempo a actividades gratificantes que tengan un objetivo concreto, relájese y sea feliz.

Cree además que en un futuro, centros pioneros en Gipuzkoa como el suyo serán cada vez más solicitados. «La sociedad va a tener cada vez a más personas mayores, que tendrán que coger nuevos hábitos para que su vejez sea de calidad. Así como hemos empezado a asumir que es bueno dar largos paseos y alimentarse bien, también hay que mantener la mente en marcha. Porque los sudokus están bien, pero no es suficiente», recuerda. «Los resultados de estas terapias nos demuestran que el deterioro se frena o se mejora en muchos aspectos», garantiza Munduate.

Antes de sufrir el ictus Rogelio también hacía Sudokus. Ahora, después de los resultados que está obteniendo con esta terapia, recomienda a todo el mundo que ejercite su memoria. «Ayuda, y mucho, para que durante lo poco que nos queda no se nos duerma el cerebro», resume el octogenario.

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