La regeneración de Pasaia levanta su primer muro

Parte colocada del muro de contención de las tierras perimetrales a las naves industriales del puerto de Pasaia./ARIZMENDI
Parte colocada del muro de contención de las tierras perimetrales a las naves industriales del puerto de Pasaia. / ARIZMENDI

Euskal Trenbide Sarea empieza a dar forma a la conexión peatonal y ciclista entre Herrera y Trintxerpe, que finalizará en otoño de 2018

GAIZKA LASASAN SEBASTIÁN.

Hace tiempo que Pasaia acuñó la frase popular «ver para creer» con motivo de los proyectos de regeneración de la bahía. Ahora, un muro de 40 metros de longitud, con una altura de 10 metros, le permite incluso imaginar el futuro. El avance de las obras empieza a esbozar esa pasarela ciclista y peatonal que unirá, con un desnivel suave, el distrito de Trintxerpe con la estación de Euskotren de Herrera. Los más entusiastas pueden incluso fantasear con una gran explanada con plazoletas, zonas ajardinadas, paseos y diferente mobiliario urbano para uso y disfrute de la ciudadanía.

El hecho es que ayer finalizó una fase de la primera obra de la regeneración de Pasaia, ejecutada y dirigida por Euskal Trenbide Sarea (ETS), entidad dependiente del Gobierno Vasco, que invierte en esta pasarela 3,1 millones. Los trabajos se han detenido, aunque no ha sido ni por cuestiones de permisos, ni por desavenencias institucionales, sino por el convenio de los trabajadores. El 8 de enero retomarán su tarea.

La cifra

240
metros llegará a tener de longitud el muro prefabricado de contención de las tierras perimetrales a las naves industriales. Dentro del perímetro irá, a futuro, un nuevo edificio de almacenaje de la autoridad portuaria, con su cubierta ajardinada.

La obra que se inició en julio, con nueve meses de retraso respecto a lo anunciado inicialmente, deja como principal hito hasta el momento la colocación de este muro prefabricado de contención de las tierras perimetrales a las naves industriales. Su longitud total, una vez concluido, alcanzará los 240 metros. Dentro del perímetro irá, a futuro, un nuevo edificio de almacenaje de la autoridad portuaria.

El proyecto contempla un parque y un paseo peatonal desde Herrera hasta Trintxerpe

La obra se detuvo ayer y se reanudará el 8 de enero por el convenio de los trabajadores

El aspecto actual de la obra permite comprender la lógica del proyecto, consistente en aprovechar los desniveles existentes entre Herrera y Trintxerpe para consolidar un nuevo parque a la altura de la cubierta del nuevo pabellón del puerto, lo que permitiría aumentar la dotación de zona verde del entorno además de resolver la conexión entre el área urbana de Trintxerpe y la estación de Euskotren.

Alrededor del muro se percibe movimiento, aunque aún no el suficiente como para vislumbrar el embrión del fotomontaje del proyecto. Fuentes de la obra explican, no obstante, que ya se han realizado las excavaciones necesarias para la anulación del aliviadero y en la parcela norte se han ejecutado los taludes necesarios para la construcción del muro verde. Hasta la fecha se han trasladado hasta este entorno un total de 14.000 metros cúbicos de tierras. En los próximos meses se traerán, al menos, otros 7.000 metro cúbicos más. La superficie a urbanizar en esta primera fase abarca los 20.400 metros cuadrados.

Se espera que la nueva conexión Herrera-Trintxerpe, primer espacio regenerado en el entorno de la bahía pasaitarra, sea una realidad en otoño del año que viene. Su culminación ejercerá de preámbulo al conjunto de actuaciones llamadas a revitalizar una de las zonas más degradadas de Euskadi.

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