La reforma de las ayudas a la dependencia sigue adelante en contra de la oposición

La reforma de las ayudas a la dependencia sigue adelante en contra de la oposición

EH Bildu y Podemos denuncian «los recortes» a 4.000 personas, mientras que PNV y PSE les acusan de «confundir y crear alarma»

ARANTXA ALDAZ SAN SEBASTIÁN.

La reforma del sistema de prestaciones económicas de la Ley de Dependencia, que entró en vigor el pasado 1 de enero, no tiene vuelta atrás. En contra de la oposición, y sobre lo esperado, el Gobierno foral del PNV y PSE mantendrá los cambios introducidos en las cuantías, que han beneficiado a más de 9.000 personas dependientes, pero perjudicado en torno a 4.000 perceptores.

No había margen para la sorpresa, pero sí para el debate. EH Bildu y Podemos presentaron ayer una propuesta conjunta para que se anulara el acuerdo foral del pasado 27 de diciembre, donde se concretaron las nuevas ayudas «a fin de que ni una sola situación familiar pueda verse empeorada», justificaron los proponentes. La enmienda no tenía visos de prosperar, ya que los dos partidos en el gobierno, con mayoría en la Cámara guipuzcoana, habían acordado un texto alternativo en el que respaldaron «continuar apoyando a través de servicios y prestaciones a las personas con grados más elevados de dependencia».

Gobierno y oposición hicieron lecturas contrapuestas. Ernesto Merino, de EH Bildu, acusó al ejecutivo bipartito de «improvisación». «La gestión ha sido mala, caótica y un auténtico despropósito. Ha creado preocupación y alarma en las 17.000 personas con dependencia que cobran una prestación en Gipuzkoa», recriminó Merino en relación a los cambios introducidos, hasta en tres ocasiones, a la propuesta presentada el 17 de octubre. «Las familias han sufrido durante dos meses y medio una gran incertidumbre», criticó Mónica Mora, desde Podemos.

Los cambios, en vigor desde el 1 de enero, benefician a 9.000 dependientes, pero perjudican a 4.000

En el borrador inicial, se propuso reducir la cuantía a 5.500 personas, especialmente a aquellas que son cuidadas por un familiar, y en cambio incrementar la prestación a casi 9.000 personas. Un mes más tarde, tras el periodo de alegaciones y participación pública, como le recordó a Merino el juntero del PNV Lander Ugartemendia, se incorporaron cambios y se elevó las cuantías máximas para los dependientes de mayor grado que tienen contratado a un cuidador ajeno a la familia. «Pero todavía faltaba la tercera versión», apostillaron desde EH Bildu. El 26 de diciembre, a pocos días de que se aprobara el decreto foral, la Diputación corregía su propio criterio y decidió anular la rebaja de la prestación a los menores con dependencia que son cuidados por un familiar. Finalmente, el 29 de diciembre se publicaron las modificaciones en el Boletín Oficial de Gipuzkoa y la reforma entró en vigor el 1 de enero.

Profesionalización

«La reforma no ha salido de la chistera y ya venía planteada por los técnicos desde la legislatura pasada», recordó la socialista Petra Romero, que insistió en «el esfuerzo para que el número de perjudicadas haya sido el menor posible». Negó que se aplicaran recortes y remarcó que se invertirán más de 4,4 millones extra, hasta los 63 millones al año, en prestaciones para la dependencia.

Desde el PNV, Ugartemendia defendió los cambios, encaminados a que las personas con mayor grado de dependencia sean atendidos por profesionales, subrayó. Y plasmó los «dos modelos» representados en el debate: «El nuestro, que es proponer, dialogar y llegar a acuerdos», y el modelo de «EH Bildu, apoyado por Podemos, que es el de la carraca y la alarma social. Dejemos de asustar», solicitó.

Desde el PP, Juan Carlos Cano, respaldó ese camino «hacia la profesionalización de los cuidados» y concluyó: «Todos incrementaríamos las prestaciones sociales, pero tiene que haber un equilibrio y adecuación presupuestarios».

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