Recurren la adjudicación de las plantas adjuntas a la incineradora

Estado actual de las obras de la primera fase del complejo medioambiental, a 300 metros del solar donde se construirá la segunda fase. / USOZ
Estado actual de las obras de la primera fase del complejo medioambiental, a 300 metros del solar donde se construirá la segunda fase. / USOZ

Cespa y Campezo acuden al tribunal foral de recursos contractuales para que se revise la oferta ganadora de la UTE liderada por FCC

Gaizka Lasa
GAIZKA LASA SAN SEBASTIÁN.

La historia se repite. Contratos jugosos, competencia feroz, ofertas complejas y batalla judicial para apurar opciones. Ocurrió con la incineradora y ha sucedido con las plantas complementarias que se prevé construir a 300 metros, la de biometanización y la de valorización de escorias. La UTE integrada por Cespa y Campezo ha recurrido la adjudicación -a un grupo liderado por FCC- de esta segunda fase del Complejo Medioambiental de Gipuzkoa.

El recurso ha sido presentado ante el Tribunal Administrativo Foral de Recursos Contractuales, órgano interno de la Diputación de Gipuzkoa que también tuvo que resolver la apelación presentada por FCC contra la adjudicación de la incineradora a la UTE liderada por Urbaser. La empresa que entonces puso en duda la victoria de la competencia es la que debe esperar ahora a una resolución del tribunal cuando se sentía ganadora del concurso.

La iniciativa jurídica detiene, de facto, la contratación del proyecto, tal y como ocurrió con la planta de valorización energética. Supone, por tanto, un retraso en el inicio de unas obras cuyos plazos eran en un principio holgados pero pasan ahora a estar más constreñidos.

La segunda fase de Zubieta incluye una planta de biometanización y otra de maduración de escorias

La Diputación se fija como objetivo que las dos instalaciones de la segunda fase del complejo medioambiental entren en funcionamiento al mismo tiempo que la incineradora, en otoño del año que viene. La oferta ganadora había previsto un plazo de once meses para construir la planta de biometanización y algo menos, unos nueve meses, para ejecutar la de maduración de escorias.

Se aprietan los plazos

Para que ambas infraestructuras lleguen a tiempo, los trabajos deberían iniciarse como muy tarde entre noviembre y diciembre de este año. Fuentes de Gipuzkoako Hondakinen Kontsortzioa (GHK) señalaban ayer que, de momento, no ven peligrar el cumplimiento de los plazos. El tribunal foral deberá pronunciarse en un plazo máximo de tres meses, aunque en el caso más complejo de la incineradora necesitó poco más de un mes para desestimar el recurso presentado. Tal y como ocurrió entonces, la empresa recurrente podría en tal caso acudir a la justicia ordinaria -al Tribunal Superior de Justicia del País Vasco-, aunque esta vía ya no paralizaría el proyecto.

La propuesta del grupo de FCC -compuesta por Urbycolan, Garrai, Biergrim, Ecofert Sansoain y Valorización y Tratamiento de Residuos S.A.- plantea un coste anual para GHK de un máximo de 4,6 millones durante 20 años: 3,5 millones por disponibilidad de las infraestructuras más los respectivos precios por tonelada en cada una de las dos plantas. Con todo, se estima que Gipuzkoa pagaría por estas instalaciones adjuntas a la incineradora unos 92 millones. De esta cantidad, se prevé que la inversión que debería adelantar la sociedad concesionaria sería de unos 37 millones.

GHK procedió a la adjudicación de este proyecto a la UTE de FCC asumiendo que presentaba la mejor oferta tanto en el apartado técnico como en el económico. La cifra que más se había acercado a los 3,5 millones anuales de canon por disponibilidad fue precisamente la oferta de Cespa y Campezo -3,9 millones-, empresas que han recurrido la adjudicación.

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