Rebajas destempladas para empezar el año

Las compras vía internet y las promociones navideñas diluyen el arranque de la campaña. El hecho de que la temporada haya empezado en lunes, y no en sábado como en 2017, dejó aún más tranquilidad en los comercios

La primera jornada de rebajas, más tranquila que la del año pasado por arrancar en lunes. /MIKEL FRAILE
La primera jornada de rebajas, más tranquila que la del año pasado por arrancar en lunes. / MIKEL FRAILE
ESTRELLA VALLEJOSAN SEBASTIÁN

Los comercios guipuzcoanos subieron ayer las persianas de sus establecimientos con carteles de 'Rebajas', 'Beherapenak' y 'Sales' decorando cada rincón de los escaparates. Pequeñas colas en la entrada de alguna que otra tienda se vieron a primera hora, aunque el motivo de la espera era más buscar algo de tranquilidad que el riesgo a que otro cliente se llevara la prenda deseada.

El comercio guipuzcoano cerró 2017 con una facturación un 2% superior a la de 2016, aunque ese porcentaje desgranado desvela que el sector dedicado a la moda no ha vivido uno de sus mejores años. Los comerciantes superaron ayer la primera jornada de rebajas con ese y otros factores en mente, que dibujan una realidad diferente condicionada por los nuevos hábitos de compra, pero también de venta. Por un lado, el hecho de que esta campaña de rebajas haya arrancado en lunes, y no en sábado como en 2017, ha supuesto que al menos las primeras horas del día hayan sido más relajadas que en la edición anterior, aunque por la tarde la afluencia de público se presumía ya mayor. Los vendedores echaron de menos más gentío, pero los compradores agradecieron poder moverse por las tiendas sin darse de codazos. Blanca Aguirre y su hijo, Unai Beldarrain, aprovecharon esa extraña calma. «Las rebajas no van conmigo. Me agobian y estar en las tiendas estos días me resulta bastante insoportable, pero hoy se está a gusto porque es lunes», insinuaba ayer Unai, nada más salir de una tienda, donde el descuento ya rondaba el 60%.

3% más de ventas

espera facturar el pequeño comercio en esta temporada de rebajas, según la Federación Mercantil de Gipuzkoa. La campaña arrancó ayer y se prolongará hasta el 28 de febrero.

Amaia García y su madre, Silvia Jiménez, empezaron también a primera hora con los cambios de los regalos de Reyes, pero «picoteando alguna que otra cosa». «Y seguiremos con la ruta», aseguraba Amaia por si su madre tuviera idea de poner fin a la mañana de compras. Vanesa Iglesias y su novio, Eric Fustes, hicieron pleno al quince en las tres tiendas en las que entraron. «Hemos caído en todas», reía esta joven pareja que admite que no se ha marcado un presupuesto máximo «y eso tiene mucho peligro».

Hace años el periodo de rebajas era uno de los momentos más esperados para los clientes, que se mostraban ansiosos por conseguir a un mejor precio esa prenda que habían fichado hacía tiempo. Pero factores como la crisis y las nuevas tendencias de consumo hicieron que surgieran las promociones con pequeños descuentos durante las navidades. Y el resultado es que con los años «las rebajas van durando menos», apuntaban ayer desde la Federación Mercantil de Gipuzkoa (FMG).

Los comercios tienen la libertad de establecer los dos meses de rebajas entre diciembre y febrero, pero el hecho de que el cliente ya pueda beneficiarse de los descuentos durante la última semana del año hace que el 'boom' de ir de compras «se concentre en diez días potentes y después se vaya diluyendo», indica el presidente, Iñaki Martínez Peñalba.

A partir de esa segunda semana, apuntaba en este caso la directora de la Federación, Maite Valmaseda, es cuando empiezan a «convivir» las colecciones de liquidación con la de nueva temporada. «Es interesante porque las rebajas funcionan como el atractivo para acceder a la tienda, pero el nuevo producto es lo que realmente nos motiva, porque se van viendo las tendencias». Pese a un cierre de año algo más tímido de lo esperado, desde la Federación Mercantil estiman que la facturación durante las rebajas de invierno pueda ser un 3% superior a la de 2017.

El auge de las ventas online

En los últimos años, los comercios se han visto obligados a aprender a lidiar con otro factor, el de las compras online, que empezó siendo una práctica puntual pero que desde hace un par de años se ha convertido en la forma de consumo prioritaria para miles de clientes. Durante 2017, las ventas de todo tipo de productos a través de internet han registrado un nuevo estirón, con un incremento del 23,4%. En este mercado creciente, es el turismo el sector que lidera todas las estadísticas, seguido de las ventas de las aerolíneas y en tercer lugar, los comercios de ropa.

«Las rebajas hoy en día se concentran en diez días potentes y luego se van diluyendo» Iñaki Martínez Peñalba Fed. Mercantil de Gipuzkoa

«En rebajas me agobio, pero hoy hay menos gente y hemos venido a cambiar un regalo» Blanca y Unai Madre e hijo

«Ya hemos picoteado alguna que otra cosa. Seguiremos la ruta por más tiendas» Silvia y Amaia Madre e hija

«No nos hemos marcado un presupuesto y eso tiene mucho peligro» Vanesa y Eric De compras en pareja

«La compra online es una competencia. Lo sabíamos, pero ahora ya es un hecho que hemos podido constatar», asevera Martínez Peñalba. Y un ejemplo ha sido la campaña de Navidad. Aunque por el momento haya que esperar a los datos oficiales, la percepción de la Federación Mercantil guipuzcoana es que «empezó fuerte, pero ha habido una ralentización en la recta final y, evidentemente la influencia de internet ha tenido su peso», confiesa.

Las rebajas se prolongarán hasta el próximo 28 de febrero, y en grandes superficies como El Corte Inglés de Eibar atendieron ayer a cerca de nueve mil personas. Esperan «una gran campaña», ajenos a la ofensiva de las compras vía internet que consideran «un complemento» y en ningún caso una amenaza.

La fórmula para que las tiendas físicas reivindiquen y marquen su presencia, según indica Valmaseda, es a través de la «singularidad, los elementos de fidelización, que ir a una tienda se convierta en una experiencia y tenga un valor añadido. Ahí es donde debemos trabajar». En ese punto, coincide Unai Beldarrain, quien apunta que le gusta «tocar la prenda y el tejido para ver sus calidades», con el punto de vista de Amaia y su madre, así como de Vanesa y Eric. El punto indiscutible que inclina su balanza a favor de realizar las compras en una tienda física es «que puedes probártelo y ver qué tal te queda», coinciden los cuatro.

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