Un proyecto solidario en Vietnam, en peligro

Marta y su prima Amaia Casares destinan el rendimiento del alquiler de pisos a un proyecto social en el norte del país asiático

E. V. SAN SEBASTIÁN.

Marta Casares conoció a La Giang Thi en un viaje a Vietnam en 2003. La joven, que rondaba entonces los once años, era su guía y desde aquel momento hubo tal conexión entre ellas que le propuso trasladarse a Hanoi para iniciar una formación. Tiempo después, acabaría residiendo en Donostia.

Marta y su prima Amaia dieron un golpe de timón a sus vidas y comenzaron con el alquiler de varios pisos turísticos, que al mismo tiempo la vietnamita se dedicaba a acomodar. De esta forma, como parte de la plantilla, seguía contribuyendo con la economía familiar desde la distancia.

Tras crear Old Town SS Rentals, esta empresa donostiarra decidió dirigir sus beneficios a ayudar a la comunidad hmong, una minoría étnica del norte de Vietnam a la que pertenece La, históricamente muy discriminada sin acceso a educación ni sanidad.

«Hemos comprado un terreno en la aldea de la que procede la familia Giang para construir en breve un pequeño hotel rural, de alta calidad, que pueda ser gestionado por los hmong», explica Amaia.

El problema al que se enfrentan es que la nueva ordenanza deja ahora en la cuerda floja algunas de las viviendas que tienen destinadas a uso turístico y, por tanto, «al desarrollo de un proyecto en Vietnam con el que ya nos hemos comprometido con mucha gente», lamenta.

Su objetivo es seguir en los próximos años el mismo camino con algunos miembros más de la comunidad hmong, de forma que a medio plazo puedan alcanzar la formación suficiente para regentar «cualquier tipo de establecimiento turístico que ellos mismos puedan desarrollar allí».

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