«Se producen más deslizamientos por la intervención humana»

«Se producen más deslizamientos por la intervención humana»

El geólogo Koldo Núñez destaca que la secuencia de derrumbes por las abundantes precipitaciones «no es nada anormal»

J.P.SAN SEBASTIÁN.

Koldo Núñez, catedrático de Geología, afirma que los deslizamientos de tierra que se vienen registrando en los últimos meses no son fenómenos excepcionales. «No está sucediendo nada anormal. Lo que pasa es que ahora ocurre más a menudo, principalmente por la intervención humana sobre la naturaleza».

Núñez señala que la geología de Gipuzkoa es tremendamente variada y compleja. «No es lo mismo la cuenca del Urumea que Peñas de Aia, que la costa , con el 'flysch'». Precisa que internamente se halla «muy fracturada» debido a las fallas que tiene. «Contamos con terrenos con casi 300 millones de año, desde el paleozoico, a otros muy recientes. Todo esto es lo que ha ayudado a que haya tantos montes y valles».

La orografía del terreno está en buena parte en el origen de lo que ahora sucede. «Esto hace que haya muchas zonas de pendiente en las que, además, hemos intervenido mucho. Es decir, hemos abierto caminos, pistas, realizado desmontes, muros de contención... Y todo eso nos lleva a que cuando el terreno de satura de agua como sucede ahora, se hincha, pesa más y es cuando se producen los deslizamientos».

Cambio de vegetación

Núñez recuerda que el cambio de vegetación contribuye a que se produzcan este tipo de situaciones. «La vegetación que había antes, con encinares, hayedos y demás especies autóctonas, que van creciendo poco a poco, sostiene el terreno con sus raíces. Pero hemos pasado a pinos y otros árboles que no sujetan tanto».

«Cuando el terreno se satura de agua, se hincha, pesa más y se producen los deslizamientos»

«El agua va penetrando en las diferentes capas del 'flysch' y funciona como un lubrificante»

El litoral de Gipuzkoa es la zona más sensible del territorio a los desprendimientos. Las caídas de rocas y los deslizamientos de tierra son una constante durante ya prácticamente todo el año. La lluvia, el viento, el frío o la acción del mar sobre tierra firme hacen que las paredes de acantilados y taludes, muchos de los cuales protegen las poblaciones bañadas por el Cantábrico, se resientan ante la erosión y terminen por venirse abajo. «Pero esto lo sabemos de toda la vida, de forma que estamos condenados a convivir con el mar, al igual que lo hacemos con los ríos. El 'flysch' es un término que viene del suizo. Quiere decir terrenos que se deslizan. Toda la zona de la costa guipuzcoana, desde Orio hasta Bizkaia es zona 'flysch'. El agua va penetrando en las diferentes capas y funciona como un lubrificante».

Los expertos también creen que es importante la forma en la que precipita y en este sentido indican que no es lo mismo si lo hace de forma torrencial, como estos días.

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