«Todo el mundo en la ikastola está muy preocupado»

Imagen del edificio de Langile Ikastola a la que acude el menor accidentado el miércoles./JUANFER
Imagen del edificio de Langile Ikastola a la que acude el menor accidentado el miércoles. / JUANFER

Padres de los alumnos del centro educativo de Hernani donde estudia el niño herido por la caída de un roble en Kutxa Ekogune confían en la pronta recuperación del pequeño

JUAN F. MANJARRÉSHERNANI.

«Nos llamaron a los padres para comunicarnos que los niños volvían a la ikastola y que había que recogerlos en el centro educativo. Hasta que no llegamos a por ellos no supimos lo que había pasado. La verdad es que la situación ha sido muy complicada». Así se expresaba ayer una madre de un compañero de la ikastola Langile de Hernani, del niño de cinco años herido tras la caída de un árbol de grandes dimensiones en el Parque Kutxa Ekogunea de Donostia. Los vecinos de Hernani y, en especial los padres y alumnos del centro escolar, mostraron ayer su conmoción y preocupación generadas por la noticia y el estado de salud del pequeño, ingresado con heridas graves en el Hospital Donostia.

Ayer no había otro tema de conversación en la entrada de los menores al centro educativo a las nueve de la mañana. La mayoría de progenitores que llegaban a dejar a sus hijos buscaban información sobre el estado de salud del menor accidentado el día anterior. Las caras eran de preocupación y en algunos casos incluso de alivio ante lo que podía haber pasado teniendo en cuenta la presencia del gran número de niños que había en la zona cuando cayó el árbol.

Hay que recordar que los alumos de cinco años de Langile Ikastola se encuentran desde el curso pasado participando en un proyecto educativo nuevo basado en el contacto directo con la naturaleza, totalmente novedoso, y que se viene desarrollando en Ekogunea de Kutxa. No es el único centro del territorio que participa en este proyecto y que ha recibido una valoración muy positiva por parte de sus promotores.

«Hasta que no llegamos a recoger a nuestros hijos no supimos lo que había pasado»

El roble caído recibía el nombre de 'Joxe Ramon' y todos las mañanas los niños se reunían junto a él

«Nosotros fuimos a las 12.15 horas a por la niña a la ikastola y no la dejamos a comer ante el susto que se le veía en la cara. De hecho, en la ikastola nos pidieron que habláramos el tema con los niños en casa para que sacaran todas las preocupaciones que llevaran dentro», afirman unos padres de Langile. «Es verdad que el susto ha sido grande. Ha sido un accidente desgraciado que no podíamos esperar».

La especial situación vivida ha conllevado que durante estos días el proyecto educativo que se centra especialmente en el conocimiento del medio ambiente haya quedado apartado y por ello los alumnos que participan en él no acudirán esta semana a Ekogunea y sí al centro habitual de Langile Ikastola.

El proyecto en el que están participando hace a los menores mantener un contacto muy intenso con la naturaleza y, de hecho, se da la circunstancia de que el árbol recibía el nombre de 'Joxe Ramon', junto al que todas las mañanas se reunían los menores y al que mostraban un gran cariño.

Asustados

Una de las madres todavía ayer mostraba el susto pasado. «Los sanitarios comprobaron el estado de todos los niños que estaban en la zona, pero el susto que han sufrido no se lo quita nadie. Ayer -por el jmiércoles- todo el mundo estaba muy pasado en la ikastola cuando nos dimos cuenta de los que había pasado. En principio hemos pensado que era menos, pero vimos imágenes en internet y nos asustamos más». Otra madre remarca que «cuando vi la foto en la web de DV me quedé blanca». «Ahora no sabemos que pasará. Es verdad que es un accidente y es mala suerte. En un entorno de monte con agua y viento, a veces sucede esto. Pero ahora no sabemos que se hará».

Uno de los aspectos que se palpaba ayer en Hernani, ya no solo en Langile Ikastola, era la necesidad de mostrar la preocupación por el estado del menor. En una época como la actual, las redes sociales, y sobre todo whatssap, echaban humo desde que ocurrió el accidente. En días como ayer, de mala climatología, muchos niños y padres se reúnen en el único lugar cerrado y protegido, la zona de la cafetería del Polideportivo. Allí el tema de conversación volvía a ser el accidente ocurrido el día anterior, con especial sensibilidad para los progenitores. «Es muy duro. Dejas a tu niño pequeño en la ikastola y que suceda una cosa así es difícil de asimilar», era la frase que más se repetía ayer entre la ciudadanía hernaniarra.

Desde la dirección de Langile Ikastola no quisieron hacer declaraciones sobre lo ocurrido y en una escueta nota en su página web mostraban su agradecimiento por las muestras de afecto recibidas.

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