El polideportivo Usabal de Tolosa refuerza las medidas preventivas y de seguridad tras el escape tóxico

A la espera del informe técnico del accidente, que dejó 104 atendidos, el centro contempla cambiar el sistema climatizador e instalar una alarma de cloro-gas

A. ALDAZ SAN SEBASTIÁN.

Los responsables del polideportivo Usabal de Tolosa han tomado cartas en el asunto para extremar las medidas de prevención y de seguridad para evitar que se repita un escape de gas como el sufrido el martes de la semana pasada, cuando un fallo en la manipulación de los productos de depuración de las aguas provocó una nube tóxica de cloro-gas que dejó 104 personas atendidas, de las cuales 23 tuvieron que ser evacuadas a centros sanitarios, aunque ninguna en estado grave.

A los planes de autocontrol que ya se aplicaban antes del accidente, obligatorios por ley, se suman ya las primeras medidas urgentes, como mejoras en la señalización en el sótano donde se almacenan los depósitos de productos químicos necesarios para garantizar la calidad de las aguas. Aunque se está a la espera de que se concluya el informe técnico sobre el origen del accidente, se ha realizado un chequeo a fondo de las instalaciones deportivas para detectar posibles áreas de mejora, explicó ayer el gerente de Usabal, Asier Martín, tras la petición hecha pública por la asociación de consumidores Facua de que se promuevan medidas correctoras para garantizar la salud pública.

A través de una nota de prensa, la asociación informó de que ha remitido un escrito al Ayuntamiento de Tolosa -responsable de las piscinas municipales de Usabal- en el que le pide además que investigue lo sucedido «y aclare públicamente las causas que provocaron el incidente». Fuentes del Consistorio de la villa papelera indicaron ayer a este periódico que el informe final aún no está completado, pero que una vez esté en disposición, tiene el compromiso de informar con la máxima transparencia.

Mientras se cierra esta fase, que permitirá saber qué falló aquella tarde para que se formara el escape tóxico en las piscinas, los gestores de Usabal están inmersos en un trabajo paralelo para perfeccionar el protocolo de seguridad. Así, el plan contempla cambiar las bocas climatizadoras, los conductos por los que pasa el aire, para sacarlas hacia el exterior. Ahora mismo, el sistema se encuentra en el sótano y, aunque cumple con las exigencias legales, se ha considerado preferible redirigirlas hacia el exterior para que, en caso de escape, no se propague al interior del polideportivo, que es lo que ocurrió el día de los hechos.

Pequeñas obras

Esta modificación requerirá de unas mínimas obras, que probablemente se acometan durante el mes de agosto, de menor afluencia de pública, de forma que en septiembre, cuando arranque la temporada escolar, el trabajo ya esté listo, señaló ayer Martín. Además, se ha decidido también instalar un sistema de alarma para detectar una posible fuga de cloro-gas, que se conectará al sistema antirrobo, lo que permitirá que se active de inmediato una llamada de emergencia en cuanto los aparatos detecten estos productos.

El riesgo de que se produzca un escape tóxico en una piscina existe, pero la probabilidad de que suceda es excepcional, han explicado desde la dirección de Salud Pública de Gipuzkoa, donde constan otros dos antecedentes de magnitud como el de Tolosa: el de la talasoterapia La Perla en Donostia en 2011 y el del balneario de Zestoa en 2006.

El control de la calidad de las aguas de las piscinas pasa por dos ojos: los de los propios responsables, obligados a realizar un control diario, y una revisión completa una vez al mes, y los de Salud Pública, que cuenta con un programa anual de auditorías e inspecciones para las 103 piscinas públicas censadas en Gipuzkoa. El año pasado, los laboratorios del Gobierno Vasco analizaron 441 muestras, de las cuales el 89,1% cumplían con la calidad exigida. El 10% restantes fueron incidencias leves relacionadas con parámetros fisicoquímicos por encima de los valores reglamentarios, niveles de cloro y PH desviados de los máximos permitidos e incumplimientos en los niveles de conductividad del agua En estos casos se procede a ajustar esos valores en el momento y se vuelve a recibir la visita de los responsables sanitarios para comprobar que se ha corregido el fallo.

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