Gipuzkoa respira: «Habría sido poco higiénica una huelga de basuras con tanta gente en la calle estos días»

Rubén Lafuente, en el Txurrut de la plaza de la Constitución. / SANTOS
Rubén Lafuente, en el Txurrut de la plaza de la Constitución. / SANTOS

Los hosteleros vivieron con «incertidumbre» la jornada final de negociación y recibieron con «alivio» el anuncio de retirada de la huelga

G. L. SAN SEBASTIÁN.

El gremio de la hostelería fue uno de los que respiró aliviado al tener conocimiento de que la huelga de limpieza viaria y recogida de basuras había sido desconvocada. Por la mañana, responsables de bares de Donostia leían con inquietud las noticias sobre la falta de acuerdo. «Más que preocupados, estamos sumidos en la incertidumbre», declaraba Rubén Lafuente desde el otro lado de la barra del pub Txurrut de la plaza de la Constitución. «¿Qué hacemos y cómo actuamos en caso de que haya huelga?», se preguntaba. Explicaba que en días tan concurridos como los que llegan, en un bar «generamos un montón de residuos de distintas fracciones y no sabemos muy bien qué hacer si, por ejemplo, no se van a llevar el cristal o el plástico. ¿Lo sacamos para que se almacene? Tampoco podemos quedarnos con todo... Es una situación excepcional», zanjaba.

Horas antes de conocerse que la negociación dejaba sin efecto la huelga, Lafuente reconocía que «veríamos con alivio la consecución de un acuerdo, pero no solo con alivio, sino también con alegría porque significaría que alguien ha conseguido mejoras. Con la crisis, muchos sectores han perdido poder adquisitivo y está bien que logren mejores condiciones».

A pesar de solidarizarse con la parte social, el responsable del pub Txurrut asumía que una huelga pudiera acarrear consecuencias negativas incluso para el negocio. «Si todo estuviera hecho una porquería, la gente se animaría menos a salir a tomar algo. Estéticamente no apetece».

Eva Fozzatti, tras la barra del bar Bardulia de Donostia.
Eva Fozzatti, tras la barra del bar Bardulia de Donostia. / SARA SANTOS

También lanzaba su «deseo» de que «durante el día se arregle el asunto» Eva Fozzatti, camarera del bar Bardulia de la Parte Vieja. «Lo viviríamos con alivio por nosotros y también por los trabajadores del sector», señalaba en otro guiño respetuoso a los convocantes de la huelga. Confiaba en un final feliz del conflicto «porque si no, se formaría mucha basura en la calle, lo que coincidiría con muchísima gente moviéndose de aquí para allá durante estos días tan especiales. Sería poco higiénico. Mucho mejor si se evita».

Manifestaba asimismo su «preocupación» María Jesús Aranburu, del bar Paco Bueno, quien se preguntaba «dónde guardo yo tanta basura si no la recogen». Advirtió de que «estos son sitios donde se genera mucho residuo y un problema habitual se agravaría aún más. No sé lo que piden y no puedo opinar sobre la negociación, pero más vale que lleguen a un acuerdo».

En Irun, el gerente de la Asociación de Comercio y Hostelería Mugan, Tomás Maeztu, comentaba que «sin entrar en que las reivindicaciones sean justas, una huelga es un perjuicio en estas fechas tan señaladas. Respetando esas reivindicaciones, ciertamente es el momento menos oportuno. Esperamos que se llegue a un acuerdo y se encuentre una solución», manifestaba antes de conocer la noticia.

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