Plan con sabor a mar a bordo del 'Mater'

Arriba, Xabier Iturria da instrucciones a las asistentes al taller para preparar las anchoas que conservarán en aceite. Sobre estas líneas, la cubierta del barco museo 'Mater'./UNANUE
Arriba, Xabier Iturria da instrucciones a las asistentes al taller para preparar las anchoas que conservarán en aceite. Sobre estas líneas, la cubierta del barco museo 'Mater'. / UNANUE

Cuadrillas de amigos y familias con niños de corta edad aprenden los secretos de las técnicas más ancestrales, llevándose a casa un frasco como recuerdo El barco museo amarrado en Pasaia organiza talleres de conserva artesanal de pescado

ELENA VIÑASPASAIA.

El plan resulta especialmente tentador en las jornadas de verano, cuando las vacaciones permiten huir de las obligaciones laborales, mientras el buen tiempo anima a disfrutar de un paisaje de postal típicamente arrantzale como el que regala la bahía de Pasaia. Amarrado en la orilla de San Pedro, el 'Mater', un antiguo atunero reconvertido en museo, recibe a un grupo de amigos que, procedentes de Zarautz, se ha animado a aprender las técnicas ancestrales de elaboración de conservas.

Xabier Iturria e Izaskun Suberbiola, patrón de la nave y directora del museo, respectivamente, les dan la bienvenida a bordo y les invitan a recorrer la cubierta de la embarcación, a subir al puente de mando y a descender hasta la bodega, para adentrarse en los camarotes y en las aulas que acostumbran a utilizar como escenario de sus talleres. «El nuestro lo impartiremos en la cocina», anuncia Iturria, quien les conduce hasta una pequeña estancia provista de dos mesas y bancos, en la que el espacio se aprovecha al milímetro.

Taller
Elaboración de conservas de anchoillas a bordo del 'Mater'.
Lugar
El barco museo amarrado en Pasai San Pedro.
Precio
15 euros por persona, formando un grupo de cuatro como mínimo. Incluye la degustación de bonito y txakoli.
Reservas
619 814 225

«Vamos a fabricar nuestra propia conserva artesanal de pescado a base de verdaderas anchoillas del Cantábrico para que luego podáis llevárosla a casa», señala el responsable del barco, mientras reparte a cada uno de los asistentes una decena de anchoas guardadas previamente en un cubo en salazón sin cabeza ni tripas.

El taller se organiza durante todo el año y tiene un precio de 15 euros por persona

En tres pasos

Es el momento de ponerse manos en la obra. El primer paso será quitarles la sal con ayuda de agua templada y toda la escama empleando un trozo de red de cerco. «Vamos a mancharnos las manos. A eso hemos venido», dice una de las alumnas, afanándose en retirar la piel plateada a base de frotar con suavidad la superficie. «El siguiente paso es cortar la cola y retirar la espina desde arriba», indica Xabier Iturria, dando instrucciones del modo en el que procede antes de volver a pasar las anchoas por agua limpia y a continuación, dejarlas sobre un papel para que absorba la humedad.

«Me huele a la anchoa de verdad, a la que preparaba mi tía en Getaria», comenta una de las asistentes, repitiendo los gestos recién aprendidos una y otra vez. A su lado, sus compañeras aprovechan para tomarse fotografías del momento que tanto están disfrutando.

Tras cerca de una hora de clase, la lección va tocando a su fin. Queda el paso definitivo, el de introducir las anchoas en un pequeño bote de cristal. Pericia y paciencia se conjugan a la hora de colocarlas en su lugar antes de verter el aceite. Optan por el de girasol, porque «cuanto más virgen sea, más le mata el sabor».

Pintxos de atún y txakoli ponen la guinda a esta experiencia a bordo del buque

Solo resta por añadir un último detalle: la fecha de envasado de la conserva en la etiqueta que se pega en la superficie de cristal de cada uno de los frascos que se llevarán a sus casas como recuerdo. El resultado convence por igual a Xabier Iturria y a sus aventajados aprendices, que ya piensan en repetir la experiencia.

«Este año voy a hacer conservas. Una vez lo intenté pero las dejé demasiados días congeladas en vinagre», comenta uno de ellos. «Basta con tres o cuatro horas en el congelador», explica su instructor.

Un aperitivo en popa

Izaskun Suberbiola les espera de nuevo en cubierta. La popa del 'Mater' se convierte en una terraza en la que pueden disfrutar de un pequeño aperitivo con sabor a mar. Pintxos de atún y txakoli ponen la guinda a un plan que conquista a personas de todas las edades.

«Es un taller al que pueden apuntarse cuadrillas de amigos y también familias con niños pequeños, porque éstos se lo pasan en grande. Con un mínimo de cuatro personas, se puede organizar siempre que se haga una reserva previa», indica Suberbiola.

La responsable de este museo flotante añade que este plan seduce especialmente en verano, aunque se desarrolla durante todo el año, con un precio de 15 euros por persona. «Hay quienes lo contratan conjuntamente con la visita al barco. Es un plan muy completo, porque permite conocer el interior del 'Mater', cómo se pesca en nuestras costas, la forma de vida de los arrantzales... y también concluye con un aperitivo a bordo», indica.

Fotos

Vídeos