«Si han abierto, es que todo está bien»

Martín y Sabino acudieron a primera hora a Usabal como todos los días, pero ayer tenían más sitio que nunca.
Martín y Sabino acudieron a primera hora a Usabal como todos los días, pero ayer tenían más sitio que nunca. / A. S. JIMÉNEZ

Los usuarios de las piscinas de Usabal d Tolosa volvieron a disfrutar ayer de las instalaciones

AIENDE S. JIMÉNEZTOLOSA.

Como hace todos los días, Ramoni acudió ayer a primera hora de la mañana al polideportivo Usabal de Tolosa para hacer unos largos en la piscina. Pero se lo encontró cerrado. «He venido a las ocho y aún no habían abierto, así que me he ido a dar un paseo y he vuelto más tarde», contaba la usuaria al salir de la ducha, ya después de haberse dado su baño diario. «No hay que darle más vueltas», decía refiriéndose al escape de cloro producido el día anterior y que causó la intoxicación de 104 personas. Sin embargo, Ramoni confirmó que «el suceso asustó a muchos. Se nota que hay mucha menos gente que otros días».

Así, Sabino y Martín pudieron disfrutar ayer de la piscina casi en exclusiva. Como cada día, este par de amigos acudieron a la zona de relax del polideportivo, que cuenta con sauna, baño turco, una piscina helada y otra templada con camas de burbujas. «Esto suele estar lleno, y no ha venido casi nadie», comentaban. «Estamos la mar de bien, con toda la piscina para nosotros», añadían bromeando. Respecto al escape, aseguraban que «al entrar nos han dicho que todo está bien, que no había ninguna pega».

El teléfono no paró ayer de sonar en la recepción de Usabal. La mayoría de las llamadas eran de usuarios que querían saber si el polideportivo había abierto y si era seguro entrar en sus instalaciones. Así lo hizo Belkis, cuyo hijo tenía cursillo de natación como cada mañana. «He llamado y me han dicho que todo estaba solucionado», comentó mientras observaba a su hijo en la piscina interior. «Lo cierto es que te asusta, da un poco de miedo que pueda volver a pasar», reconocía. La hija de Mari también tenía cursillo, pero al salir del agua la pequeña afirmó rotunda que «no me ha pasado nada». Su madre señaló que «no hay que tener miedo. Si han abierto es porque está todo bien».

«Si han abierto otra vez es porque está todo bien. He venido con mi hija y no hay que tener miedo» Mari, Usuaria

«Todo el mundo puede estar tranquilo, vamos a tomar medidas para que no vuelva a ocurrir» Asier Martín, Gerente del Polideportivo usabal

Las piscinas exteriores del complejo deportivo abrieron a las ocho de la mañana, un poco antes de lo habitual, ya que las cubiertas tuvieron que esperar hasta las diez, cuando los inspectores de Salud Pública del Gobierno Vasco dieron el visto bueno al comprobar que el aire estaba totalmente limpio de tóxicos. A pesar de haber sido testigos de los hechos en la tarde del martes, Jone y Leire estaban a primera hora sobre el césped al aire libre tomando el sol. «Nos dimos cuenta de que pasaba algo porque todo el mundo empezó a estornudar», recuerda Jone.

Sin embargo, ellas continuaron con su tarde de piscina mientras los sanitarios atendían a las personas intoxicadas por el escape de cloro. «Seguíamos bañándonos sin ningún problema. Pero más tarde la Ertzain-tza vino y nos dijo que teníamos que irnos a la calle», cuenta Leire.

Prueba de que el polideportivo siguió en funcionamiento durante casi una hora después de los hechos es que Ane llegó en las piscinas pasadas las cinco de la tarde, «y solo me dijeron que no podía entrar dentro, pero sí a las de fuera». Reconocía que el despliegue fue «muy aparatoso, con mucha gente yendo y viniendo con bombonas de aire, camillas y demás». Ayer por la mañana, tras cerciorarse de que todo había vuelto a la normalidad con una llamada al centro deportivo, volvió a las piscinas con sus pequeñas. «Aquí fuera, aunque haya gases, no nos va a pasar nada», afirmaba la tolosarra.

Asier Martín, gerente del Polideportivo Usabal, pasó el día de ayer contestando llamadas de teléfono y atendiendo a los numerosos medios de comunicación que se acercaron al centro deportivo. «Normalmente hablan de nosotros por cosas buenas», recordó, «pero esto no había pasado nunca y por suerte no hay nadie grave». Martín señaló que a última hora de la tarde del martes las mediciones confirmaron que el aire del polideportivo estaba limpio. Sin embargo, el protocolo llevado a cabo por parte de Salud Pública no les permitió reabrir las instalaciones al completo hasta las diez de la mañana de ayer. Las piscinas exteriores adelantaron su horario de apertura a las ocho de la mañana, para dar servicio a aquellos usuarios que lo requiriesen.

Más de 500 personas

Las consecuencias del escape de cloro producido el martes pudieron ser mayores, y el gerente del centro deportivo es consciente de ello. La tarde de los hechos había más de 500 usuarios dentro del recinto, pero debido al buen tiempo, casi el 80% se encontraba en las piscinas al aire libre. «Además hay que agradecer a los socorristas y a los sanitarios la rápida respuesta que tuvieron. Gracias a ellos los daños fueron menores», aseguró Martín, quien quiso mandar un mensaje de «tranquilidad a todos los usuarios, que todo está limpio y este escape no va a generar consecuencias».

El gerente confirmó que todavía investigan qué pudo fallar para que se produjera ese escape de gas cloro a través de los climatizadores de aire, «y aunque tomamos todas las medidas de seguridad necesarias, añadiremos las que haga falta para que esto no vuelva a ocurrir».

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