Los permisos de paternidad casi igualan a los de maternidad en Gipuzkoa

La entrada en vigor el 1 de enero pasado de las cuatro semanas de baja ha disparado las solicitudes

Los permisos de paternidad casi igualan a los de maternidad en Gipuzkoa
ARANTXA ALDAZ

El 19 de junio de este año cambió, para bien, la vida del donostiarra Iñaki Nogueras. Nacía Aimar, su primer hijo. David Sierra, de Urnieta, tiene otra fecha marcada en rojo en el calendario: el 26 de junio, aunque en este caso el motivo se llama Uxue y Maren, las gemelas que han revolucionado su casa. Lo que quizá ambos no hayan tenido tan presente es que en este año que ahora termina otra circunstancia ha marcado su paternidad. El 1 de enero de 2017 entró en vigor una importante novedad legislativa: el permiso de paternidad se amplió de dos a cuatro semanas, justo diez años después de que arrancara la prestación.

Iñaki y David son dos de los 3.389 padres que se acogieron al permiso entre enero y septiembre, los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de la Seguridad Social, que ha elevado un 84,5% el gasto en esta prestación. El mayor atractivo de la duración de la baja ha hecho que cada vez más padres se acojan a ese derecho. La brecha entre las solicitudes de maternidad y paternidad es cada vez más pequeña y prácticamente las cifras se han igualado. Hace un año, por cada diez permisos solicitados por mujeres, 8,9 eran bajas de paternidad. Tras la entrada en vigor de la ampliación del permiso a un mes, las diferencias se han reducido y ya son 9,3 permisos de paternidad por cada diez de maternidad. 3.389 padres pidieron la baja entre enero y septiembre de este año, frente a las 3.687 madres. Hay que tener en cuenta que esos 289 casos de diferencia no se corresponden con el número de padres que renuncian a su derecho, porque hay que contar con realidades como la existencia de mujeres solteras y el de padres que no han acreditado las condiciones para recibir la prestación (porque no cotizan o no han trabajado el mínimo requerido).

La brecha del 7% tiene que ver con factores como el de las madres solteras o el de padres que no cotizan

«La cifra de padres que no se acogen a la prestación resultaría despreciable. El permiso de paternidad lo piden todos los que pueden. Está integrado en nuestra cultura y acompaña a una realidad social», que reclama una mayor igualdad en las prestaciones por maternidad y paternidad, remarca Santiago Trullos, director del INSS en Gipuzkoa. El compromiso del Gobierno central, de acuerdo a una petición de Ciudadanos, era ampliar una semana más, hasta cinco, el permiso en 2018, aunque la decisión ha quedado bloqueada ante la falta de acuerdo en los Presupuestos Generales.

Lejos queda aquel primer año de aplicación en 2007, cuando solo un 12,2% de las licencias se correspondían con la paternidad. Se deduce, explica, que en aquel arranque influyó el temor de los trabajadores a pedir el permiso por miedo a represalias o a perder posibilidades de promoción. Muchos decidieron no acogerse a su derecho. Los primeros abrieron el camino al resto y un año después el porcentaje se disparó al 89%, cifra que ha ido escalando décima a décima, con un último impulso en el último año de cambio legislativo.

Los datos

3.389
hombres en Gipuzkoa se beneficiaron de la prestación por paternidad entre enero y septiembre de este año, según datos del Instituto Nacional de la Seguridad Social. El gasto aumentó un 84,5% hasta los 6,2 millones
Perfil
Trabajadores: El 77,4% son trabajadores por cuenta ajena, y el 22,6% son autónomos. Prácticamente el 100% completa las cuatro semanas de permiso, y ninguna la extingue antes.

A Trullos no le consta que la ampliación a cuatro semanas del permiso haya podido acarrear el mismo miedo que cuando se lanzó la nueva prestación. «No hemos recibido ninguna queja al respecto ni nos lo han transmitido los agentes sociales, en este caso los sindicatos, con los que nos reunimos una vez al mes para repasar las prestaciones», responde.

Impacto de la baja natalidad

La comparativa entre el volumen de prestaciones de maternidad y paternidad refleja con menos distorsiones la evolución del número de hombres que se acogen al permiso. Porque el balance neto del último año arroja un signo negativo. De 3.446 padres entre enero y septiembre de 2016 se ha pasado a 3.389 en el mismo periodo de este año, un 1,65% menos. El descenso de la natalidad tiene la respuesta a la aparente contradicción. Los nacimientos han caído un 7,15% en el primer semestre, según datos de Eustat, un descenso similar al registrado en el volumen de los permisos de maternidad, que retroceden un 6% en Gipuzkoa. El menor impacto en los permisos de paternidad se interpreta, de hecho, como un signo de que «cada vez más hombres se acogen» a las cuatro semanas de prestación, lo que permite contrarrestar en la estadística la caída de los natalicios, interpreta Trullos.

La prestación arrancó en 2007 con 15 días de permiso, pero ese año solo la pidió un 12% de hombres

La ampliación del permiso de paternidad a un mes, una medida que ha tardado seis años en aplicarse por culpa de la falta de presupuesto, ha tenido más consecuencias. Las madres trabajadoras tienen derecho a un permiso de maternidad remunerado de 112 días de duración (16 semanas), pero ellas pueden ceder al padre alguna de las diez últimas semanas de su permiso, renunciando a ella.

Es una opción minoritaria, pero dentro de las excepciones, Gipuzkoa ha destacado como el territorio con mayor número de padres que se acogen a esta modalidad. La entrada en vigor del nuevo permiso paterno ha rebajado un 9,8% esta cifra, que ha pasado de 243 padres que compartían algunas semanas del permiso de maternidad a 219. El responsable del INSS en Gipuzkoa achaca la causa a las dos semanas añadidas al permiso ‘normal’. «Se entiende que los padres ven este tiempo suficiente como para que sus mujeres no les cedan parte de la baja».

La incidencia del nuevo permiso ha llegado también a una modalidad que cada vez gana más terreno, la de ejercer el derecho a la paternidad a tiempo parcial. Aunque no hay datos al respecto, en las oficinas de la Seguridad Social sí les consta que cada vez más padres deciden acogerse a una parte del permiso a media jornada, lo que les permite estar unas horas en casa y otra parte de la jornada en su puesto de trabajo, y alargar así el permiso. La ampliación a cuatro semanas de la prestación por paternidad ha elevado las peticiones de esta fórmula.

La radiografía estadística de los guipuzcoanos que se acogen al permiso de paternidad permite observar cuántos son trabajadores autónomos y cuántos trabajadores por cuenta ajena. La relación es de un 22,6% en el primer caso y un 77,4% en el segundo. El trabajador beneficiario de la prestación puede reincorporarse voluntariamente al trabajo antes de que se cumplan las cuatro semanas de la duración del descanso por paternidad, lo que da lugar a la extinción de la prestación, pero prácticamente ninguno lo hace, ni trabajadores por cuenta ajena, ni autónomos. Es decir, los padres que solicitan la baja la utilizan las cuatro semanas, o al menos cobran la prestación al 100%.

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