«Se percató del fuego e intentó apagarlo con un extintor sin éxito»

En este estado quedó el interior de la vivienda./
En este estado quedó el interior de la vivienda.

Fallece un hombre de 60 años por inhalación de humo tras declararse un incendio en su vivienda de Urretxu

FCO. JAVIER AGUADO GOÑIURRETXU

Un hombre de 60 años falleció ayer en Urretxu por inhalación de humo después de que se declarase un incendio en su casa. Las primeras investigaciones apuntan a que la víctima pudo quedarse dormida sujetando un cigarro encendido en la mano.

Los hechos se produjeron sobre las cinco de la madrugada de ayer. Los vecinos del número 7 del barrio San Martín tuvieron que desalojar de forma apresurada sus domicilios, tras desatarse un incendio en el cuarto piso. Hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Ertzaintza y del Cuerpo de Bomberos que ordenaron la desocupación de las viviendas. Sin embargo, al acceder al edificio los servicios de emergencia hallaron el cuerpo sin vida de Manuel B., que permanecía solo en la casa.

Aún cuando las primeras apreciaciones apuntaron como causa del incendio a una estufa o una manta eléctrica, las posteriores averiguaciones permitieron sospechar que el fallecido se durmió con un cigarro en la mano que cayó al colchón de la cama. Se cree que el pitillo prendió en la manta o en la sábana y generó la humareda que le asfixió.

Las investigaciones apuntan a que pudo quedarse dormido sujetando un cigarro

Una vecina explicó que tras el desalojo «en la calle se armó un lío bueno y solo sabíamos que se trataba de un incendio, pero desconocíamos qué alcance tenía».

Asimismo, manifestó que la víctima pudo haberse percatado de lo que estaba sucediendo. «Hemos oído que, al parecer, se dio cuenta del incendio e intentó apagar el fuego con un extintor, porque había polvo esparcido por la casa. Sin embargo, no logró su objetivo».

Los daños del incendio se circunscriben prácticamente al piso cuarto donde el vecino fallecido vivía actualmente solo.

Bajo unas gélidas temperaturas, los vecinos vivieron momentos de gran preocupación y angustia, al verse desalojados de sus pisos de madrugada. Todos ellos aguardaron expectantes en el exterior donde fueron conociendo poco a poco los detalles del suceso.

Según detalló uno de los vecinos afectados «hemos desalojado la casa en cuanto nos han avisado. Imagínate el susto. Tener que salir de la cama casi con lo puesto a la calle, con el frío que hacía, sin saber exactamente qué era lo que estaba pasando».

Fuentes municipales declararon que el protocolo de asistencia para estos casos se puso en marcha en previsión de que hiciera falta acoger a las personas afectadas mientras se solucionaba el desalojo. No obstante no fue necesario porque finalmente en cuanto los bomberos dieron el visto bueno, los vecinos pudieron regresar a sus domicilios.

«Hemos salido de casa con lo puesto, con el frío que hacía en la calle», afirma un vecina

Según las mismas fuentes municipales «el regreso a las viviendas fue posible gracias a que el operativo de los bomberos no tuvo necesidad de emplear agua ni materiales agresivos en la vivienda afectada, lo que evitó daños en los pisos». Sin embargo no pudieron evitar el intenso olor a quemado que permanecerá algún tiempo.

Se da la circunstancia de que a doscientos metros de este barrio, tuvo lugar hace unos años otro suceso de similares circunstancias que se cobró la vida del ocupante del inmueble.

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