«El peor momento fue cuando un compañero murió atropellado regulando un atasco»

El exresponsable policial reconoce que «aquellos accidentes donde hay varios fallecidos son los que más marcan»

J. P. SAN SEBASTIÁN.

Los dieciséis años en la cúpula de la Unidad de Tráfico han llevado a Santiago Núñez a enfrentarse a momentos trágicos, en muchas ocasiones difíciles de asumir.

- ¿Cuál ha sido el peor de todos?

- Durante estos años ha habido muchos momentos duros relacionados con los distintos ámbitos de actuación de la Unidad: accidentes graves con la existencia de varios fallecidos, siniestros sobredimensionados con vehículos pesados implicados y afectación grave a la movilidad, temporales en época de vialidad invernal con cierre de vías principales y grave alteración a la movilidad, etcétera.

- En uno de esos siniestros falleció precisamente un miembro de su unidad cuando regulaba unas retenciones provocadas por un accidente en Irura.

- Así es. Es el peor momento que me ha tocado vivir. Ocurrió el 14 de noviembre del año pasado. El agente Josu Uzkudun Egiguren llevaba destinado más de 30 años en la Unidad y reunía unas circunstancias concretas en el aspecto profesional y personal que hacía que fuese una persona muy especial y muy apreciada por todos. Por ello, si me lo permite, cuando faltan pocos días para que se cumpla un año del trágico hecho, me gustaría a través de estas líneas recordar y rendir un sincero homenaje a la trayectoria profesional y personal del agente, así como trasladar a la familia y en especial a su mujer, Sara, y a sus hijos, Gorka y Eneko, todo nuestro cariño y apoyo.

- De otros siniestros que ha tenido que gestionar ¿cuál es el que más huella le ha dejado y por qué?

- No hay un caso concreto que pueda destacar, ya que han sido muchos. No obstante, aquellos accidentes donde existen varios fallecidos son los que más marcan. Cuando llegas al lugar, te interesas por las posibles causas y compruebas que estas se repiten accidente tras accidente, piensas que las víctimas tenían todo un proyecto de vida por delante que se ha frustrado en la mayoría de las ocasiones por un error humano. En esos instantes te invaden sensaciones de frustración, impotencia e incomprensión. No aciertas a comprender que un hecho tan trágico se haya vuelto a repetir.

-¿Y algún momento de satisfacción?

- Alguno no, muchos momentos de satisfacción, que guardan relación con la actividad diaria en sus diversas facetas, que van desde la propia relación con los agentes de la Unidad, con el personal de organismos externos con los que trabajamos de forma coordinada, con actuaciones de la Unidad que han ayudado a impedir víctimas, con logros y objetivos alcanzados, con distinciones y condecoraciones obtenidas por la Unidad... Por ello, en la balanza de estos años los momentos de satisfacción superan con creces a los malos.

-¿Y a partir de ahora, a qué se va a dedicar?

- Voy a tratar de disfrutar y dar más contenido a ese concepto denominado tiempo y que hasta ahora por el ejercicio de mi profesión quizás no haya podido disponer como hubiese querido, y poder dedicarlo a la familia y a desarrollar mis aficiones personales de distintos tipos y relacionadas con el deporte, el ocio, la cultura, etc.

Fotos

Vídeos