Un patio donde han desaparecido los 'matones'

Los martes y jueves se celebran unas olimpiadas para que el fútbol jugado solo por chicos pase a segundo plano

T. FLAÑO SAN SEBASTIÁN.

Los 'matones' que nunca suelen faltar en las escuelas han quedado borrados, y si alguien pretende colarse en una fila o da un empujón para llegar el primero, se encontrará con dos o tres compañeros que le afearán, siempre con palabras, su conducta. Puede parecer que se habla de un mundo idílico, pero en este colegio de Irun sucede así. «No vamos a decir que no hay problemas, porque los hay, pero se hablan y se dialogan. Aprenden que los valientes son aquellos capaces de hacer frente a las situaciones conflictivas sin violencia. Cuando ves a un niño argumentándole a otro por qué no puede colarse o separando a dos compañeros que van a pegarse, compruebas que algo estamos haciendo bien», explica José Félix Martínez de Antoñana.

En el patio de Dumboa prácticamente ha desaparecido la competencia, y la que queda es de la sana. Cuando iniciaron la reflexión para ver en qué aspectos se podía mejorar el centro para entrar a formar parte del plan director para la coeducación y la prevención de la violencia, detectaron que uno de los puntos si no negro, gris, era la zona recreativa. Como en prácticamente el 100% de las escuelas de Euskadi, el fútbol, practicado sobre todo por los chicos, había conquistado ese terreno, arrinconando a las chicas.

Alumnos de sexto

¿Cómo poner freno a esta situación? La solución fue organizar, primero un día a la semana y después, por petición popular, dos, unas olimpiadas. Como todo en Dumboa, esta actividad implica a todo el centro. Son los alumnos de sexto los encargados de preparar los juegos por los que pasan el resto de niños, desde tercero, por equipos. 'Tres en raya', balonmano, brilé... se distribuyen por todos los rincones. Y los que ganan no son los más rápidos o los más ágiles; hay una serie de puntuaciones: al vencedor del partido, al que más usa el euskera y, por supuesto, al equipo donde imperan la deportividad, la solidaridad y el compañerismo. La suma de todos los puntos proclama al ganador. Al final del curso, los que más puntos consiguen por cada grado disfrutan de una actividad extra junto a los alumnos de sexto, que están premiados por involucrarse en la organización y dinamizar los juegos. Este año fue una tarde en el Palacio del Hielo de Donostia. «Los lunes, miércoles y viernes se juega al balón, pero se mezclan todos, chicos y chicas, y de distintos cursos. No demonizamos el fútbol, al contrario, nos ayuda a que los chavales solidaricen».

Además de las olimpiadas, otras medidas han ido abriendo el patio a otras actividades. Por ejemplo, se colocaron bastantes bancos, árboles y una fuente. También, en una zona cubierta, se instalaron varias mesas de ping pong, se compraron palos de hockey, y los alumnos pueden usar un aparato de música para practicar sus coreografías.

Fotos

Vídeos