Condenan a una pareja de Gipuzkoa por vender a su hijo recién nacido por 1.150 euros

Sede la Audiencia de Gipuzkoa en Donostia./
Sede la Audiencia de Gipuzkoa en Donostia.

La pareja compradora del recién nacido, residente en Francia, ha sido sentenciada a la misma pena, dos años y tres meses, por un delito de alteración de paternidad por unos hechos que ocurrieron en 2016

Javier Peñalba
JAVIER PEÑALBASan Sebastián

Un juzgado de Donostia ha condenado a unos padres a dos años y tres meses de prisión a por vender a su hijo recién nacido a otra pareja por 1.150 euros. Los compradores han sido sentenciados a la misma pena. Todos han sido declarados coautores de un delito denominado de «alteración de la paternidad», los primeros en su modalidad de «entrega» y los otros de «recepción» del menor. El fallo es firme, ya que ha sido dictado después de que la acusación y las defensas llegasen a una conformidad.

Los hechos ahora sentenciados por el titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Donostia, Santiago Romero Buck Arstad, se remontan al año 2015. Los progenitores, que a su vez son padres de otros dos niños de 4 y 2 años, se trasladaron a una localidad de la provincia de Valencia, ante la posibilidad de que la Diputación foral asumiera la custodia de los pequeños, toda vez que los servicios sociales entendían que estaban en situación de desamparo. La madre tiene un grado de discapacidad mental del 65% y el padre, del 33%.

Según se recoge en la resolución, durante su estancia en la comunidad valenciana, los padres concibieron un tercer hijo y ambos se pusieron de acuerdo en «no asumir la crianza de este menor», por lo que decidieron entregarlo a otra persona a cambio de una suma de dinero.

A través de amigos comunes, la pareja ahora condenada por comprar el bebé, que habitualmente reside en la ciudad francesa de Lille, contactó con los padres. Los cuatro llegaron al acuerdo, unos de vender al bebé y otros de comprarlo.

La resolución recoge que este pacto se plasmó en el envío de diversas cantidades de dinero por un total de 1.150 euros que fueron remitidos a la madre a través de la empresa Wester Union entre los meses de abril y mayo de 2016, cuando todavía se hallaba embarazada.

La sentencia precisa que por estas mismas fechas, la progenitora regresó al que había sido su hogar, en Gipuzkoa y comunicó también a diversas personas su intención de deshacerse del niño. Así, efectuó otra propuesta a una mujer a la que conocía, ya que le había ayudado en otras ocasiones. Esta, sin embargo, no solo rechazó el ofrecimiento sino que puso el caso en conocimiento de la Diputación mediante una llamada telefónica. Tras la recepción de la comunicación, los Servicios Sociales de la institución foral abrieron una investigación.

Parto en Donostia

Un mes después de que se alertara de estos hechos, la madre ingresó de parto en la Unidad de Ginecología y Obstetricia del Hospital Donostia. Allí, a las 1.58 horas, de un día del mes de julio de 2016, la progenitora dio a luz a un niño. La sentencia detalla que en aquel instante, miembros del Servicio de Urgencias Sociales de la Diputación se personaron en el paritorio y al amparo de una orden foral, dieron instrucciones para que el menor fuera apartado de la madre. De esta forma, el recién nacido fue objeto de un «ingreso social» en la unidad de neonatología.

Sin embargo, el mismo día, a las pocas horas del nacimiento, la Diputación acordó que el niño fuese devuelto sus padres. La medida se adoptó después de que una trabajadora social se entrevistase con la madre y ésta le negara que tuviera intención alguna de dar a su hijo a otras personas. Sin otra evidencia que demostrara lo contrario, a los Servicios Sociales no les quedó otra opción que entregar al niño a la madre.

Con el menor al Registro

Dos días después, no obstante, la mujer que estaba dispuesta a comprar el bebé se presentó en el hospital, donde la madre le entregó al hijo y, según la sentencia, ambas quedaron en acudir al Registro Civil de Donostia. En cuanto la madre fue dada de alta, los progenitores y la pareja que se iba a quedar con el bebé coincidieron en la sede del servicio judicial. Allí, «de forma falsaria», aportaron los datos del varón comprador como padre del menor, que quedó inscrito con el primer apellido de este hombre y con el segundo de madre biológica.

En las horas posteriores, los adoptantes se llevaron al recién nacido a Francia y de manera un tanto sorprendente ese mismo día la madre se presentó en el Juzgado de Guardia de Donostia donde interpuso una denuncia contra la pareja que se había llevado al niño. Explicó que ella no había dado su consentimiento para que se quedaran con el pequeño y, aun sabiendo que lo que estaba relatando era mentira, les acusó de haberle presionado psicológicamente.

La pareja residente en Francia mantuvo en su poder al niño hasta que fue localizada y detenida por las autoridades galas, el 10 de octubre.

Antes del inicio de la vista, la Fiscalía solicitaba para todos los imputados cuatro años de prisión y siete de retirada de la patria potestad. Finalmente, tras el pacto alcanzado, la pena privativa se redujo a dos años y tres meses, en tanto que la patria potestad quedó en cuatro años. Los progenitores ingresarán en breve en prisión.

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