El padre de Julen se queda sin abogados tras anunciar que recurre la pena al TS

Castells y Pérez de Ciriza, abogados defensores de Luis Serrano, durante el juicio./MICHELENA
Castells y Pérez de Ciriza, abogados defensores de Luis Serrano, durante el juicio. / MICHELENA

Los letrados Miguel Castells, Luis Pérez de Ciriza y María Elena de Zabala renuncian a la defensa de Luis Serrano, condenado a 19 años

Javier Peñalba
JAVIER PEÑALBASAN SEBASTIÁN.

Luis Serrano, condenado a 19 años de prisión por el asesinato de su hijo Julen, se ha quedado sin abogados. Los tres letrados que hasta el momento le habían defendido en las diferentes fases del proceso judicial que se ha seguido contra él, han renunciado a continuar en las tareas de defensa. Lo sorprendente, además, es que lo han hecho después de anunciar que el último fallo condenatorio emitido por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco va a ser recurrido ante el Tribunal Supremo.

El caso del crimen de Julen Serrano, el menor de 13 años asesinado por su padre en 2013 en Donostia, afronta una nueva fase. Tras la confirmación de la pena de 19 años por parte del Tribunal Superior del País Vasco (TSJPV), los letrados han anunciado la interposición de un recurso de casación. Lo hicieron hace unos días ante el propio órgano judicial de la comunidad autónoma y como es habitual en estos casos adelantaron los motivos en los que se sustenta su petición.

Sin embargo, el mismo día en que dieron a conocer sus intenciones de recurrir la condena, los abogados Miguel Castells y María Elena de Zabala comunicaron en el mismo escrito que renunciaban a continuar con la defensa de Luis Serrano. Castells y Zabala fueron los dos abogados que expusieron públicamente los argumentos de defensa en la vista oral que se desarrolló el pasado mes de abril en el Tribunal Superior vasco.

Solo unas horas después de estas renuncias, la misma Sala recibió una segunda comunicación, según la cual el también defensor Luis Pérez de Ciriza, que fue el primer abogado del acusado y que se había mantenido en todo el proceso, anunciaba también que dejaba de representar al encausado. De esta forma, Luis Serrano se veía ante la situación de que ya no tiene abogado para defenderle en el recurso ante el Tribunal Supremo. El órgano judicial le concedió por eso un plazo de diez días para que designara a un nuevo letrado y le comunicaba que si no lo hacía en ese plazo se le nombraría uno de oficio.

Reto importante

De momento, se desconoce si el acusado ha podido contratar a su nuevo defensor o aguardará a que le sea designado uno de oficio. En cualquiera de los casos, el abogado que recoja el guante tiene ante sí un importante reto.

Los motivos expuestos en el anuncio de este último recurso son prácticamente los mismos que la defensa dio a conocer en la apelación ante el Tribunal Superior, después de que la Audiencia condenase al padre, tras haber sido declarado culpable del delito de asesinato por un jurado popular.

El Tribunal Superior vasco da al acusado un plazo de diez días para que nombre a otro letrado

Si Luis Serrano no contrata a ningún letrado, se le nombrará a uno de oficio para que le represente

Julen Serrano fue hallado sin vida el 1 de diciembre de 2011 en una vivienda del barrio de Ondarreta en la que la familia había residido. El inmueble permanecía vacío desde que los progenitores, el acusado y su exesposa, Itziar Loinaz, iniciasen unas semanas antes el proceso de divorcio. Tras el hallazgo del cadáver y ante las evidencias encontradas en el escenario, la Ertzaintza centró la investigación en el padre, que había desaparecido sin dejar rastro. Tras permanecer una semana en distintos parajes del monte Igeldo, Luis Serrano regresó a casa de su madre y esa misma noche fue detenido. No obstante, quedó en libertad, pues los primeros indicios apuntaban a que la muerte del menor pudiera ser de carácter suicida.

La instrucción del caso dio lugar a que se incoara un procedimiento de jurado en el que las acusaciones fiscal y particular, esta última ejercida por la familia materna del menor y representada por el letrado Iñigo Iruin, terminaron por imputar al progenitor un delito de asesinato por el que solicitaron 18 y 20 años de prisión, respectivamente. Ambos concluyeron que el acusado acabó con la vida de su hijo en venganza hacia la madre por su deseo de poner fin a la relación.

El equipo jurídico de Luis Serrano, dirigido por el letrado Miguel Castells, defendió la inocencia del padre y sostuvo que la muerte del menor fue accidental. En este sentido, argumentó que Julen se clavó el cuchillo cuando trataba de abrir una hucha de cerámica en forma de casco de moto que había en la casa, a la que padre e hijo habían ido juntos el día de autos antes de que el menor acudiera a la ikastola. Los letrados defensores, no obstante, tampoco descartaron que la muerte fuese de carácter suicida.

Argumentos desestimados

La defensa de Serrano basa su recurso en siete motivos. El primero de ellos es por no permitir la segunda reconstrucción de los hechos en la vivienda en la que fue hallado Julen, así como en el piso inferior. También apela por habérsele denegado la incorporación al juicio de dos huchas en forma de casco que presentó al comienzo de la vista y no permitir la incorporación de una página de la revista Irutxuloko-Hitza que recogía un bertso titulado «Julen Serrano». Argumenta también que se produjo la vulneración de la presunción de inocencia.

Todos ellos ya fueron desestimados por la Sala de lo Civil y Penal del alto tribunal vasco, cuyos magistrados afirmaron que la sentencia dictada por la Audiencia estaba «especialmente fundada», que devenía de un veredicto bien argumentado, en el que se relataban de manera detallada los razonamientos que sostenía el fallo. Asimismo, indicó que la resolución apelada desarrolló de «forma ordenada y pormenorizada» los elementos de convicción, «por lo que es suficiente para enervar la presunción de inocencia del acusado». Y concluyó indicando que no era de ninguna manera una sentencia «infundada o con un razonamiento absurdo».

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