Osakidetza reforzará con 700.000 euros el nuevo convenio con Onkologikoa

Un profesional de Onkologikoa analiza una mamografía./USOZ
Un profesional de Onkologikoa analiza una mamografía. / USOZ

El Gobierno Vasco aportará 23,9 millones en 2018, la atención privada supondrá otros 6,3 millones y Kutxa sufragará alrededor de un millón de euros de déficit

ARANTXA ALDAZSAN SEBASTIÁN.

Hace ya cinco años que Onkologikoa navega por aguas más tranquilas que aquella marejada que arrastró al buque insignia de la Obra Social Kutxa a una situación financiera delicada y que derivó en la reivindicación de la plantilla de integrarse al cien por cien en la sanidad pública vasca. Esa petición no fue satisfecha, pero se llegó a un acuerdo de estabilidad para los siguientes cinco años: los presupuestos vascos garantizaban 23 millones de euros anuales por el número de pacientes derivados al centro privado, y se empezaba a andar el camino hacia una mayor coordinación de servicios, lo que se llamó la integración funcional.

El centro especializado en atención oncológica seguirá siendo gestionado por esa misma senda. El Departamento de Salud, que dirige Jon Darpón, no contempla dar un golpe de timón, al menos en el corto plazo. El plan de actuación de Onkologikoa contempla una novedad puntual para 2018. Osakidetza aportará 700.000 euros más porque derivará más pacientes a lo largo del año, según ha podido saber este periódico. Así, pasará de abonar 23,2 millones de euros a 23,9 en el próximo ejercicio. La renovación de un aparato de radioterapia -un acelerador lineal- en el Hospital Universitario Donostia obligará a que la atención se traslade al vecino edificio oncológico, situado a escasos metros del complejo hospitalario público. En un año corriente, como fue 2016, Osakidetza derivó a 8.600 personas a Onkologikoa, tanto para pruebas diagnósticas, como para intervenciones quirúrgicas. En el centro se realizan, por ejemplo, gran parte de las mamografías a mujeres dentro del plan vasco de detección precoz de cáncer de mama.

El funcionamiento del centro, por lo tanto, seguirá vinculado estrechamente a la financiación pública, aunque en los últimos años, precisamente tras los problemas de viabilidad, se ha reforzado la oferta privada. Se espera que este sector aporte 6,3 millones de euros de facturación en 2018, el 20% del total. El ejercicio se cerrará con un millón de euros de déficit, que asume Kutxa, lejos de los tres millones acumulados en los años de zozobra.

La renovación de un aparato de radioterapia del Hospital Donostia obligará a derivar más pacientes

Los responsables insisten en la «patente necesidad de superar el marco de concertación actual»

La renovación del convenio no aparca otras reivindicaciones que siguen manteniendo en Onkologikoa. Los responsables del centro insisten en la «patente necesidad de superar el marco de concertación actual», porque, aunque siendo la garantía de estabilidad, no satisface del todo sus demandas. Según explican fuentes del centro, los fondos públicos que se reciben suelen agotarse para antes de final de año, por lo que a partir de ese momento el coste de la atención de pacientes corre a cargo del centro privado, aun cuando sean transferidos desde la sanidad pública, aseguran. La reclamación va dirigida a que la aportación pública sea mayor y cubra la totalidad de la atención de pacientes oncológicos.

En su última intervención al respecto, el consejero de Salud, Jon Darpón, aseguró que Onkologikoa «es una pieza importante de nuestro sistema sanitario y como tal tendrá encaje dentro del Plan Oncológico de Euskadi», que «aborda el modelo de la atención oncológica y la organización de los recursos del sistema sanitario vasco. Pero la financiación de este centro no es el principal aspecto de los que va a abordar el citado plan», remarcó.

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