Orio, el templo del besugo

Buen ambiente en torno a una buena mesa. / A. E.
Buen ambiente en torno a una buena mesa. / A. E.

El festival gastronómico ha reunido este año a un millar de personas, entre ellas al seleccionador de fútbol Julen LopetegiQuinientos pescados han sido degustados en esta edición de la fiesta

ANTXON ETXEBERRIA ORIO.

Antes fue Tolosa. Ahora, el honor le corresponde a Orio. La localidad costera se convirtió ayer en la capital del besugo. Pocos como sus parrilleros saben prepararlos tan bien. Pero este evento en torno a este preciado manjar tiene las horas contadas. Este mediodía finaliza la décima edición de la Fiesta del Besugo, todo un festival gastronómico que comenzó el jueves y que ha reunido ya a alrededor de un millar de personas que, no solo han degustado el suculento pescado, sino que también han disfrutado de una amplia programación paralela.

En estas fechas, la plaza de la localidad se convierte en el templo del besugo, con Joxe Miel Zendoia, Luis Mari Uranga y Mikel Manterola como sus 'dioses', que cocinan los pescados a la parrilla, aunque con la imprescindible colaboración de un gran equipo, como destaca Zendoia. «Somos nosotros los que nos llevamos la fama, pero quiero agradecer la labor de todo el equipo que tenemos por detrás», indica.

Este año ha sido un restaurante local, el Galerna, el que ha ofrecido el servicio en este evento que organiza el Ayuntamiento, con la colaboración de diferentes asociaciones del pueblo, entre ellos comerciantes, hosteleros, la compañía de baile Harribil, el otxote Egunseti, la Cofradía de Pescadores San Nikolas, el Hogar de los Jubilados, y un largo etcétera. En la presente edición, los comensales han destacado la novedosa decoración y la profesionalidad del servicio ofrecido por el equipo capitaneado por Iñaki Makazaga.

Durante estas jornadas, en las que se ofrecen cinco servicios, se degustan un total de quinientos besugos del Atlántico, capturados en Azores y preparados al 'estilo Orio'.

José Ángel Zaldua, alcalde de la localidad, destaca que este festival gastronómico no es más que un escaparate «de nuestro propio estilo. Sabemos que todos los pueblos tienen su carácter y naturaleza. Eso no quiere decir que una localidad sea mejor que otra, o que haya rivalidad entre ellas, sino que son diferentes. Esa diversidad es la que enriquece nuestro territorio. Nuestro pueblo, en concreto, tiene mucha conexión con la pesca. Somos una población pesquera y eso ha creado nuestro propio modo de entender la cultura. Tenemos una forma especial y apasionada de vivir el remo, entre otras cosas», señala.

Luis Mari Uranga, parrillero del Xixario, desvela el secreto de la manera de preparación oriotarra. «Nuestro distintivo es que ponemos los besugos a la parrilla echándolos directamente, sin besugueras. Y el toque especial, después de que haya hecho su trabajo la parrilla, es el refrito que bendice el besugo», explica.

Además del mencionado besugo a la parrilla como indiscutible plato estrella, el menú de estos festejos incluye jamón ibérico con tomate y aceite de oliva aromatizado al ajo; ensalada de tomate, bonito y boquerones, y cocochas de merluza en salsa verde.

Esta cita reúne a gentes venidas de diferentes localidades del territorio y de la comunidad autónoma. El jueves pasado, en la cena, se dejó ver el seleccionador estatal de fútbol, el asteasuarra Julen Lopetegi.

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