La operación retorno se cierra con un 4% más de tráfico pero menos retenciones

Entre el 24 y el 27 de agosto, el peaje de Irun registró un total de 162.213 vehículos y la jornada con más densidad de tráfico fue el sábado

I. VÁZQUEZSAN SEBASTIÁN.

La frontera de Biriatou ha vuelto de ser de nuevo el punto más conflictivo de las carreteras guipuzcoanas durante este verano. Extraño ha sido el día en el que no se han registrado retenciones en este punto de la AP-8 por el que han pasado miles de automóviles. El último fin de semana de la operación retorno de verano ha sido un buen termómetro para mostrar lo que ha ocurrido durante los meses estivales. En comparación con el tráfico registrado las mismas fechas del año anterior, el paso de vehículos ha ascendido un 4%. Aunque las retenciones han sido menores que en 2016.

Entre el 24 y el 27 de agosto, el peaje de Irun registró el paso de un total de 162.213 vehículos, de los cuales 109.917 (68%) cruzaron el peaje en dirección Francia, mientras que los 52.296 (32%) restante se dirigieron hacia San Sebastián, según los datos hechos públicos ayer por Bidegi. La mayor parte de los vehículos que circularon por este punto fueron vehículos ligeros, un total de 145.421 (90%), mientras que los 16.792 (10%) restantes fueron vehículos pesados.

La jornada con mayor densidad de tráfico fue el sábado con 44.002 tránsitos, aunque por curioso que parezca las mayores retenciones se registraron el viernes, con retenciones que alcanzaron los trece kilómetros de longitud. En apenas dos horas la hilera de vehículos pasó de los dos kilómetros a superar los diez, lo que colapsó por completo tanto la autopista AP-8 como las carreteras secundarias. Las carreteras que discurren por las calles céntricas de Irun y Hondarribia también se vieron totalmente colapsadas. Los conductores tardaron más de una hora en realizar el trayecto entre ambas ciudades.

A pesar de que las retenciones han sido el pan de cada día de los conductores, han estado lejos de repetirse imágenes como las del año pasado cuando la presencia policial tanto de la Gendarmería como de la Guardia Civil fue superior. Durante la operación retorno del año pasado, la caravana de vehículos fue constante y continua. La caravana de vehículos alcanzó los quince kilómetros de longitud, causando el caos en las inmediaciones del peaje de Irun. El punto de cobro de Zarautz también tuvo que soportar retenciones importantes que llegaron a tener una longitud de cuatro kilómetros. Al igual que en jornadas precedentes, la normalidad no volvió a la red viaria guipuzcoana hasta primeras horas de la noche.

13 kilómetros de retenciones

se registraron la jornada más complicada en las carreteras guipuzcoanas durante la operación retorno. Debido al incremento policial en la frontera de Biriatou después de los atentados de Barcelona y Cambrils. El pasado viernes fue el mayor atasco en cuatro meses.

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