Los nuevos inspectores cruzan ya los datos de un millar de pisos turísticos de Donostia

Turistas pasean por la Parte Vieja de Donostia portando las maletas preparadas para alojarse en la capital guipuzcoana. /SARA SANTOS
Turistas pasean por la Parte Vieja de Donostia portando las maletas preparadas para alojarse en la capital guipuzcoana. / SARA SANTOS

Eneko Goia indica que los primeros cinco trabajadores comenzaron ayer y que se centrarán en el cotejo de los datos municipales con los autonómicos

ESTRELLA VALLEJOSAN SEBASTIÁN.

Ayer fue el día 'D' para los cinco nuevos trabajadores del departamento de Urbanismo del Ayuntamiento de Donostia encargados de poner un poco de orden y dar salida a los expedientes e informes de viviendas destinadas a uso turístico que se iban acumulando en la administración local.

Estos cinco puestos de nueva creación, ocupados por dos licenciados en Derecho, un arquitecto y dos administrativos serán en adelante una de las patas de la Unidad de Mediación y Atención Comunitaria (UCAM). Si su labor, revisada por la jefa del servicio de actividades de Urbanismo, se centrará en la parte más administrativa, el trabajo de campo será realizado por otros cinco agentes que la Guardia Municipal incorporará a su plantilla y que se estima que puedan empezar a desarrollar su función la próxima semana.

La irrupción de los pisos turísticos, de manera más sonada hace dos años, supuso un aprender sobre la marcha para las instituciones. Se percataron de que carecían de un texto específico que permitiera regular y controlar la proliferación de esta figura. Así, mientras que la Hacienda Foral está alerta y trata de perseguir a quienes obtienen unos ingresos extras a través de esta actividad y no lo declaran, el Gobierno Vasco puso en marcha un registro en el que los propietarios de estos inmuebles debían darse de alta. Y al mismo tiempo, el Ayuntamiento de San Sebastián, mientras trata de poner freno basándose en lo que dicta su Plan General, comenzó a elaborar una ordenanza específica para este fenómeno, que estiman puedan aprobarse de forma definitiva en el pleno de enero.

«En ningún caso se quiere demonizar esta figura, pero hay que ponerle coto», señala el alcalde

Entonces, surgió un contratiempo. Propietarios de pisos que de buena voluntad estaban dados de alta en el registro vasco, no cumplían con alguna de las exigencias municipales, como por ejemplo, no estar en un primer piso. Una contrariedad que se vería más acusada una vez que se aprobara la nueva normal local. Solución: un convenio entre instituciones para atajar el problema de forma conjunta.

Un paso adelante, pero que se encontró con otra piedra en el camino. El Gobierno Vasco y el Ayuntamiento intercambiaron datos. Entre ellos, un listado con los 1.245 pisos de San Sebastián registrados en el sistema vasco, para que la administración local confirmase que también cumplían a nivel municipal, una laboriosa tarea que carecía de recursos humanos que pudieran dar salida a tal volumen de informes.

Es por ello que el gobierno local de Eneko Goia apostó por la creación de un equipo con diez puestos de nueva creación que tuvieran «una dedicación exclusiva» a esta cuestión y que permitiera desatascar el departamento.

Revisión de casos

La UCAM -una unidad que ya existía previamente pero que no estaba dotada de recursos ni de presupuesto- se ocupará en adelante de garantizar el cumplimiento de las ordenanzas municipales relativas a las viviendas destinadas a uso turístico.

Los cinco trabajadores del departamento de Urbanismo, cuya labor es más administrativa, empezaron ayer a revisar casos, a estudiar los expedientes abiertos y a hacer un control y seguimiento de las viviendas registradas por distintas fuentes «para garantizar que cumplen la normativa urbanística», explicó el alcalde donostiarra Eneko Goia, que se apresuró a matizar que «no es la única» que dichos inmuebles deben cumplir. «También se comprobará que están al día con las ordenanzas relativas al ruido o a la seguridad».

Asimismo, explicó que desde Donostia se han emitido más de setenta expedientes «de diferente tipo: de clausura, abiertos pero no concluidos...», para que aquellos que no cumplan la orden municipal sean retirados del registro vasco. De todas formas, indicó que esta tarea «ya se estaba haciendo, solo que a partir de ahora será más rápida y eficaz al tener a gente exclusivamente dedicada a esta cuestión».

Cinco agentes de la Guardia Municipal iniciarán el trabajo de campo la próxima semana

El procedimiento que seguirán los técnicos municipales será el siguiente. Si un inmueble no cumple con lo especificado en el Plan General -o la futura ordenanza de pisos turísticos-, se le notificará al propietario. Posteriormente, se abrirá un periodo de alegaciones, y en caso de no revertir la situación se procederá a dictar un expediente de clausura.

Goia estima que con la nueva ordenanza, más del 50% de los 1.245 pisos turísticos dados de alta en el registro del Gobierno Vasco se verán obligados a cesar su actividad. Insiste en que «esta medida -la nueva ordenanza y el equipo de inspectores- será la herramienta de control efectivo, derivado del crecimiento exponencial de viviendas destinadas a uso turístico en la ciudad». Aseveró que se trata de un asunto «al que hay que poner coto porque el crecimiento sin control tiene su afección en los vecinos, el alquiler, etc.», pero al mismo tiempo aclaró que con esta medida de seguimiento y control «en ningún caso se pretende demonizar este modelo alojativo».

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