Las nuevas ayudas beneficiarán a 8.844 dependientes pero 5.509 perderán dinero

En Gipuzkoa hay 16.000 personas con dependencia que cobran una prestación y que ahora se verán concernidas por la reforma del sistema./AYGÜES
En Gipuzkoa hay 16.000 personas con dependencia que cobran una prestación y que ahora se verán concernidas por la reforma del sistema. / AYGÜES

La Diputación gastará 1,6 millones más en prestaciones al año con la reforma propuesta. Los cambios, que entrarán en vigor el 1 de enero, refuerzan el cuidado profesional en el hogar e inyectan fondos para financiar la plaza privada en una residencia

ARANTXA ALDAZSAN SEBASTIÁN.

Algo más de la mitad (54%) de los actuales beneficiarios de ayudas por dependencia saldrá ganando con las nuevas cuantías propuestas por la Diputación de Gipuzkoa en la reforma del sistema de prestaciones económicas de dependencia, que reduce de seis a tres los tramos de cobro. Son 8.844 personas, que verán cómo la paga que reciben cada mes sube de media 131 euros, según los datos aportados por el Departamento de Políticas Sociales a este periódico. Los principales beneficiados serán los dependientes de grados moderados y las personas que cobran una ayuda para financiar su estancia en una residencia privada, ante la falta de una plaza pública disponible. Sin embargo, hay otros dependientes que saldrán perdiendo. Se trata de 5.509 personas, el 34% de la demanda actual, la mayoría personas con dependencia leve, que dejarán de percibir una media de 56,67 euros al mes. Completan la fotografía 1.793 perceptores, que mantienen como ahora la ayuda.

El baile de cifras no resulta de aplicar una fórmula matemática para garantizar un reparto salomónico de los casi 60 millones de euros que suponen de gasto al año a las arcas forales las prestaciones por dependencia. Los cálculos se han realizado bajo la filosofía defendida por la Diputación de reforzar los cuidados profesionalizados en el hogar. De ahí que sea esta prestación (PEAP) la que se lleva la mayor parte del dinero extra que se inyectará a esta partida. En total, la Diputación pasará a gastar 1,7 millones más en esta ayuda con la reforma.

El 65% de los perceptores saldrá ganando o quedará igual; la rebaja afecta al 35% de la demanda

Los números también apuntan hacia la prestación vinculada al servicio, que se paga a las personas dependientes para cofinanciar su estancia en una residencia privada cuando no hay un recurso público libre. A esta modalidad se destinarán 391.000 euros más que hasta ahora con el objetivo de atraer hacia esta fórmula a 120 personas más, hasta los 300 beneficiarios, y aligerar así la lista de espera, en los planes dispuestos por el Gobierno foral para frenar el impacto del envejecimiento en la mayor demanda de servicios sociales.

La apuesta por este tipo de prestación garantiza el debate político. El exdiputado de Políticas Sociales en la legislatura gobernada por Bildu, Ander Rodríguez, ya ha manifestado en su cuenta de Twitter el rechazo de la coalición abertzale «a un cheque servicio para atender las abultadas listas de espera. Aparte de resultar contrario a la Ley de Dependencia, el cambio incide en la privatización y precariedad laboral. Además, solo será atractivo para quien pueda permitirse comprar una plaza privada. El resto se pudrirá en la lista de espera. Las familias con una posición acomodada recibirán apoyo desde el primer minuto», ha denunciado.

Presupuesto de las ayudas

Cuidados familiares
Es la partida que sufre la rebaja, con un recorte de casi 500.000 euros.
Asistente personal
A esta modalidad se inyectarán 1,7 millones, la gran beneficiada.
Vinculada a servicio
El gasto en esta prestación supondrá 391.000 euros más que ahora.

Con anterioridad a estas críticas, la diputada del área, Maite Peña, defendió la postura adoptada. «Lo que hacemos es ayudar mediante una ayuda foral a quien pueda pagarse esas cantidades con sus recursos, mientras que una persona en lista de espera que no tenga posibilidad de acceder a una plaza privada pueda así ocupar una pública», dijo en una entrevista a este periódico.

Rebaja para los grados leves

Pero las buenas noticias no llegan a todos los dependientes. La rebaja afectará a 523 personas con grave dependencia que tienen contratado a un asistente personal, al pasar a recibir 750 euros en lugar de 833,95 euros. También afectará a otros 703 perceptores de la ayuda por cuidados en el entorno familiar, que recibirán 430 euros al mes, en lugar de los 520,69 actuales.

En negativo aparecen asimismo las cuantías que pasarán a cobrar las personas con problemas leves que son cuidadas por familiares. 4.283 titulares perderán 26 euros al mes, de los 180 que ahora están cobrando como máximo. El jefe de servicio de planificación, concertaciones y prestaciones económicas, Jon Iribar, ya deslizó en la presentación de la reforma en Juntas Generales una de las razones del cambio: «Lo peor que puede pasar es que las prestaciones se conviertan en una pensión y eso está sucediendo». La Diputación no ha entrado en las casas de los dependientes para verificar el uso que se está haciendo de la ayuda, pero comenzará a hacer un seguimiento, con al menos una visita al año, a partir de enero. El objetivo es velar por la calidad de los cuidados y comprobar también en qué situación está el cuidador, explicó Peña. Una de las medidas más novedosas es que no se concederá ni se seguirá pagando la ayuda cuando el cuidado sea prestado por allegados de más de 85 años.

La exigencia por primera vez de formación básica a los futuros cuidadores familiares se anticipaba polémica y ha cumplido la previsión. La federación de personas con discapacidad física de Gipuzkoa, Elkartu, lamentó que se ponga «más condicionalidad en lugar de mayor reconocimiento a los cuidadores familiares».

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