Una nueva vida en Gipuzkoa para 60 refugiados

Imagen de los 164 refugiados llegados esta semana a Madrid.
Imagen de los 164 refugiados llegados esta semana a Madrid. / DV

Los últimos en ocupar una plaza de Cruz Roja en Donostia son dos jóvenes iraquíes

AIENDE S. JIMÉNEZSAN SEBASTIÁN.

Huyen del horror, de la guerra y de la muerte. Muchos dejan atrás a sus familias, otros las han perdido por el camino. La mayoría se ha jugado la vida en busca de un futuro mejor. Y algunos de ellos tratan de empezar de nuevo en Gipuzkoa. Actualmente 60 refugiados ocupan las plazas que la Cruz Roja tiene en el territorio, divididas entre Donostia, Arrasate, Eibar y Ermua, cuyos recursos también gestiona Cruz Roja Gipuzkoa.

Los últimos en llegar han sido dos ciudadanos iraquíes de entre 25 y 30 años que forman parte del último contingente recibido por el Gobierno Español, formado por un total de 164 refugiados procedentes de Grecia y que aterrizaron en madrid el pasado miércoles. Euskadi ha acogido a 17 de ellos, dos de los cuales han recalado en Gipuzkoa. Concretamente los dos jóvenes iraquíes han sido reubicados en Donostia, donde la Cruz Roja guipuzcoana cuenta con 24 plazas para poder acoger a ciudadanos que solicitan asilo al Gobierno español. En total, la institución humanitaria cuenta con 64 plazas en Gipuzkoa, distribuidas de la siguiente manera: 24 en Donostia, 16 en Arrasate, 18 en Eibar y 6 en Ermua, plazas que también gestionan desde la delegación guipuzcoana.

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Durante el verano han sido quince las personas que han llegado al territorio de las 51 que ha acogido el Gobierno Vasco como parte del cumplimientode un proyecto piloto acordado con el Gobierno español el pasado mes de junio.

Actualmente, 60 de esas plazas están ocupadas, dos de ellas por los dos iraquíes que llegaron a España el miércoles procedentes de un campo de refugiados de Grecia y que han pasado ya sus primeros días en San Sebastián. Con estas dos últimas llegadas ya son 87 las personas acogidas en Gipuzkoa desde que comenzara la crisis humanitaria provocada por la guerra en Siria.

Los refugiados pasan por tres fases: las de acogida, integración y autonomía

Todos ellos tratan de construir un nuevo futuro en el territorio, pero esa nueva vida pasa por un proceso que consta de tres fases: acogida, integración y autonomía.

Los 60 refugiados que ocupan actualmente los recursos de la Cruz Roja en Gipuzkoa se encuentran en esa primera fase de acogida. Esta comienza desde el momento que la persona llega a su destino y se prolonga durante seis meses, nueve en algunos casos, en los que la persona está en situación de vulnerabilidad. En la fase de acogida pasan a vivir en un recurso de alojamiento, que en Gipuzkoa gestionan tanto Cruz Roja como Cear, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado. Asimismo, se les aporta ayuda psicológica, asesoramiento legal, apoyo de educadores, etc.

Esta primera fase es especialmente delicada, ya que tal y como recuerdan desde Cruz Roja, «muchos de ellos llegan muy desorientados y sin saber el idioma, por lo que es muy complicado comunicarse con ellos». Por otro lado, otra de las prioridades es conocer la situación personal de cada una de las personas acogidas, así como de su experiencia hasta llegar a su destino.

Cruz Roja Gipuzkoa tiene 4 plazas libres, una en Donostia y tres en Arrasate

La segunda fase es la de la integración, donde las personas acogidas salen de ese recurso y pasan a un piso de alquiler que deben gestionar ellos mismos. Siguen contando ayudas económicas por parte del Ministerio del Interior para poder cubrir «necesidades básicas» y siguen contado con asesoramiento para acceder a formación o a la búsqueda de empleo.

Después de seis meses los refugiados pasan a la tercera fase, la de la autonomía, en la que se considera que ya tienen la capacidad para poder vivir por su cuenta, aunque siguen contando con «ayudas puntuales».

Cuatro plazas disponibles

Cuando un grupo de refugiados llega a España, el Ministerio del Interior se encarga de distribuirlos entre las diferentes provincias del Estado según el número de plazas disponibles en cada una de ellas. Los dos jóvenes ciudadanos de Irak que llegaron el pasado miércoles a Gipuzkoa ocuparon dos plazas de las tres que Cruz Roja tenía libres en sus recursos de alojamiento de Donostia. Actualmente Gipuzkoa tiene 4 plazas disponibles para acoger no solo a refugiados procedentes del programa de la Unión Europea de reubicación, sino de cualquier persona que solicite asilo al Gobierno español: una en Donostia y tres en Arrasate.

Sin embargo, en pocos días esas plazas podrían estar cubiertas. Tal y como confirman desde Cruz Roja Gipuzkoa, «son plazas que casi siempre están completas y que se van llenando con el día a día. Aunque hoy tengamos cuatro libres, puede que mañana ya no tengamos ninguna, ya que el Ministerio del Interior va distribuyendo las personas que llegan según las plazas libres que van quedando».

Esa última distribución se produjo el miércoles. 164 personas, 74 hombres, 24 mujeres y 66 menores, la mayoría de nacionalidad siria (115). También llegaron 42 iraquíes, 1 yemení y 6 apátridas.

Euskadi ha acogido a 17 de ellos, de los cuales dos vivirán en Gipuzkoa, 10 en Álava y 5 en Bizkaia. Se trata del segundo contingente que llega a territorio euskaldun después de que el Ejecutivo vasco anunciara el pasado mes de junio que había llegado a un acuerdo con el Gobierno central para la puesta en marcha de un programa piloto que permitiría dar asilo a 50 refugiados durante este verano. Los primeros en ocupar esas plaza llegaron a Euskadi el pasado 20 de julio. Fueron 34 ciudadanos sirios (20 menores y 14 adultos) procedentes de Líbano, 13 de los cuales fueron acogidos en Gipuzkoa.

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