Nudo de Bergara, estación y enlaces con Burgos y Navarra

A. C. SAN SEBASTIÁN.

Aunque las obras del ramal de la Y vasca en Gipuzkoa aceleren su marcha, quedan todavía muchos hitos adyacentes sin ni siquiera plazos marcados y sin los que el tren de alta velocidad no podrá completar su recorrido. El Gobierno Vasco confía, no obstante, en que esos nudos, como el central de Bergara, empiecen a desenredarse y a coger la misma «velocidad de crucero» que tiene intención de imprimir a la obra bajo su gestión, aunque ninguna de ellas esté en su mano, sino en las de Fomento y Adif.

La hoja de ruta más avanzada es la de la estación del TAV en San Sebastián, que en los próximos meses prevé licitar el proyecto constructivo para empezar la obra cuanto antes. Los primeros trenes procedentes de Francia, no obstante, llegarán a la capital guipuzcoana gracias al tercer hilo o raíl antes de que se culmine la nueva terminal, en la misma ubicación que la actual de Renfe, en Atotxa. Adif no ha comunicado de momento ninguna demora en su plan de que ese tercer hilo entre Donostia e Irun esté completado para principios de 2019, así que esa podría ser la fecha de llegada de los primeros trenes de alta velocidad procedentes de París.

El otro hito sustancial es el del rediseñado nudo de Bergara, centro neurálgico de la Y vasca, que antes de final de año presentará su nuevo cronograma de obras para llegar a la fecha de 2023, la que la consejera Arantxa Tapia mantiene como factible para inaugurar el TAV.

Además, el Gobierno Vasco trabaja para consensuar un recorrido de enlace entre Vitoria y Burgos, y está a la espera de los estudios técnicos sobre la futura conexión de la Y vasca con Navarra, bien por Ezkio bien por Vitoria pero, seguro -dicen- por «vía nueva». Las desavenencias entre los socios del cuatripartito navarro por su trazado del TAV y con Fomento abocan esa conexión al largo plazo.

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