«Es necesario. No sé cómo se apañaban antes los padres»

Iñaki Nogueras con su hijo Aimar/MICHELENA
Iñaki Nogueras con su hijo Aimar / MICHELENA

Iñaki Nogueras y David Sierra no tuvieron «ningún problema en el trabajo» por disfrutar del mes de paternidad y piden seguir avanzando hacia el modelo nórdico

A. ALDAZ

«Es el futuro, tenemos que seguir yendo hacia una mayor igualdad en el cuidado de los hijos», reivindica Iñaki Nogueras, que acaba de recoger de la guardería al pequeño Aimar. Donostiarra y funcionario del Ayuntamiento de Donostia, se acogió al permiso de paternidad de un mes con el nacimiento de su primer hijo, el 19 de junio de 2017. «Ha sido un avance muy importante, pero al final sabe a poco y deberíamos equipararnos hacia el modelo nórdico». En países como Noruega, el más avanzado socialmente, los padres tienen derecho a 16 semanas de permiso. España va de menos a más, pero las distancias son todavía grandes. El Gobierno central prometió elevar el permiso a cinco semanas en 2018, por una propuesta de Ciudadanos, pero una falta de acuerdo en los Presupuestos Generales ha bloqueado la iniciativa.

Iñaki, disfrutó las cuatro semanas sin ningún problema desde el punto de vista laboral. La misma respuesta da David Sierra. «No tuve ningún problema en el trabajo, incluso al revés, siempre me han intentado ayudar», porque en su caso, la paternidad vino por duplicado, lo que complica aún más la organización de los cuidados. El 26 de junio nacían Uxue y Maren. «Con un hijo ya me parecían poco dos semanas, no me explico cómo se las apañaban esos padres», dice sin ocultar que cuando supo que le correspondía un mes de permiso la primera reacción fue que le iban hasta a sobrar días para disfrutar de las niñas. «Ya me decían mis compañeros de trabajo: ‘Los vas a necesitar...’». Enseguida la realidad se impuso.

La temprana reincorporación del padre al trabajo le parece además una forma de que la mujer siga cargando con el peso de la crianza. «Primero sois las que físicamente soportáis los cambios, el embarazo, el parto. Y luego la que se queda en casa cuando el hombre tiene que volver al trabajo. Tener unos permisos igualitarios ayudaría a evitar esa discriminación y a que se cambiara la mentalidad».

Una reclamación en la que lleva años insistiendo la asociación Ppiina (Plataforma por permisos iguales e intransferibles por nacimiento o adopción), para responder a una demanda social y a la necesidad de las familias de tener más tiempo para el cuidado de los hijos en sus primeros meses de vida.

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