Navidades solidarias en Cabo Verde

La asociación guipuzcoana Baiba quiere impactar en la sociedad «a través de la alimentación»

Navidades solidarias en Cabo Verde
IGNACIO VILLAMERIEL SAN SEBASTIÁN.

Su nombre es Ander Rozas y es fundador de Baiba the kitchen, un proyecto solidario que consiste «en una cocina que quiere impactar en la sociedad a través de dos ingredientes: las personas y la alimentación». Estas navidades, Susana Fernández, cofundadora de Baiba, el propio Ander Rozas y su prima Maialen Zabala partieron hacia Cabo Verde para realizar una acción de voluntariado «y vivir allí unas navidades diferentes, generando un impacto social».

Al otro lado del teléfono, Ander sostiene que la experiencia caboverdiana está siendo «intensa y emotiva». «La iniciativa que estamos realizando se denomina 'Cozinha dos sonhos', que en castellano significa Cocina de los sueños», explica Rozas. «Desde Baiba creemos que la celebración en torno a la comida es uno de los elementos clave del espíritu navideño y que la cocina es, posiblemente, el lugar donde más tiempo pasamos con nuestras personas especiales en estas fechas».

Es por eso que decidieron que una comunidad sin recursos pudiese hacer realidad sus sueños durante una jornada especial de Navidad. Para ello, se pusieron en contacto con Acrides, una organización local que defiende los derechos de los niños en estado de exclusión social.

La iniciativa comenzó el día 23 con 100 participantes de entre 6 y 16 años con el primer paso: «Lo que denominamos 'el sueño'». Es decir, «¿Cómo soñamos nuestra comunidad?», apunta Rozas. «En esta fase se crearon ocho equipos para trabajar en otros tantos proyectos: La creación de un campo de fútbol y un espacio para jugar a basket, una zona de juegos interactivos en la calle, decoración de Navidad hecha a través de manualidades, una zona de juguetes realizados con material de reciclaje, un mural que representase la esencia de su comunidad, una celebración con comida para el día 25 y hasta pintar la casa de una señora de la comunidad sin recursos.

Una vez definidos los sueños, los equipos llevaron a cabo la segunda fase: 'La estrategia', donde definieron los pasos a seguir y salieron a la calle a buscar recursos. «Fue increíble ver cómo toda la comunidad y también las comunidades vecinas participaron en la iniciativa».

El ferretero donó material para hacer una canasta, las empresas de construcción aportaron pinturas y materiales «y una de las evidencias que demostraron la importancia de la comida en estas fechas fue que todos los restaurantes entregaron comida», valora Rozas.

El tercer paso fue 'la acción': «Todos los equipos se pusieron manos a la obra durante la jornada del 24 de diciembre, un día especial dedicado a hacer realidad un sueño colectivo para el que no era necesario dinero, solo partir de una mirada apreciativa a los talentos de cada persona y a la belleza de la comunidad», apunta el voluntario donostiarra.

Además, otras empresas vascas han querido también tomar parte de esta iniciativa. «Kibor ha entregado 130 camisetas y material deportivo para la realización de los equipos del proyecto y Chroma ha contribuido a través del diseño y apoyándonos en los materiales de comunicación», agradece Rozas.

«Ha sido un acto transformador en el que encontramos resultados tangibles a través de la transformación del espacio, pero en el que también podríamos hablar de los resultados intangibles del proceso, como el desarrollo de nuevas capacidades en los niños y la conexión emocional creada con su comunidad y con el resto de participantes», concluye Rozas.

Un acto en el que la cultura caboverdiana y la vasca han conectado compartiendo valores y formas de pensar, capacidades, sueños y elementos culturales como danzas tradicionales y canciones.

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