Navarra y Álava plantean nuevos trazados para conectar la Y vasca

A. C. SAN SEBASTIÁN.

El trazado que más papeletas técnicas y económicas -según el informe elaborado por Fomento- tiene para convertirse en la conexión del TAV entre el País Vasco y Navarra está encontrando muchos peros por parte de los gobiernos regionales 'afectados' por la obra.

El ejecutivo foral de Álava no se opone a que la nueva vía ferroviaria se realice a través de Vitoria, pero se niega a que las vías atraviesen la Llanada alavesa y afecten a zonas naturales, 97 explotaciones agrarias, 180 hectáreas de terreno agrícola y forestal, y 31 ríos. Ese es el elevado «impacto ambiental» que ayer desglosó el diputado general Ramiro González, en una comparecencia en las Juntas Generales del territorio para explicar las «modificaciones sustanciales» que su equipo de Gobierno ha presentado a Fomento. El enlace planteado «no nos gusta», nuestra propuesta es «una enmienda a la totalidad», dijo.

Álava defiende la conexión por Vitoria, no por Ezkio, pero propone soluciones técnicas diferentes, que incluyen «falsos túneles» o un «corredor medioambiental o 'ecoducto'» para «minimizar» el impacto.

El Gobierno navarro, por su parte, ha planteado sus propias alegaciones, en las que plantea otro trazado que combina los dos de Fomento, el de Ezkio y el de Vitoria. Una tercera alternativa en la que el Gobierno de Uxue Barkos propone aprovechar una parte del trazado diseñado hacia Vitoria, concretamente el tramo entre Pamplona y Bakaiku. Desde ahí, antes de llegar a Alsasua, la línea se dirigiría hacia Ezkio por un nuevo enlace que acortaría el kilométrico túnel bitubo planteado por Fomento (21 kilómetros) y se uniría a la 'alternativa Ezkio' en su tramo final, antes de llegar a la estación de la localidad.

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