Munilla replica que no ha fijado los arciprestazgos por decreto

José Ignacio Munilla, ayer en los estudios de Teledonosti./MICHELENA
José Ignacio Munilla, ayer en los estudios de Teledonosti. / MICHELENA

El obispo de Donostia sale al paso de las críticas del colectivo Eutsi Berrituz y asegura que consultó con el consejo presbiteral

TERESA FLAÑOSAN SEBASTIÁN.

El obispo José Ignacio Munilla se ha tomado unos días para decidir si respondía o no a las críticas vertidas por un millar de católicos guipuzcoanos que le acusaban de «descomponer» la diócesis de San Sebastián. Finalmente optó por contestar ayer. «No me gusta hablar de los problemas de la comunidad fuera de ella, pero los fieles también sufren y necesitan explicaciones», señaló en el programa 'Gipuzkoa a diario' de Teledonosti, respecto a la denuncia del colectivo Eutsi Berrituz, formado por 914 laico, 27 religiosos y 23 sacerdotes.

En el documento que vio la luz el pasado martes, los críticos cuestionaban la reforma de los arciprestazgos, que han pasado de trece a seis, y aseguraban que no cuenta con el apoyo mayoritario de la diócesis. Esta «expresión de protesta de algunas personas», según el obispo, no se corresponde con la realidad. Según explicó ayer, la redimensión se realiza por las necesidades estructurales de la Iglesia, «que antes era mucho más grande, ahora es más pequeña. Estamos llamados a ser más sencillos y a ir simplificando».

Puntualizó que esa austeridad en la estructura no es una cuestión que afecte exclusivamente a la diócesis donostiarra sino «a todas las de España». Es más, avanzó que «no es impensable que el día de mañana todavía nos simplifiquemos más».

«La Iglesia es más pequeña. Antes había 900 sacerdotes y ahora unos cien»

Sobre la cifra de seis arciprestazgos -que mantienen el contacto directo entre su área de actuación y el obispado-, la califica como una división acorde con los tiempos actuales y que es muy similar con las circunscripciones sociopolíticas fijadas por la Diputación Foral, «aunque manteniendo nuestras tradiciones eclesiales». Recordó que ya antes se habían hecho otras unificaciones como la de Zumarraga con Ormaiztegi y la de Bergara con Arrasate, y que también «todas las congregaciones religiosas, que antes estaban divididas en muchas provincias están caminando hacia una única».

El obispo entiende que los números marcan esa senda «hacia la sencillez» porque Gipuzkoa antes tenía cerca de novecientos sacerdotes y ahora son poco más de cien. «Esa diferencia es la que obliga a reducir la estructura», señaló.

El colectivo Eutsi Berrituz también denunció que la reforma se había realizado por la decisión unilateral de Munilla y que tras publicar el decreto, el obispo «pidió que se realizara un sondeo en las comarcas para nombrar a los arciprestes. La respuesta fue del 51% de abstención, un 9% de voto en blanco y un 1,5% de voto nulo. Solo el 38% propuso un nombre en la papeleta».

«Hay pasos importantes en la reestructuración. El equipo de vicarios es muy plural»

En Teledonosti, Munilla rechazó esa versión. «En contra de lo que se sugiere, esta decisión fue largamente reflexionada por el consejo de arciprestes que a su vez la entregó al consejo presbiteral, el órgano más representativo según el derecho canónico. Tuvimos una reunión antes del verano en la que pedí a los sacerdotes que diesen su opinión. Fue una votación-sondeo. Hubo 14 votos a favor, 1 en contra y 1 en blanco». Reiteró que está convencido de que los críticos «desconocían esta votación».

Hace siete años, cuando fue puesto al frente de la diócesis, Munilla también fue cuestionado por un sector de los católicos guipuzcoanos. Ayer reconoció que «este tiempo no ha sido fácil» pero afirmó que la situación «ha ido cambiando. Estoy llamado a tener paciencia y perseverancia a la hora de llevar a cabo las cosas. Pero puedo decir que hemos dado pasos importantes en la reestructuración de la diócesis. El equipo de vicarios es muy plural».

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