Mikel Ubarrechena: «Sin el turismo, el 50% de la hostelería de Donostia tendría que cerrar»

Mikel Ubarrechena, en su despacho en la sede de la Asociación de Hostelería de Gipuzkoa. / LOBO
Mikel Ubarrechena, presidente de la Asociación Hostelería de Gipuzkoa)

Los hosteleros muestran su preocupación por quienes se esfuerzan en avivar voces contrarias a un sector que supone «casi el 10% del PIB en Gipuzkoa»

ESTRELLA VALLEJOSAN SEBASTIÁN.

La ocupación durante el mes de julio no ha sido tan deslumbrante como se esperaba. O no, al menos, capaz de superar los datos de 2016, algo que sí ha sucedido en Bizkaia, con una subida del 9,3%, y en Álava, donde la ocupación ha incrementado un 7,2%. No obstante, el verano «no está siendo malo para el sector», advierte el presidente de la asociación de hosteleros guipuzcoanos, Mikel Ubarrechena, quien al mismo tiempo insiste en callar las voces que por un «exceso de euforia» hablaron de masificación antes de lo debido y que considera culpables de movimientos contrarios al turismo.

-Ya se dijo que el 2016 había sido «extraordinariamente» bueno.

-Con la Capitalidad, Donostia apareció en revistas y guías internacionales e, indudablemente, hubo mayor promoción que este año. No obstante, antes de empezar a hablar de saturación y hacer juicios precipitados, como lo hicieron el año pasado algunas voces con intención de crear una alarma social, hubiera sido conveniente ver si se trataba de una tendencia o era simplemente algo puntual. Y, a juzgar por los registros de este año, creemos que no se van a superar cifras de 2016.

-Por lo tanto, ¿seguimos siendo un destino sostenible, alejado de modelos turísticos saturados?

-San Sebastián es un destino en el que los ciudadanos pueden convivir con el turismo y en absoluto es una ciudad saturada. A nivel estatal, por ejemplo, este año van a entrar 85 millones de turistas extranjeros, de los cuales a Gipuzkoa llegarán del orden de medio millón. No sé el motivo, pero no estamos creciendo al nivel de otros lugares, aunque también es cierto que a veces es mejor parar, para después seguir creciendo de forma sostenible.

-A ciertos movimientos como Ernai no parece que esas afirmaciones terminen de convencerles.

-Hay que tener muy claro que se trata de una minoría radical y muy marcada, y que los mismos que hoy critican el turismo, mañana lo harán por el TAV, y la semana que viene por la pasante de Metro. Hay que dar poco valor a las denuncias de un colectivo que va en contra del progreso de la ciudad, porque, entre otras cuestiones, se empeñan en asemejar el caso donostiarra al barcelonés o al mallorquín, cuando no tiene nada que ver.

-¿Ni por afluencia ni por el perfil del turista?

-En el listado de provincias del Estado en función de la noche de hotel vendida por habitante, Gipuzkoa se encuentra en el puesto 30. Tiene una proporción que podría ser equivalente a Soria o Ávila. En el caso de Donostia, es cierto que ocupa primeros puestos en rankings de las mejores ciudades con encanto o similares, pero en los que miden la asistencia no sube del décimo puesto.

-Considera que puede llegar a tener un perjuicio en la imagen de la ciudad.

-Sí, claro. Sin duda afecta. Pero espero y deseo que la asistencia a la convocatoria que han realizado para Semana Grande sea mínima. No obstante, simplemente el hecho de que San Sebastián salga en las noticias por esta cuestión nos perjudica notamblemente. Llevamos dos o tres años con buenos datos en el sector turístico y ahora no podemos echar por tierra todo el trabajo realizado, menos aún después de todo por lo que hemos tenido que pasar en esta ciudad.

-Si el aumento en la llegada de turistas apunta a que será más sutil de ahora en adelante, ¿cómo van a hacer frente a la situación los alojamientos con la apertura de 22 nuevos hoteles en Gipuzkoa?

-Es una pregunta importante y lógica. Deberemos ver si somos capaces de seguir creciendo en visitantes o, por el contrario, conformarnos con porcentajes de ocupación más bajos.

«Donostia está a años luz de Barcelona o Mallorca, pese a lo que algunos quieren hacernos creer»

«2016 fue extraordinario y este año no tanto; hay que analizarlo porque se van a abrir 22 hoteles»

«La minoría radical que hoy se queja por el turismo, mañana lo hará por el TAV o el Metro»

«Tanta regulación pone trabas al hostelero local y abre la puerta a las franquicias con recursos»

-En las cifras de ocupación juegan un papel importante los pisos turísticos, fundamentalmente los ilegales porque entre otras cuestiones no permiten contabilizar la oferta real.

-Nosotros nos mostramos totalmente en contra de los pisos ilegales. Es una forma vacacional que tiene futuro, que ha venido para quedarse y por ello debe ser una actividad regulada. Ahora bien, el problema es que se está persiguiendo más a los legales o casi-legales que incumplen algún requisito que a los que operan completamente en la ilegalidad.

-¿Se refiere a los que incumplen la norma municipal aun estando dados de alta en el registro del Gobierno Vasco? Al menos ese proceso se va a coordinar próximamente.

-Nos preocupa mucho que se persiga al que está dado de alta en el registro autonómico, pero está en un cuarto piso en vez de en un primero, y nos olvidemos del que funciona de forma completamente clandestina y no tiene intención de regularse. La cantidad de pisos turísticos ilegales es grandísima y es la que está reduciendo las cifras de ocupación.

-Y según dicen los expertos del sector, también contribuye a alimentar la 'turismofobia'. ¿Hay forma de aliviar este fenómeno?

-No es fácil, pero no cabe duda de la importancia del turismo, y los datos están ahí para confirmarlo. Uno de cada tres puestos de trabajo en Donostia está en el sector servicios y muchos otros tienen una vinculación indirecta. Por poner un ejemplo, sin el turismo, prácticamente el 30% del sector hostelero tendría que cerrar en Gipuzkoa, una cifra que en Donostia alcanza el 50%. Por otro lado, no se puede huir de un movimiento que se está produciendo a nivel mundial. En 2010 en el mundo había 940 millones de viajeros y en 2030 pasarán a ser 1.800 millones. Estás o no estás, y San Sebastián tiene que apostar por estar a favor del turismo, pero de una forma sostenible.

-Y con un perfil de turista muy definido. De nivel alto, preferiblemente familias...

-Donostia es buen destino para visitantes de nivel medio-alto. No nos engañemos. Un turista que es capaz de dejarse 800 o 1.000 euros en una noche, no quiere ir a la playa a tumbarse en la arena con otras tantas personas, quiere la más absoluta exclusividad como tener acceso a su beach club, que le cierren una tienda con grandes marcas para él... Y San Sebastián no está preparada para dar ese servicio y quizás tampoco deba estarlo.

-Comenta que el flujo de turistas incrementará considerablemente en los próximos trece años. ¿Se contempla que quienes hoy llegan por la crisis del Mediterráneo, en unos años vuelvan a recurrir a otros destinos como Túnez, Egipto...?

-No cabe duda de que nuestro producto es diferente al del resto del Estado. Está más enfocado al turismo gastronómico y a dar a conocer nuestra forma de vivir, más que estar enfocado en el clima, playa o precio, y eso nos hace ser más sostenibles en el tiempo.

-Eso dependerá de si somos capaces de conservar la autenticidad. Desde la asociación han mostrado su preocupación por las barras llenas de pintxos a todas horas.

-Es un tema que nos preocupa. La autenticidad es lo que nos diferencia de otros destinos y que proliferen barras con un tipo de pintxo que no es el que nos gusta como señal de identidad es una seña preocupante a medio plazo. Pero eso se debe a que nuevos empresarios están llegando a diferentes bares que, forzados por rentas importantes o por necesidad de rentabilizar en un periodo muy breve una inversión importante, apuestan por la cantidad en vez de la calidad.

-¿Cómo se puede reconducir esa situación?

-Es incontrolable. Lo que tenemos que intentar es que por lo menos los que lo están haciendo bien, sigan haciéndolo para que la ciudad no se llene de esas barras de pintxos que no se ajustan a la forma de 'potear' en San Sebastián. Llegar a un bar y que te den un plato para que lo llenes no es la forma de entender la hostelería en Donostia.

-Pero es lo que se ve...

-Es la oferta y la demanda. Es como las franquicias, que cada vez están llegando más y eso que durante un tiempo no cuajaron. El mapa hostelero está cambiando y cada vez iremos viendo menos hosteleros locales.

-¿Y los precios más altos?

-Los alquileres de San Sebastián son altos. Y si cada vez nos fuerzan más a hacer revisiones, inspecciones, cambios de los negocios para el cumplimiento de nuevas normativas, hacen que los gastos sean mayores y se tengan que subir los precios. Otro ejemplo, es la subida de la tasa de terrazas. En cualquier caso, Donostia es una ciudad en la que hay oferta para todos los bolsillos y un ejemplo es Gros, que está creando nuevos conceptos de hostelería que, además, contribuye a deslocalizar la concentración de la Parte Vieja.

-¿El relevo generacional es cada vez menor?

- Ese es otro tema que nos preocupa. Sí que es cierto que en algunas zonas están surgiendo nuevos conceptos de hostelería regentados por hosteleros de aquí, pero también lo es que cada vez hay menos hijos de hosteleros que relevan las sagas familiares y eso contribuye a la pérdida de hacer hostelería de la forma tradicional. Además, si a todo eso le sumas que el hostelero se debe enfrentar cada vez a más trabas burocráticas y cumplimiento de normativas, deriva en que poco a poco las franquicias, que están más preparadas para afrontar esos procesos, van copando la hostelería tradicional.

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