Los megatrucks garantizan la reparación de daños con avales de 100.000 euros

El transporte especial que llevó un aerogenerador desde Pasaia hasta Sangüesa realiza maniobras para salir del entorno portuario./JOSÉ MARI LÓPEZ
El transporte especial que llevó un aerogenerador desde Pasaia hasta Sangüesa realiza maniobras para salir del entorno portuario. / JOSÉ MARI LÓPEZ

Una señal y un foco roto han sido los únicos desperfectos de seis viajes por Gipuzkoa en un año. Las empresas transportadoras han asumido los costes de las obras necesarias para permitir las maniobras de los vehículos especiales

GAIZKA LASASAN SEBASTIÁN.

Una vez pasado, no parece haber sido para tanto, pero hace un año las carreteras de Gipuzkoa afrontaban un desafío de dimensiones desconocidas que suscitó tanta expectación en la ciudadanía como tensión en el departamento de Infraestructuras Viarias de la Diputación. El 15 de noviembre del año pasado, el mayor transporte jamás visto en Euskadi, con una longitud de un campo de fútbol y un peso superior a las 500 toneladas, partía desde el puerto de Pasaia hacia la localidad navarra de Sangüesa cargando una pieza de aerogenerador. Un año más tarde, la noche del 14 al 15 de este mes, otro transporte especial reemprendía una ruta desde la subestación de Hernani hasta la factoría ABB de Trápaga con un transformador. Culminaba el 'año del megatruck' en Gipuzkoa. Doce meses en los que se han movilizado seis de estos gigantes de la carretera por vías del territorio.

La Diputación no ha recibido más avisos de empresas que vayan a hacer circular un transporte megatruck por Gipuzkoa en los próximos meses. Argumenta que ha sido una circunstancia particular la que ha propiciado tanto tráfico especial durante el último año. Cuatro de los seis viajes han sido motivados por revisiones técnicas de transformadores en una fase de adaptaciones en las subestaciones eléctricas. Las otras dos las ha protagonizado un encargo proveniente de Japón, puntual y esporádico por estos lares.

El balance foral es lo más parecido a un resoplido de alivio. La lista de daños se reduce a una señal de tráfico golpeada y un foco led del túnel de Legorreta roto. «Nada para lo que podía haber sido», asumen en el departamento de Infraestructuras Viarias. Ambos desperfectos están reparados a cuenta de la empresa transportadora que los causó y es que en estos trayectos tan delicados la Diputación dispone de un sistema de garantías para que ni el erario público ni el patrimonio de carreteras se vean perjudicados.

98,10 metros de longitud

tenía el transporte extraordinario que llevó dos transformadores desde el puerto de Pasaia hasta la subestación eléctrica del barrio oiartzuarra de Arkale, con un peso de 654 toneladas.

Cada transporte especial excepcional de más de 300 toneladas debe pedir un permiso a Tráfico del Gobierno Vasco, departamento que pide a la Diputación un informe antes de conceder la autorización. La institución foral se encarga de validar los datos geométricos -altura y anchura- y de peso del transporte y si sus técnicos dan por bueno el paso por la ruta indicada, junto al informe favorable a Tráfico, la Diputación pide un aval a la empresa transportista. La cantidad que ha exigido a cada una de las tres empresas que han protagonizado los seis viajes ha sido de 100.000 euros.

Mediciones topográficas

Este dinero no se suele tocar. Fuentes del departamento explican que «si hay daños, la empresa se suele hacer cargo de la reparación y cuando comprobamos que todo está en regla, devolvemos el adelanto. Solo si se viera que no se quieren hacer cargo de los desperfectos provocados se utilizaría ese dinero. En ese sentido, es más directo que un seguro, porque el aval se ejecuta y punto, sin necesidad de trámites». Para evitar malentendidos o polémicas, un alto cargo del departamento ha seguido a los vehículos especiales durante todo su recorrido comprobando in situ la afección en la carretera y sus elementos.

Un puente llegó a contraerse 53 milímetros al paso de un megatruck antes de volver a su ser

La Diputación negó el paso por la A-15 a un vehículo especial para evitar quitar ventiladores de los túneles

Las empresas se han hecho cargo asimismo de las obras necesarias en el camino para permitir la maniobrabilidad del megatruck. Las carreteras no están preparadas para semejantes medidas y se han tenido que levantar bypasses, quitar señales y semáforos o igualar isletas, previo permiso de la Diputación.

Otra de las medidas adoptadas para garantizar el mantenimiento en buen estado de la red viaria ha consistido en la inspección de estructuras -puentes- mediante la topografía. Fuentes del departamento explican que «las estructuras tienen una flexibilidad, es decir, se contraen con el paso y se expanden. Por eso hemos hecho mediciones antes, durante y después de que haya pasado cada Megatruck». El trabajo lo ha realizado una topógrafa in situ contratada por los transportistas.

En todos los casos, las estructuras han vuelto a su ser, aunque los datos de topografía revelan que sí ha habido modificaciones momentáneas durante el paso de las cargas. Por ejemplo, según datos del departamento sobre el tránsito del primer vehículo especial por uno de los puentes que cruzó en territorio guipuzcoano, la contracción provocada fue de 53 milímetros. Una vez pasado el vehículo, el puente recobró sus parámetros anteriores.

No fue una casualidad. Las citadas fuentes comentan que «si en el estudio del caso viéramos que el transporte podía dañar la estructura, no hubiéramos dejado que pasara». De hecho, aseguran que «los informes que la Diputación envía a Tráfico son vinculantes, es decir, pueden negar el paso o variar las condiciones».

Los seis viajes

Pasaia-Sangüesa (ida y vuelta)
El 15 de noviembre de 2016 arrancó en el puerto de Pasaia el transporte especial que llevó la 'nacelle' de un aerogenerador hasta un laboratorio de Sangüesa. Semanas más tarde volvió al puerto de Pasaia.
Pasaia-Arkale (dos viajes)
Un megatruck inició el 27 de marzo el transporte, en tres etapas, de un transformador hasta la subestación eléctrica del barrio de Arkale en Oiartzun, partiendo del puerto de Pasaia. El 2 de abril repitió trayecto con otro transformador.
Trápaga-Hernani (dos viajes)
El 8 de noviembre un vehículo especial llevó un transformador desde la factoría de ABB en Trápaga hasta la subestación de Hernani. El 13 de noviembre repitió el trayecto desde Hernani hasta Trápaga.

Citan un ejemplo de ello. El primer megatruck solicitaba cruzar el territorio por la A-15 y tuvo que hacerlo por la N-1, por Etzegarate. «Cambiaron todos sus planes, porque el paso por la autovía de Leitzaran exigía retirar los ventiladores de los túneles. Eso supondría cortar todo un sentido del tráfico porque no puedes tener abierto el túnel sin ventilación y no estábamos por la labor de dejar toda la A-15 en bypass. Además, hubiéramos tenido que hacer ensayos de humos al volver a poner los ventiladores».

Otro de los requerimientos forales que ha alterado los planes de algún transporte especial ha sido el de la localización de sus estacionamientos durante el día (los trayectos se han realizado de noche). «En el primer viaje, por ejemplo, nos propusieron unas paradas y les ofrecimos otras alternativas. El megatruck descansó en el Segundo Cinturón, en Astigarraga, y en Ikaztegieta, junto a la gasolinera, en lugar de en otras ubicaciones donde entendíamos que estaba muy expuesto a la visión de los conductores, por lo que podía causar alguna distracción».

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