La mayoría de las víctimas de las violaciones en Gipuzkoa tienen entre 16 y 25 años

Representantes del Ayuntamiento de Donostia y ciudadanos, durante la concentración celebrada ayer en protesta por las últimas agresiones./JOSÉ MARI LÓPEZ
Representantes del Ayuntamiento de Donostia y ciudadanos, durante la concentración celebrada ayer en protesta por las últimas agresiones. / JOSÉ MARI LÓPEZ

No existe un perfil único de los agresores, si bien recientes estudios indican que un tercio tiene menos de 30 años Las agresiones con penetración han pasado en Gipuzkoa de cero en 2014 a las doce de este año

JAVIER PEÑALBASAN SEBASTIÁN.

Mujeres jóvenes, de edades inferiores a 25 años, por un lado, y menores, por otro. Es el perfil generalizado de las víctimas de las violaciones en Gipuzkoa. A este colectivo, sin embargo, hay que añadir el de quienes han sufrido este tipo de agresiones en el ámbito de la convivencia marital o de pareja. ¿Y quiénes son los agresores? Se estima que son mayoría los varones de entre 25 y 40 años, si bien un tercio tiene menos de 30 años.

Las doce violaciones que se han registrado en los seis primeros meses del año, el doble que en el mismo periodo del año anterior, constituyen una cifra insoportable para una sociedad de vanguardia como la guipuzcoana. El recrudecimiento de los delitos contra la libertad sexual merece algo más que una reflexión.

Los datos

3
de las doce jóvenes que han sufrido agresiones con penetración este año tienen 16 años
65%
de las violaciones se cometen en las temporadas festivas y fines de semana, sobre todo las noches de viernes, sábados y domingos

El incremento observado en Gipuzkoa no parece tener una lógica explicación. En los últimos cuatro años, la progresión en el número de violaciones ha sido brutal. Según datos obtenidos de las recientes memorias fiscales del territorio y los facilitados el pasado miércoles por el Ministerio del Interior, desde 2014 hasta el primer semestre de este año el incremento ha sido de cero a doce.

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Hace tan solo cuatro años, la Fiscalía Provincial no contabilizó ninguna violación y un año después, en 2015, registró dos. En 2016, de acuerdo a los datos aportados por Interior, los casos solo en el primer semestre subieron a 6 y en 2017 ya se llevan cometidas 12.

Este año, solo Gipuzkoa contabiliza 63 delitos contra la libertad sexual, 13 más que en el primer semestre del pasado año. Las agresiones, entre las que se incluyen las doce violaciones, han crecido un 84%, al pasar de 13 a 24. En Donostia, por su parte, se contabilizaron hasta junio 18 delitos sexuales, diez más que en el primer semestre de 2016. En la capital, las agresiones también han subido, de 3 a 7. En Irun, por el contrario, estos delitos han caído de 9 a 2 y ambos han sido agresiones.

Fuentes jurídicas y policiales consultadas señalan que la mayor parte de las víctimas de estos depredadores sexuales son mujeres jóvenes, cuya franja de edad se sitúa entre los 18 y 25 años, además de adolescentes -menores de edad-, de entre 16 y 18 años. En opinión de los expertos, se trata de un colectivo vulnerable, toda vez que, en la mayoría de las ocasiones, se ve superado por la envergadura y fuerza física del agresor o por las amenazas de las que son objeto.

Tres menores

Del total de la violaciones perpetradas este año en Gipuzkoa, tres de las mujeres no habían adquirido la mayoría de edad. El primero de estos casos se cometió en Tolosa, durante la celebración de los pasados Carnavales, en la madrugada del 19 de febrero. La víctima fue una menor de 16 años. El agresor, un chico hondureño de 20 años, vecino también de la localidad, al que la Audiencia Provincial le envió a prisión, revocando así la libertad provisional que había acordado la juez instructora del proceso.

Los otros casos en los que las víctimas fueron menores son más recientes y se cometieron ambos en Zarautz, en un intervalo de apenas nueve días. La noche del 26 de junio, una joven, también de 16 años y natural de Pamplona, acudió con unas amigas a un concierto y en el transcurso de la madrugada, el grupo conoció a unos chicos, vecinos de Zarautz, con los que se alejaron de la zona de fiesta para dirigirse hacia unos pabellones industriales. El presunto agresor, un chico de 18 años, poseía en esta zona un local al que se habría dirigido con la menor y una vez en su interior habría cometido la presunta violación.

El segundo caso se produjo la noche del 6 de julio, en la playa de la localidad. La chica, una joven belga de 16 años, fue abordada en el malecón por un individuo que le empujó a la arena donde la forzó sexualmente. En este caso, el autor no ha sido detenido, si bien la Ertzaintza mantiene abierta la investigación para identificarle.

Los expertos consultados afirman, no obstante, que no solo jóvenes y menores padecen esta brutalidad. También la sufren mujeres en el ámbito familiar o que se encuentran en trámites de separación y que son víctimas de la violencia machista. En este sentido, la Audiencia cuenta con una amplia relación de fallos condenatorios. Los expertos no olvidan tampoco a los menores violados por personas, muchas veces vinculadas a su propio entorno familiar.

Sin patrón en los agresores

El perfil de los agresores, por el contrario, es más variado. No obstante, se estima que un 32% son varones menores de 30 años. Enrique Etxeburua, catedrático de Psicología Clínica de la Universidad del País Vasco, en una reciente entrevista, señala que en la mayoría de los casos, los atacantes son varones de entre 25 y 40 años, «cuando mayor es su nivel de vitalidad», si bien indica que no existe un único patrón. Los hay que son psicópatas, sádicos, merodeadores, revanchistas, ocasionales...

Se sabe que prefieren atacar de noche, durante los fines de semana, sobre todo los viernes, sábados y domingos, o en las temporadas festivas.

En este sentido, un estudio realizado por los profesores de la Universidad del País Vasco (UPV-EHU) César San Juan y Laura Vozmediano constató que los agresores de mayor edad viajan más lejos que los jóvenes, que actuarían, por contra, más cerca de su domicilio. San Juan asegura que este comportamiento de los mayores quizás se deba a que cuentan con más antecedentes, más experiencia y, por lo tanto, pretenden liberarse de ese localismo que en algún momento les haya podido acarrear problemas porque haya sido una pista para su detención.

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