«Veo que marzo será el mejor mes del año»

Mikel Lizarralde, vidente para repasar si las predicciones que había hecho para 2017 se han cumplido o no. /MICHELENA
Mikel Lizarralde, vidente para repasar si las predicciones que había hecho para 2017 se han cumplido o no. / MICHELENA

El vidente Mikel Lizarralde hace la predicción de los sucesos más relevantes que ocurrirán durante 2018 | «Va a ser un año bueno en general, pero habrá naufragios, inundaciones, la muerte de un político vasco muy conocido y hasta un complot para acabar con Trump»

IGNACIO VILLAMERIEL

En el número 14 de la calle Prim de Donostia hay varias consultas médicas. También hay abogados, una inmobiliaria y hasta un administador de fincas, según anuncian varios distintivos en el portal de esta céntrica calle de la capital guipuzcoana. En una de las placas solo hay un nombre: Mikel Lizarralde, pero no se especifica profesión alguna. Debajo aparece dibujado un búho en una noche estrellada y el número de un piso. Aunque en el rótulo no está reflejado, ahí se encuentra el Instituto de Ciencias Intuitivas y Terapéuticas, cuyo director es el vidente Mikel Lizarralde.

Al entrar en este peculiar instituto huele a incienso. Lizarralde se prestó hace un año a hacer la predicción de los acontecimientos más destacados que ocurrirían en 2017 y, tras alguna primera reticencia, al finalizar diciembre accede a repasar si sus aciertos han superado a los errores. Y de paso, accede también a hacer el vaticinio de lo que pasará en 2018.

«Estoy más nervioso que el año pasado porque en este trabajo muchas veces nos toca decirle a la gente, no lo que quiere oír, sino lo que estoy sintiendo», comienza. «Que igual es inverosímil para ti en ese momento, pero que puede ocurrir», apunta el vidente.

Convenido, vamos allá. Mikel empieza a mover la mano y a hacer garabatos en un folio con un boli Bic «y siento cosas», explica Lizarralde, que avisa: «Voy a intentar decir cosas que no son obvias. Mi sensación, según estoy conectando con la energía, es que el 2018, en general, va a ser un año bastante bueno para Gipuzkoa y para Euskadi».

«Habrá un importante anuncio del Vaticano del que dependerá el futuro de la Iglesia»

Pinta bien de momento, aunque rápidamente llega el primer pero. «Veo que va a ser un año irregular, será bueno económica, social y laboralmente, pero malo en lo demás». ¿Y qué es lo demás? El vidente hace una pausa y desvela: «Me llama mucho la atención marzo. Veo como en un calendario: «MARZO», exclama de repente, «y veo que se redondea así, (mientras hace lo propio repetidas veces en la hoja en blanco). «Tengo la sensación de que en primavera va a darse un acuerdo internacional, económico para más señas, muy interesante para nosotros». Y a continuación precisa: «No tiene que ver con el tema Fagor, es otra cosa. Pero veo instituciones como la Diputación, el Gobierno Vasco y la Cámara de Comercio que van a presentar una especie de acuerdo. Yo diría de renovación de contratos».

Lizarralde lo tiene claro: «Así como el año pasado hablábamos de octubre como el mes más importante de 2017, este veo una clave que va a ocurrir en marzo o principios de abril. En primavera, los números económicos van a ser muy buenos», predice.

«Y luego, no sé por qué, pero veo constantemente: ‘Música, música, música’... mientras pintarrajea esa palabra en un folio que empieza a rasgarse por acción de la punta del boli. «No sé si se sabe o no, porque no lo sigo, pero creo que algún grupo fuerte a nivel internacional vendrá a San Sebastián», lo cual no parece una predicción con excesivo riesgo dada la tradición musical de la capital guipuzcoana. Ante la cara de decepción del que escucha sus vaticinios, el vidente intenta echar el resto. Sube la voz efusivo y anuncia solemne:

«Veo también algo que tiene que ver con Sanidad. No es un escándalo exactamente, pero sí una renovación o un cambio en ese ámbito». Ante la petición de ser un poco más preciso, Lizarralde no se moja y responde con una larga cambiada. «Tanto ya no veo, pero sí creo que ocurrirá en septiembre».

«Barcos desperdigados»

Los amantes del buen tiempo pueden estar de enhorabuena porque «el clima va a ser bastante mejor que en 2017, en el que hemos tenido un verano muy lluvioso. El 2018 veo mayo con fuertes lluvias, agosto con muchos vientos y... (hace trazos más gruesos con el boli) pueden darse, un poco antes de las regatas, inundaciones importantes, porque veo una serie de batiburrillos, de cables sueltos, y de barcos desperdigados», proclama sombrío. «No te sé decir exactamente, pero creo que es en la Bahía de la Concha. Parece que el mal tiempo hará que naufraguen algunos barcos. Una especie de ciclogénesis».

Lizarralde ha cogido carrerilla y las predicciones salen de su boca cada vez más atropelladamente. «Vamos a empezar a ver focas y delfines, y también ballenas en nuestra costa. Animales diferentes que normalmente no vemos en el litoral. También veo que en Álava ya está el lobo y que se acercará a Gipuzkoa, pero no causará grandes daños», tranquiliza antes de mezclar el tocino con la velocidad: «Sí quería decir que el mundo de los espíritus cada vez se manifestará más, en la tele o en otras pantallas, para que nadie tenga duda de su existencia».

«El lobo se aproximará a Gipuzkoa, pero tranquilos, que no causará grandes daños»

Comienza a garabatear un ataúd en el folio y continúa: «También veo el fallecimiento de una persona muy conocida. Alguien que, a nivel político en Euskadi, ha sido muy muy relevante», profetiza luctuoso. Al comprobar el renovado interés de su visitante por conocer más detalles a cerca de este augurio, recula un poco para salirse del jardín en el que se ha metido: «Pienso que es de Euskadi aunque tengo mis dudas de si es algo más general, como España o Europa», defrauda en parte, aunque se aventura con la fecha. «Será a mediados del año. Entre junio y septiembre».

Lizarralde se excusa: «Yo voy buscando la información y veo como en una especie de oscuridad, hasta que, de repente, esa información ‘desciende’».

«Va a haber un fallo cibernético bastante grande porque veo como nubes que se rompen. Será en alguna empresa potente, tipo Google, y habrá datos que se van a ‘colar’». Baja el tono de voz y añade: «Una información muy sensible de particulares y de gobiernos». «Este año se va a conocer la verdad sobre la Guerra de Kuwait, de Siria, y de Sarajevo».

«A nivel internacional, veo un intento de complot (quizá un atentado, aunque no me atrevo a decirlo con todas las letras) para acabar con Trump», presagia. «Pero va ser un complot fallido».

«También habrá un anuncio importante por parte del Vaticano, del que dependerá la supervivencia de la Iglesia católica. Es como una remodelación o un cambio muy significativo». Más trazos en el folio, que ya se empieza a desgarrar. «Quizá se trate de quitar el celibato o de que las mujeres puedan ser sacerdotes». Se toma su tiempo para hacer líneas gruesas en el papel. «Sí, creo que van por ahí los tiros», sentencia sin más.

«Auguro también un descubrimiento que tiene que ver con pirámides. Quizá nuevas pirámides en otros lugares del mundo».

Al pedirle que, a ser posible, se centre más en Gipuzkoa, el vidente responde con cierto fastidio, «veo una plaga con muchos insectos que van a afectar a las cosechas, sobre todo de fruta», dice como queriéndose vengar por haber sido interrumpido de sus ensoñaciones internacionales. «Veo mucha fruta podrida y echada a perder. Quizá sea uva».

Lizarralde se empieza a cansar y busca ir concluyendo. «2018 por lo general va a ser un año bueno. El mundo despertará porque los pobres están hartos de este sistema y veo que las separaciones de clases se van a ir haciendo menores. La tendencia es que el pueblo coja el poder», concluye.

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