El marido de Sofía llamó al trabajo tras apuñalarla y dijo que ese día no iría «por asuntos familiares»

Representantes institucionales, colectivos feministas y vecinos se sumaron a la concentración ayer por la tarde en Villabona./UNANUE
Representantes institucionales, colectivos feministas y vecinos se sumaron a la concentración ayer por la tarde en Villabona. / UNANUE

La guipuzcoana fue enterrada ayer en Arroyo de la Luz, donde fue asesinada presuntamente por su esposo. La investigación, que confirma que es un caso de violencia de género, se centra en saber cómo sucedieron los hechos ya que el marido también tiene varias cuchilladas

IGNACIO VILLAMERIELSAN SEBASTIÁN.

La mañana del pasado jueves, tras presuntamente haber asesinado a su mujer, Santiago Cámara descolgó el teléfono, marcó el número de su lugar de trabajo, y anunció que ese día no acudiría su puesto de encofrador «por asuntos familiares». Así lo han reconocido familiares de la pareja a la hora de explicar los hechos que rodearon el asesinato de la guipuzcoana Sofía Tato. De momento, la investigación sigue abierta, bajo secreto y con «todas las hipótesis abiertas». La principal, cómo empezó y se desarrolló un enfrentamiento que también causó heridas al marido y presunto asesino.

Las circunstancias que rodearon la muerte de la joven de Villabona Sofía Tato en la localidad cacereña de Arroyo de la Luz, donde vivía con su marido desde hace 14 años y ha criado a su dos hijas menores de 8 y 11 años, llenaron de confusión el pequeño municipio cacereño, máxime cuando se trataba de un matrimonio que, según sus familiares y amigos, se «llevaban bien». La gran pregunta es cómo sucedieron los hechos que acabaron con la muerte a cuchilladas de Sofía Tato. «No se descarta ninguna de las posibilidades porque las circunstancias no están claras». Así de rotunda se mostró ayer la delegada del Gobierno en Extremadura, Cristina Herrera.

Tras participar en un minuto de silencio en Cáceres en recuerdo de la villabonatarra asesinada, Herrera manifestó que «todas las posibilidades están abiertas», aunque eso sí, quiso dejar bien claro que «se trata de un caso de violencia de género». Aún así, la delegada extremeña aseguró que se mantienen abiertas todas las hipótesis del caso. Es decir, «tanto que fuera la mujer la primera atacante, que se defendiera ella o que lo hiciera él, e incluso que el detenido se pudiera haber autolesionado». Entretanto, el marido permanece ingresado bajo custodia policial en un hospital cacereño tras presentar una herida de arma blanca de tres centímetros en la zona torácica y varios cortes en la cara, el cuello, los brazos y las piernas.

No se descarta que fuera la mujer la primera atacante, ni que el marido se hubiera podido autolesionar

La investigación avanzará una vez que se le pueda tomar declaración al marido, Santiago Cámara, encofrador de profesión y aficionado a la caza. «En un principio estaba previsto que le operaran el mismo jueves, pero su estado de salud aconsejó a los médicos posponer la intervención, si bien su vida no corre peligro», informaba a este periódico el subdelegado del Gobierno en Cáceres, José Carlos Bote, nada más concluir el minuto de silencio que se le tributó a Sofía ayer al mediodía en su localidad de adopción, y de la que proceden sus padres.

Ellos son arroyanos que emigraron a Gipuzkoa en los años 60 y se instalaron en Villabona, donde nacieron Sofía y a su hermano. Ella les acompañaba cada verano a pasar unos días de vacaciones en Arroyo de la Luz y en uno de esos estíos conoció a un chico del que se enamoró. El verano acabó, pero al año siguiente coincidieron de nuevo y su relación se formalizó hasta tal punto que acabaron casándose, y ella se trasladó a vivir allí. En Cáceres pasó Sofía los últimos tres lustros, donde tuvo a sus dos pequeñas con quien comenzó siendo su amor veraniego, luego pasó a ser su marido, y finalmente, su presunto asesino, a la espera de lo que concluya la investigación policial y lo que a la postre determine un juez.

El caso se está tramitando como violencia de género y las actuaciones policiales se encuentran bajo secreto

«Es violencia de género»

Por el momento, la delegada del Gobierno en Extremadura indicó que el caso se está tramitando como violencia de género y las actuaciones policiales se encuentran bajo secreto. «El caso todavía no ha sido remitido a los juzgados a la espera de tomar declaración al marido de la víctima, que continúa ingresado en la UCI». Herrera abundó en la idea de que hay que esperar a que los forenses digan cómo sucedieron los hechos y para ello insistió en que la investigación policial debe ser «minuciosa», al tiempo que pidió que no se hagan «conjeturas» porque esta familia tiene dos hijas pequeñas y las valoraciones y comentarios que se hagan sobre el caso pueden perjudicar en un futuro a las menores.

Herrera afirmó que «lo que sí está claro es que ha habido una desgracia en la que una mujer ha muerto a manos de su marido y queremos mostrar la más enérgica repulsa contra esta lacra social». Por su parte, la comandante de la Guardia Civil de Cáceres, María Jesús Pascual, aclaró que una vez las diligencias pasen al juzgado se podrá decretar el secreto de sumario, pero de momento lo que está bajo secreto es la investigación policial. «Estamos haciendo muchas gestiones y hay que recabar distintas documentaciones y testimonios para aclarar lo que ha sucedido», insistió la comandante.

La investigación no ha sido remitida a los juzgados, a la espera de que declare el marido de Sofía

No obstante, en Arroyo de la Luz empieza a cobrar fuerza la versión de que fue la propia Sofía la que inició la agresión física a la que su marido, un hombre muy corpulento, respondió con contundencia causándole la muerte. Así lo asegura al menos el hijo de una prima hermana de la fallecida, Iván Fondón. «Se dice que se liaron los dos a puñaladas», señala el joven, el mismo que aportó el detalle de la llamada de Santiago Cámara a su puesto de trabajo la mañana de los hechos para decir que ese día no acudiría «por asuntos familiares».

Gipuzkoa, con Sofía

Si en Extremadura se sucedieron las concentraciones de repulsa por el asesinato de Sofía, en Gipuzkoa las muestras de apoyo a la villabonatarra también fueron numerosas. La principal tuvo lugar en su localidad natal, Villabona, donde el Ayuntamiento quiso mostrar su «más profundo rechazo» ante este asesinato y a la vez trasladó su «condolencia, solidaridad y apoyo» a los familiares y allegados de la víctima. La localidad gobernada por la jeltzale Maite Izagirre había decretado dos días de luto, durante los cuales las banderas ondearán a media asta.

La alcaldesa de Villabona afirmó conocer a la víctima y a su familia desde hacía años. «El jueves fuimos a pasar un ratito con sus padres antes de que partieran para Extremadura y estaban hechos cisco». A pesar de que Sofía llevase años viviendo fuera «no deja de ser una hija del pueblo», por lo que sus paisanos «estamos enfadados y consternados por lo ocurrido».

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