Maquinistas de Euskotren denuncian nuevos ataques de los grafiteros

2. El maquinista con el tablón usado para evitar el cierre de la puerta.

El sindicato CC OO exige al Gobierno Vasco que tome «medidas urgentes antes de que se produzca una pérdida irreparable de carácter humano»

I. M.SAN SEBASTIÁN.

Los trabajadores guipuzcoanos de Euskotren vuelven a levantar la voz. Y lo hacen, una vez más, para denunciar la impunidad con la que los grafiteros atacan los convoyes que conducen. Se sienten inseguros ante las agresiones que se producen casi a diario en determinadas rutas del territorio. Los grafiteros tienen los trenes de Euskotren entre ceja y ceja y no cesan en parar y atacar unidades, muchas veces con pasajeros dentro, para inmortalizar sus dibujos y firmas en ellos. Lo hacen en grupos de 5 ó 6 individuos y logran decorar a su antojo un convoy entero en poco más de un minuto.

Los trabajadores de Eusko Trenbideak-Ferrocarriles Vascos S.A., que ya denunciaron el pasado mes de abril en este periódico las pedradas y amenazas que soportan sus compañeros maquinistas, han llegado a tal nivel de hartazgo y preocupación que ayer mismo se concentraron de 12.00 a 12.30 horas frente a la estación de la plaza Easo para demandar más seguridad en sus puestos de trabajo. Convocados por el Comité Permanente de Euskotren, con el apoyo de todos los sindicatos con representación en la empresa, participaron no solo los maquinistas, el colectivo más afectado por los ataques de los grafiteros. También secundaron la concentración trabajadores de las taquillas, oficinas y talleres. Bajo el lema 'Más seguridad, menos riesgos', los trabajadores de Euskotren recordaron las últimas agresiones sufridas por algunos de sus compañeros. La más grave de ellas sucedió el 11 de mayo en Añorga.

Se celebró ayer una concentración frente a la estación de Easo para reclamar «más seguridad»

Momentos de tensión

Ese día un amplio grupo de grafiteros, mayor de lo habitual, decidió parar un convoy en la estación del barrio donostiarra. Para ganar tiempo, utilizaron una técnica bastante común, instalar un tablón de madera en las puertas de acceso de uno de los trenes para que el tren no pudiera arrancar. En ese momento, el maquinista decidió salir de la cabina y retirar el obstáculo para seguir con su ruta. Como se puede ver y escuchar en un vídeo grabado por los propios asaltantes y que circula en internet bajo el título 'Acción en el viaje de despedida del topo', se vivieron momentos de gran tensión, con gritos, amenazas y «un ataque directo a nuestro compañero», señalaron ayer desde la sección sindical de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CC OO en Euskotren.

Los datos

380 unidades
de Euskotren fueron pintadas el año pasado, es decir, más de una al día de media. La operadora ferroviaria vasca destina al año 200.000 euros en limpiar los convoyes atacados para «evitar que circulen 'manchados'».

En una «carta abierta» dirigida a Arantxa Tapia, consejera del Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras, este sindicato se pregunta: «¿Hasta cuándo tenemos que seguir aguantando estos ataques por parte de estos grupos organizados? Consideramos que ya es el momento de tomar medidas, no cuando se produzca una pérdida irreparable de carácter humano». Exigen en su comunicado que el Gobierno Vasco y el departamento de la consejera deben «tomar medidas urgentes. La sensación de que importamos poco está en entredicho».

El 11 de mayo un maquinista sufrió un «ataque directo» en la estación de Añorga

Estos ataques, el año pasado fueron pintados 380 trenes de la operadora vasca, suponen un gasto importante para las arcas vascas. Euskotren debe invertir 200.000 euros al año en limpiar las unidades atacadas. Según CC OO, «ante la impasividad por parte del Gobierno, ¿por qué se tiene que sufragar la limpieza de las unidades con los impuestos de la ciudadanía? ¿Por qué mientras los autores suben a internet sus hazañas y permanecen impunes, la plantilla de Euskotren tiene que arriesgar su vida para evitar semejantes 'hazañas'?».

Ante estos «actos vandálicos», el protocolo interno de la empresa indica que el maquinista debe llamar al puesto central de Euskotren que a su vez alerta a la Ertzaintza. «Lo que pasa es que es muy complicado que los detengan. Son acciones muy rápidas y muchas veces cuando llegan los agentes, los autores han huido», explican los responsables de la compañía. No obstante, en ocasiones sí se producen detenciones. «A partir de ese momento se hace el parte correspondiente para presentar una denuncia, siempre y cuando consideremos que puede existir la posibilidad de poder efectuar la reclamación de los daños ocasionados», añaden. Desde el año 2015 Euskotren ha interpuesto 52 denuncias por pintadas (20 ese mismo año, 15 en 2016, 8 en 2017 y 9 hasta abril de este año).

La gran mayoría de estas demandas judiciales, no obstante, son sobreseídas. Solamente en el año 2015 se estimó un procedimiento judicial por un importe de 833 euros. «Este tipo de condenas se ciñen al pago de la limpieza de las unidades», reconocen desde la dirección de Euskotren.

Además de Añorga, estos grupos de grafiteros organizados suelen elegir para 'manchar' los convoyes las paradas de Oiartzun, Herrera, Hendaia, Lasarte-Oria y sobre todo las cocheras de Araso en Irun. Con 49.000 metros cuadrados de superficie, 16.000 de ellos edificados es el espacio más conflictivo de controlar. Los grafiteros han llegado a pintar hasta las columnas de los espacios cubiertos de las cocheras.

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