Hueso: «La falta de tradición científica en España hay que suplirla con trabajo»

Luis Hueso posa en las instalaciones de Nanogune en San Sebastián. / MICHELENA
Luis Hueso, Ikerbasque e investigador de Nanogune en Donostia)

Acaba de publicar un artículo en Science en el que explica cómo ha logrado aumentar un 14% la eficiencia de los fotovoltaicos

IRAITZ VÁZQUEZSAN SEBASTIÁN.

El Ikerbasque e investigador de Nanogune, Luis Hueso (Santiago, 1974), acaba de conseguir algo con los que muchos científicos sueñan: publicar un artículo en Science. Lleva trabajando desde que el centro abrió sus puertas hace casi diez años y considera «impresionante su evolución». Además, acaban de lograr la distinción María de Maeztu que se otorga a cetros de investigación para reconocer «la excelencia» de su trabajo.

- ¿Qué significa para un investigador publicar en Science?

- Es un reconocimiento. La investigación es buena o mala independientemente de dónde la publiques pero ser capaz de publicar en Scence tiene más impacto y conlleva que más gente se interese por lo que haces. Es importante porque te publicistas mejor, pero es simplemente ponerlo en papel.

- ¿En qué consiste el artículo?

- Es la consecuencia del trabajo que hemos hecho los últimos años. Hace seis obtuve una financiación de la Unión Europea muy grande para trabajar en semiconductores orgánicos, como los plásticos, e intentar ver cómo en ellos se transportan los spines que son un poco más refinados que el transporte de electrones. Durante todos este tiempo, hemos publicado artículos pero en el último trabajo cogemos una célula fotovoltaica -que transforma luz en electricidad- y lo que hemos demostramos es que utilizando estos spines aumenta mucho la eficiencia, llegando a un 14%. Si queremos que una célula fotovoltaica compita con la gasolina tenemos que conseguir que trabaje de manera más eficiente.

- ¿Este trabajo repercutirá en una mejora en los paneles solares?

- Justamente es para eso. Es lo que tenemos en mente. Las fotovoltaicas usan de todo, desde la calculadora que se usa en casa a instalaciones enormes. Hemos logrado una receta más para aumentar la eficiencia. Un 14% es un número bastante notable. Ahora lo que queda es ver de qué manera se traslada a una instalación. Se trata de un salto grande porque ahora se lo debemos mostrar a la industria.

- Entonces, aún le queda un paso muy importante.

- Lo primero que queremos hacer es demostrarlo con los materiales que se utilizan en la industria. Suele ser menos aventurera que los científicos y es importante acercarnos a ellos con algo más pulido en el que no tengan que hacer un gran salto de creencia.

- ¿Significará una revolución en las energías renovables?

- Es una contribución importante desde el punto de vista científico. Luego, la parte industrial no lo sé porque hay otros factores con los que hay que competir como el precio o la fabricación y tenemos que alinear todo ello. Si es más eficiente, pero cuesta mucho más, la industria no lo va a implantar.

- ¿Cuánto lleva trabajando en la investigación?

- Es algo con lo que llevo trabajando en Nanogune desde que llegué hace ocho años. No llevo desde entonces investigando en particular para ello. Pero hemos ido generando conocimiento poco a poco que ha llevado a poder realizar este trabajo. Es muy difícil que alguien se sienta y descubra algo. A nadie le sale. Todo el conocimiento que hemos realizado todos estos años ha dado como resultado este artículo. Si no hubiésemos tenido una financiación a largo plazo no habríamos llegado hasta aquí.

«Tenemos en mente que este trabajo puede repercutir en una mejora de los paneles solares»

«Si la sociedad no entiende qué es la nanotecnología es porque nosotros no lo hemos explicado bien»

- ¿A este país le falta paciencia, tradición y financiación a la hora de investigar?

- Financiación siempre hace falta, en el País Vasco se ha financiado mucho y creo que se ha hecho una apuesta muy importante. Centros como Nanogune tienen mucho dinero público y tenemos que estar agradecidos de ello. Ahora tenemos que mantenerlo porque en cuatro o cinco años es difícil terminar una investigación. Desafortunadamente, España no tiene una gran tradición científica, pero tenemos que suplir esa carencia con trabajo para competir con universidades que llevan cien años haciendo ciencia.

- ¿Ha ido descendiendo la financiación en investigación estos últimos años?

- Siempre ha habido gente más o menos cercana a la ciencia. El pico máximo fue antes de la crisis, había más programas y más oportunidades. Luego ha bajado y se ha notado. Aquí somos unos privilegiados, porque en otros lugares hay gente que básicamente no tiene financiación para trabajar. Muchas veces tenemos que ir a Bruselas a por dinero pero eso tiene que ser la guinda del pastel, no puede ser la base que tienen que ser los proyectos de envergadura a nivel nacional.

- ¿Agobia tener que estar pendiente a los cambios de gobierno cada cuatro años para la financiación?

- Puede ser, pero es verdad que hay proyectos básicos que se mantienen independientemente de los gobiernos. Cada gobierno tiene sus prioridades y debemos alinearnos con ellas porque mucho del dinero que tenemos es público y debemos demostrar que va de vuelta a la sociedad.

- ¿Es importante que la gente vea que el dinero invertido revierte en la sociedad?

- Sí, porque el dinero es de todos. De alguna manera es importante demostrar que no se tira por la ventana sino que se hace ciencia y revierte en la sociedad. A lo mejor no mañana pero en algún momento sí. También hacemos divulgación y jornadas de puertas abiertas porque nadie se va a leer el artículo de Science, solo gente que trabaje en ese campo. Pero es importante explicar cómo funciona en términos que todos lo podamos entender.

- ¿Cómo ha evolucionado Nanogune desde sus comienzos?

- Para mí es impresionante que en menos de diez años hayamos llegado a este nivel. Teníamos el edificio pero estaba absolutamente vacío, no teníamos equipos, ni gente. Hubo que comprar material, traer investigadores y formarlos, y para como es la ciencia, muy lenta en las evoluciones, en el periodo de ocho años nos hemos conseguido posicionar muy bien en el campo internacional.

- ¿A la sociedad le falta entender qué se hace en la nanotecnología?

- A la sociedad no le falta entender, tenemos que explicárselo mejor nosotros. Si la gente no lo entiende es porque no se los han explicado. La culpa es nuestra. Por ejemplo, tengo un curso en el que damos charlas que se llama 'El nano en tu casa'. Ahí explicamos por ejemplo que un móvil es un prodigio de la nanotecnología.

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