Las legendarias conservas de Yurrita

Miguel Montoiro, de Bodega Donostiarra, ayer en la cata. / MICHELENA

La firma de Mutriku organiza una cata con tres chefs de prestigio para realzar la anchoa y el bonito

M. MADINABEITIA

150 años no se cumplen todos los días. Y menos en la buena forma de Conservas Yurrita. La firma de Mutriku quiso poner el broche a San Sebastián Gastronomika con la celebración de una cata realizada por tres cocineros de prestigio, que realzaron la anchoa y el bonito, dos productos estrella de Yurrita. Los cocineros que participaron en el showcooking fueron Félix Manso (del restaurante homónimo), Miguel Montoiro (de Bodega Donostiarra) y Pablo Loureiro (de Casa Urola), que utilizando los ingredientes más reconocibles de la casa Yurrita elaboraron tres creaciones en directo en la sala 35 del Kursaal. Pero antes tomó la palabra Juan Yurrita, gerente de la firma. Habló de la historia de la casa, de cómo se fundó en 1867, que ahora son la quinta generación los que llevan las riendas... Hoy en día exportan a más de 60 países y hace quince años decidieron retornar al mercado nacional y apostar fuertemente por él.

Entrando en detalle, les contaré que Félix Manso realizó un matrimonio entre la anchoa y el boquerón. Para ello, elaboró una mahonesa de boquerón que fusionó con la anchoa y a la que agregó gelatina de tomate y albahaca. Una creación sencilla y rápida pero con ingredientes de primera.

Posteriormente fue el turno de Miguel Montoiro, que habló del mítico pintxo Indurain. En realidad, hablamos de un desarrollo de la no menos mítica guilda. El anterior propietario de la Bodega Donostiarra fue un paso más allá y creó un pintxo que llevara bonito, anchoa, cinco guindillas, cebolleta y aceituna.

La cebolleta tiene forma de casco y como en aquella época Miguel Indurain ganaba cada verano el Tour de Francia, el apodo se puso de moda. Además, las cinco guindillas se alineaban a la perfección con las cinco veces en las que el ciclista de Villava se llevó la Grande Boucle. Pablo Loureiro acabó el show con su ventresca de bonito aderezada con un tartar de tomate, mahonesa de guindilla encurtida y alcaparra picada.

Al final de la cata, que fue un éxito, los asistentes pudieron degustar un taco de ventresca de bonito, un boquerón y una anchoa. Yurrita se marchó por todo lo alto de la feria y el público pudo conocer más de cerca sus conservas. Sus legendarias conservas.

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