El juez deja en libertad con cargos al 'chapuzas' que estafó a decenas de guipuzcoanos

Estado en que quedó la vivienda de uno de los denunciantes./
Estado en que quedó la vivienda de uno de los denunciantes.

Solicitaba adelantos de al menos el 20% del presupuesto para las reformas y desaparecía junto con sus operarios con la obra ya iniciada

A. LERATESAN SEBASTIÁN.

Josué S.J., el 'chapuzas' detenido por estafar presuntamente al menos a una veintena de personas que le contrataron para realizar obras en sus domicilios en Gipuzkoa y Bizkaia, quedó ayer en libertad provisional después de varios días en las dependencias de la Guardia Municipal de San Sebastián. Aunque el juez le ha imputado un delito de estafa, varios de los damnificados, que en total le habrían pagado unos 130.000 euros como mínimo, mostraron ayer su malestar por el hecho de que ya esté en la calle. Algunos de ellos han comentado la posibilidad de constituirse en una plataforma para unificar posturas de cara a un proceso judicial.

La Policía local, que detuvo a este vecino de Portugalete de 35 años, comenzó a investigar el caso después de recibir varias denuncias de ciudadanos que habían requerido sus servicios y que vieron cómo, después de pagarle un adelanto, él y su cuadrilla de albañiles desaparecían dejando las estancias que debían reformar demolidas y llenas de escombros.

20
personas
al menos se han puesto en contacto con la Guardia Municipal de San Sebastián por haber sido presuntamente estafadas por el investigado Josué S
J, que además de en Gipuzkoa también actuaba en Bizkaia.

Bajo presupuesto

Al parecer, este 'chapuzas' buzoneaba o pegaba anuncios en los bares o en la entrada de portales y alrededores de los edificios en los que se ofrecía para llevar a cabo arreglos en viviendas a precios muy económicos y en poco tiempo, y adjuntaba un número de teléfono. 'Reformas Donostia', 'Reformas K-2' y 'Reformas Josetxu' son algunos de los nombres que utilizó para captar clientes, atraídos por los presupuestos de bajo coste que presentaba.

Una vez convenido el presupuesto, el arrestado exigía un adelanto que oscilaba entre el 20 y el 30% para la compra de materiales. Tras recibir la cantidad convenida, enviaba a unos operarios que, sin tener apenas conocimiento de la profesión, daban comienzo a las labores de derribo de aquellas dependencias que habían de reformar. En muchos casos, en cuanto terminaban la primera jornada laboral, los trabajadores se ausentaban para no regresar más o esperaban varios días antes de desaparecer dejando todo tirado.

El arresto del presunto estafador se llevó a cabo el miércoles de la semana pasada. Los investigadores citaron al acusado en la sede de la Inspección donostiarra, donde tras informarle de las imputaciones que pesaban sobre él, le leyeron sus derechos y procedieron a su detención. Previamente, los agentes al frente del caso habían tratado de concertar una cita con la finalidad de sorprenderle con las manos en la masa. Sin embargo, en todos los intentos el hombre se mostró muy huidizo.

Tras su detención varias personas se han presentado en las dependencias de la Guardia Municipal de San Sebastián para presentar denuncia porque, al parecer, también habían sido estafados por este individuo, aunque todavía se espera que aparezcan más damnificados. El viernes se conoció que el investigado, además de en Gipuzkoa, había extendido su campo de actuación a municipios vizcaínos como Durango o Sestao.

Después de que se conociera este caso, la Policía local donostiarra ha recibido la denuncia de otras personas que han tenido experiencias parecidas, pero no con el encausado sino con otro individuo que actuó de la misma manera. Los agentes abrieron diligencias para investigar estos nuevos casos.

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