Juan José Poza (Médico adjunto de Neurología en el HUD): «Un adulto puede volver a ser sonámbulo»

E. V.SAN SEBASTIÁN.

Levantarse por la noche «no es ninguna patología». El doctor Juan José Poza del Hospital Donostia y Onkologikoa Logic quiere dejar bien claro que «no hay que alarmarse» e insiste en que a los sonámbulos se les puede despertar.

-¿Qué le sucede al cerebro para que haya un episodio de sonambulismo?

- Cuando el sujeto se duerme, entra en fase No-Rem y atraviesa cuatro subfases -somnolencia, sueño ligero, sueño profundo y sueño muy profundo- antes de llegar a la fase Rem, que es cuando suceden los sueños con argumento. Es en la subfase del sueño profundo cuando aparecen el sonambulismo, el terror nocturno y el despertar confusional -este último más habitual en personas mayores-. Tres trastornos que de base son similares pero se denomina de una u otra manera en función de si predomina el temor o el movimiento. En el caso del sonambulismo, unas partes del cerebro están despiertas y otras siguen dormidas, por lo que se ofrece un estado disociado de conciencia.

- ¿El terror nocturno tiene algo que ver con las pesadillas?

-En absoluto. Las pesadillas suceden durante la fase Rem, cuando soñamos historias con argumento que a veces no son agradables. El terror nocturno sucede en la fase de sueño profundo, como el sonambulismo. Los niños empiezan a llorar de tal forma que los padres se asustan muchísimo porque no hay manera de consolarles y tampoco de despertarles. De pronto el llano se detiene y se vuelven a dormir. El terror nocturno se identifica muy fácil la mañana siguiente cuando los padres descubren, después de haberlo pasado fatal, que el niño no se acuerda de nada.

- ¿Hay un patrón en quienes padecen sonambulismo?

- Suele empezar entre los 8 y los 17 años. Sabemos que hay cierta base genética y que no hay diferencia en cuestión de género. Ocurre más frecuentemente en la etapa infantojuvenil porque la fase de sueño profundo es más prolongada e intensa. Suele decirse, que en la edad adulta ocurre con más frecuencia en hombres que en mujeres, pero probablemente sea porque los varones tienen un comportamiento un poco más espectacular durante el sueño y su reacción suele ser más brusca.

- ¿Se podría cuantificar el número de casos?

- Algunos estudios hablan de una afección al 30-40% de la población infantil. Pero a decir verdad, me parecen muchísimos y no sé si ese dato sería muy fiable, porque puede que se hayan incluido falsos positivos mal diagnosticados.

- En cualquier caso, en la edad adulta los episodios disminuyen considerablemente.

- Se da menos, pero la posibilidad de tener episodios sigue ahí. Hay determinados desencadenantes como la privación de sueño, el estrés, el alcohol, algunos fármacos, cenas copiosas, la ansiedad... Pero también hay factores precipitantes, como el camión de la basura que pasa a una determinada hora o la mascota merodeando por la habitación. En estos casos, es más probable que se produzcan microdespertares durante el sueño profundo. Es decir, que puedes tener una predisposición genética que te ha ido disminuyendo por la maduración cerebral y porque se ha acortado el periodo de sueño profundo, pero si añades otros desencadenantes, puede volver a aparecer.

-¿Qué recomienda?

- Dejar la habitación despejada para evitar accidentes, las persianas bajadas, la puerta cerrada con llave y ésta bien guardada... En cualquier caso, hay que dejar claro que se les puede despertar, aunque vayan a quedarse algo confusos. Si no queremos despertarles podemos indicarles que regresen a la cama. No es algo con lo que haya que alarmarse porque no supone ninguna patología ni tiene repercusión intelectual.

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