«La llegada del TAV obligará a las aerolíneas a ajustar precios y destinos», predice el director del aeropuerto

José Manuel Sánchez Losada posa en una de las terrazas del aeropuerto de Hondarribia, con un ATR-72 de Air Nostrum a su espalda./F. DE LA HERA
José Manuel Sánchez Losada posa en una de las terrazas del aeropuerto de Hondarribia, con un ATR-72 de Air Nostrum a su espalda. / F. DE LA HERA
José Manuel Sánchez Losada, director del aeropuerto de Hondarribia

José Manuel Sánchez Losada subraya que «el mayor logro de este año y medio ha sido mantener la operatividad y que el incremento de viajeros haya sido sostenido»

IRAITZ VÁZQUEZHONDARRIBIA.

En agosto del año pasado Aena anunció que el aeropuerto de Hondarribia debía ser recortado 300 metros para ajustarse a los parámetros de seguridad que exigía Europa. La noticia cayó como un jarro de agua fría para las principales instituciones vascas y para los usuarios de la terminal. Para muchos suponía la muerte dulce de la infraestructura. El director del aeropuerto, José Manuel Sánchez Losada, un año y medio después subraya que «no hay ninguna duda respecto a su viabilidad en estos momentos» porque mes tras mes el número de usuarios se va «incrementando» y recuerda que aún existe la posibilidad de «realizar un número de vuelos superior al actual».

- Ha sido un año y medio convulso para el aeropuerto de Hondarribia después de que Europa anunciara que había que recortar 300 metros la longitud de la pista para ajustarse a los parámetros que exige Europa. Ahora, con la certificación a punto de llegar. ¿Qué futuro tiene el aeropuerto?

- El principal logro de este año ha sido conseguir mantener el incremento sostenido de pasajeros que se viene dando los últimos años, a pesar de tener que pasar por las obras necesarias para acomodar la situación de la pista a las nuevas normativas. El haberlo hecho sin incidencias en la operatividad es un gran logro. Además, esto nos lleva a pensar que los próximos años seremos capaces de mantener este aumento que estamos experimentando.

«No hay ningún motivo que nos haga pensar que el recorte pueda suponer la muerte del aeropuerto»

- ¿El aeropuerto de Hondarribia entonces es viable?

- La respuesta es bastante obvia porque cualquier aeropuerto que es requerido por un número de usuarios que justifica su permanencia, va a ser viable. Otra cosa distinta es que lo sea mientras la sociedad lo demande. Por eso, no hay ninguna duda respecto a su viabilidad en estos momentos.

- ¿Ha sido un año y medio complicado por la incertidumbre de si Vueling seguía o no con su ruta a Barcelona?

- Estábamos confiados en que encontraríamos una solución para conseguir que Vueling mantuviese su operatividad. De hecho, hemos mantenido en casi año y medio dos reuniones con la compañía para encontrar la solución técnica que permitiese que esto fuera posible.

- ¿Ha sido el principal empeño que han tenido durante todo este tiempo?

- Sin duda, y para conseguirlo había que buscar qué solución técnica resultaba viable y que a ellos les pareciese posible con el tipo de avión que utilizaban. Se barajaron diferentes posibilidades y al final se optó por el ranurado en común acuerdo. Nunca se puso en duda que la ruta no se iba a mantener porque si Vueling hubiese optado por abandonarla, habría cualquier otra compañía interesada dado el número de pasajeros que tiene la ruta.

- ¿Se ofrecieron más compañías en ese momento?

- La propia compañía que explota la ruta con Madrid podría haber estado interesada en la ruta con Barcelona. Pero lo más importante es que nosotros pretendíamos mantener la situación actual porque considerábamos que era buena para el aeropuerto. Por eso teníamos que lograr que Vueling mantuviese su ruta con Barcelona y ese es el motivo que nos ha hecho hacer todo el esfuerzo técnico para lograrlo.

«Cuando llegue el TAV a Gipuzkoa las compañías aéreas tendrán que ajustar precios y oferta»

- ¿Con el ranurado se consigue que más compañías se fijen en el aeropuerto de Hondarribia?

- No, lo que se consigue con el ranurado es igualar las condiciones técnicas a la situación de partida. Como la anterior longitud de la pista debía ser modificada, lo que significaba una menor longitud útil, era necesario darle al asfalto un tratamiento que permitiese la misma utilización con una menor longitud. Por lo tanto, la situación actual es la misma que en la anterior.

- ¿A partir de ahora los esfuerzos se centrarán en atraer nuevas compañías aéreas y nuevas rutas?

- Los esfuerzos siempre se centran en atraer nuevas compañías. Que hayamos hecho el ranurado no influye en esa cuestión, porque se ha llevado a cabo para que, junto a la adecuación de la longitud de pista, el resultado final sea similar al anterior. Esto no tiene nada que ver con el atraer nuevas compañías porque es otro objetivo del aeropuerto y de las instituciones que la promueven, como Ortzibia. Mantenemos los mismos deseos de atraer nuevas compañías. Este tiempo no ha sido un impás en este sentido.

- ¿El peor momento han sido las cancelaciones que hubo en septiembre tras el recorte de la pista y el mal tiempo?

- La obra se acabó de ejecutar el 17 de agosto. Entre ese día y en el momento en el que Vueling empezó a prestar su servicio a través de Air Nostrum con los ATR, hubo un tiempo en el que la compañía estimó que el número de cancelaciones no serían elevadas. Lo que pasa es que como estamos al albur de las inclemencias meteorológicas, pues sí que se produjeron una serie de cancelaciones, que Vueling vio que iban en aumento, y por ello implantó el cambio de aeronaves por el ATR.

- ¿Las cancelaciones han provocado que los usuarios hayan perdido la confianza en el aeropuerto?

- Para nada, no creo que sea así porque no habría ningún motivo para pensar de esa manera. Muy al contrario. Eso solo demuestra que tanto la compañía como el aeropuerto son conscientes de garantizar en todo momento las medidas de seguridad que sean necesarias. Incluso si ello implica que en determinado momento, por seguridad, haya que desviar algún vuelo. Los usuarios pueden tener toda la confianza del mundo de que se está velando por su seguridad, incluso más que antes.

- Desde Afodesa han denunciado en más de una ocasión que el recorte de la pista supondría la muerte dulce del aeropuerto.

- No hay ningún motivo que nos haga pensar de esa manera porque si las condiciones finales resultan ser equivalentes a las iniciales, la operatividad es igualmente posible.

«En estos momentos no existe consenso por lo que no se puede pensar en realizar la ampliación»

- Los trabajadores también se han mostrado temerosos de que se pudieran recortar puestos de trabajo.

- Insisto en que no hay ningún motivo para pensar de esa manera. La operatividad va a continuar como hasta ahora y en consecuencia seguirá la misma actividad. Por lo tanto los puestos de trabajo continuarán en las mismas condiciones en las que estaban anteriormente.

- Mes a mes el aumento de viajeros en el aeropuerto es considerable. En octubre, el ascenso fue del 11,5%. ¿Son suficientes las frecuencias que se ofertan ahora a Madrid y Barcelona?

- Dependerá de la oferta y de la demanda. Si las compañías aéreas perciben que el número de pasajeros aumenta hasta tal grado que conviene incrementar la oferta, pues lo harán y en ese sentido se podrán dar mayores frecuencias.

- ¿Podremos llegar a las cifras récord que se consiguieron hace una década?

- A corto plazo no. Para que se diera la repetición del año 2006, cuando se llegó al máximo de pasajeros, tendrían que darse las mismas circunstancias. En ese momento estábamos hablando de un bienestar económico muy elevado y parece difícil pensar que en los próximos años se vayan a dar las mismas condiciones económicas. Por eso, no es realista pensar que a corto plazo se puedan repetir esas cifras. Lo que es realista es pensar que en función de la evolución de la economía, el aeropuerto incrementará proporcionalmente esa evolución.

- ¿Hay miedo a que el aeropuerto quede como una infraestructura exclusiva para las personas que se dedican a los negocios?

- No tiene que haber ningún miedo en ese sentido. El segmento de usuarios ejecutivos es compatible con el turístico que se da actualmente. Por tanto, eso solo vendrá a atraer mayor actividad al aeropuerto y no va en absoluto en detrimento del servicio que se da en la actualidad. Al contrario, es un servicio complementario. Tanto en el ámbito de los negocios como en el turístico se está viendo un incremento de usuarios y eso lleva a un aumento acumulado del 6% en el número de pasajeros.

- ¿El Tren de Alta Velocidad supone una amenaza para el aeropuerto?

- El Tren de Alta Velocidad será un competidor nuevo que entrará en el mercado. Cuando eso ocurra, las compañías aéreas tendrán que reajustar su oferta para hacerle frente. Es como si alguien tiene una tienda y en frente abre un competidor, quizás haya que ajustar precios o la oferta de productos con el objetivo de poder subsistir. Eso es lo que deberán hacer las compañías aéreas y como consecuencia, el aeropuerto seguirá dando servicio a los ciudadanos.

- ¿Qué medidas podrían tomar las compañías aéreas?

- Quizá puedan optar por aumentar el número de destinos o hacer las mismas rutas pero en horarios más beneficiosos que la oferta que se plantee por parte del tren. Depende de las circunstancias del momento, las compañías reaccionarán.

- Una vez consolidados los vuelos estivales a Palma y Londres, ¿hay alguna posibilidad de que la oferta a estos destinos se aumente a otras épocas del año?

- En estos momentos no hay nada concretado, a parte de estas dos rutas a Palma y Londres.

- ¿Durante los años de la crisis, el aumento de los vuelos privados ha mantenido al aeropuerto?

- Los vuelos privados han aumentado pero la actividad se ha incrementado de la misma forma que en otros nichos de mercado. Las compañías tienen una mayor actividad de viajes ejecutivos, al igual que se ha apreciado un incremento del turismo en los últimos años, también como reflejo de la propia economía.

- ¿Es un nicho de mercado a explotar aún más por el aeropuerto?

- Igual que los vuelos de particulares. En la medida en que haya mayor demanda hay margen para aumentar. Hay que tener en cuenta que el aeropuerto ofrece un servicio, que es tener una infraestructura disponible. Tiene capacidad para dar posibilidades de que se realicen un número de vuelos superior al actual. La obligación del gestor de la infraestructura es hacer disponible esa capacidad.

- ¿La ampliación hacia Mendelu ha quedado totalmente descartada por ahora?

- Aena es un organismo público que invierte en la medida que lo demanda la sociedad a la que sirve. En estos momentos, la posible ampliación del aeropuerto hacia esa zona no está consensuada entre las diferentes autoridades regionales y por tanto no se puede pensar en realizar este tipo de ampliación. Si algún día existiese, Aena consideraría esa situación.

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