José Ángel Zaldua (presidente de la Federación Guipuzcoana de Caza): «Si dejáramos dos años de cazar, los jabalíes vendrían a las ciudades a comer nuestras basuras»

José Ángel Zaldua, en Orio, de cuya localidad es alcalde./L. ALTUNA
José Ángel Zaldua, en Orio, de cuya localidad es alcalde. / L. ALTUNA

San Sebastián acogerá mañana la primera manifestación promovida por los cazadores en 27 años

JAVIER PEÑALBASAN SEBASTIÁN

Los cazadores tienen mañana (12.00 horas, en Easo) una cita en San Sebastián. Federaciones y otras organizaciones que defienden la actividad cinegética han convocado la primera manifestación de cazadores en 27 años. La anterior se produjo en 1991 en demanda de la contrapasa. José Ángel Zaldua, presidente de la Federación Guipuzcoana de Caza, explica los motivos que les han llevado a promover esta iniciativa.

- ¿Por qué esta manifestación?

- Observamos que desde hace tiempo se viene criminalizando la actividad de la caza, tanto en medios de comunicación, redes sociales y también entre una parte de la sociedad. Entendemos que ya basta. No vamos a permitir que se nos siga insultando. Incluso hemos adoptado algunas iniciativas para que quienes protagonizan este tipo de comportamientos respondan ante los tribunales.

«La caza es una actividad imprescindible para la Administración y el mundo rural»«Si se mantuviera la prohibición de cazar en Ulia se incurriría en un desacato a la justicia»

- ¿Se sienten de alguna manera amenazados?

- Más que amenazados diría que no se nos respeta. El monte alberga muchas actividades y nosotros somos respetuosos con todas. Nunca hemos ido en contra de ninguna. La filosofía de la federación se sustenta en que es necesario compartir los espacios. Si bien hace cincuenta años, los cazadores éramos mayoría en el monte, hoy no es así. Las excursiones y el senderismo son prácticas muy extendidas. A nosotros nos parece muy bien y lo respetamos, pero también pedimos que se nos respete.

- ¿Por qué dice que no les respetan?

- Nosotros desarrollamos una actividad legal, reglada como es la caza durante el pase de la paloma que prácticamente se extiende un mes. Y no recibimos más que criticas. Defendemos que de los doce meses que tiene el año, al menos podamos disponer de uno para nuestra actividad. Hoy en día se sabe dónde están situados los puestos y únicamente pedimos que en esas jornadas se utilicen otras rutas. No decimos que no vayan ni mucho menos. La idea es compartir.

- ¿Le consta que esta temporada haya habido algún incidente entre cazadores y excursionistas?

- No hemos tenido ninguno. Lógicamente nos han llegado comentarios tales como 'vas al monte y solo oyes tiros'. Pues en temporada de caza es lógico, como cuando vas a la ciudad escuchas el ruido de los coches.

- Resaltan en su convocatoria la necesidad de defender la actividad cinegética. ¿Por que?

- La caza es una actividad reglada, imprescindible para la Administración y el mundo rural. Sin el apoyo y la ayuda de los cazadores habría graves problemas para controlar poblaciones de determinadas especies. Y las contrariedades se extenderían a las ciudades. De hecho, los jabalíes ya están campando por ciertas urbes. En algunos pueblos se empiezan a ver con relativa frecuencia. En Santoña llegan a las calles y en Barcelona los tienen ya en parques. La presencia de un animal de esta especie, que puede alcanzar 80 kilos y posee colmillos de quince centímetros, puede causar la muerte a cualquier persona. Por no hablar de los siniestros que provoca en las carreteras.

- ¿Tiene datos de cuántos accidente generan?

- En el 68% de los accidentes registrados en Burgos hay implicados animales cinegéticos: jabalíes, ciervos, corzos... No todos serán graves, pero alguno puede serlo. En Gipuzkoa, esta siniestralidad es muchísimo menor, pero también se dan casos

- ¿Y por qué hay menos accidentes en nuestro territorio?

- Diría que en parte se debe a los planes de control de las poblaciones que se desarrollan en coordinación con la Diputación. El objetivo es evitar una superpoblación que incluso podría dar lugar a transmisión de enfermedades. En algunas zonas de Europa hay casos de peste porcina africana. Por ello, en esos países están pidiendo a los cazadores que mantengan la actividad todo el año.

- Dice entonces que ustedes desempeñan el rol de agentes reguladores de las poblaciones.

- Así es, pero siempre en coordinación con la Administración. Son ellos lo que nos indican si hay o no superpoblaciones y en qué especies. Si dejáramos dos años de cazar por ejemplo jabalíes, nos pondríamos con cerca de 20.000 ejemplares. No habría espacio en el monte para ellos. Vendrían a las ciudades a comer las basuras. Sería un desastre.

- El lema de la manifestación del lunes es 'Sí a la caza en Euskadi'. ¿Creen que es una actividad que esta riesgo?

- Tanto como en riesgo no, pero está cuestionada, sobre todo por organizaciones animalistas. Nosotros lo que queremos reivindicar es que la caza, hoy por hoy, es necesaria como reguladora de las especies y que Euskadi necesita de los cazadores. Defendemos esta actividad no solo porque es nuestra afición sino también porque es necesaria.

- Dice que son objeto de presiones por parte de organizaciones animalistas -mañana también se manifiestan en Donostia-. ¿Cómo valora su actitud hacia ustedes?

- Entiendo que se exceden. Que defiendan lo que mejor les parezca. Es su filosofía. Si entráramos a regular el derecho de los animales, ¿hasta dónde llegaríamos? Afirman que el antílope que es abatido por un cazador con un disparo es un hecho censurable pero ¿qué hacemos con un león que ataca al antílope y lo mantiene en sus fauces hasta que muere asfixiado? ¿Quién ocasiona más sufrimiento al antílope? Igual que el león necesita al antílope para vivir, aquí la sociedad necesita de los cazadores para regular poblaciones de jabalíes o corzos, aunque los animalistas no lo crean. Que pregunten, por ejemplo, a forestalistas por los daños que le causan.

- El sindicato ENBA ha mostrado su apoyo a la manifestación pero habla también de algunos «desencuentros» por «mala gestión» y falta de respeto hacia la propiedad privada de los baserritarras. ¿Qué pasa?

- Cuando hablan de mala gestión es porque piensan que no abatimos suficientes ejemplares de aquellas especies que atacan sus producciones. Corzos y jabalíes generan pérdidas y la única manera que hay para combatir la situación es mediante la caza. Nosotros ponemos todo nuestro empeño, hacemos lo que podemos, aunque somos conscientes de que no vamos a solucionar el problema. Siempre habrá jabalíes que causen destrozos. Esta temporada llevamos el récord de capturas de la historia con cerca de 2.000 ejemplares. El pasado año se mataron algo más de 1.700 y el anterior 1.500. La población va en aumento pero también las capturas. Y la referencia que hacen sobre la falta de respeto a la propiedad privada ignoro a qué obedece.

- ¿Cómo valora que se prohiba la caza en Ulia?

- El Gobierno foral de la legislatura anterior decidió prohibir la caza en Ulia y suprimió la línea de puestos. La federación entendió que se trataba una decisión política arbitraria y que no se ajustaba a la ley. Por ello la recurrió y los tribunales nos han dado la razón en todas las instancias, hasta el Tribunal Supremo. Por lo tanto, ya solo queda que se cumpla la decisión judicial. La Diputación tendrá que articular la forma para que se pueda cazar. En caso de que mantenga la prohibición incurriría en un desacato.

- ¿Cree también que la contrapasa ha de ser restablecida?

- Estudios científicos promovidos por la Federación Vasca de Caza demuestran que las poblaciones de palomas va in crescendo. En Portugal y también en Extremadura y La Mancha, basándose en nuestros estudios, se permite la caza en dicho periodo. Y aquí, sin embargo, no se puede, pero sí al otro lado del Bidasoa. Esto no tiene ningún sentido. La especie no está ni mucho menos en declive, todo lo contrario. Prueba de ello es que en algunos países a los que la paloma retorna se considera una plaga e incluso las están exterminando.

- Si tuviera que convencer a una persona de los beneficios que genera la actividad ¿qué le diría?

- Que es un actividad lúdica y deportiva. Para los que practicamos es una manera de hacer amigos, entablar nuevas amistades, de estar en contacto con la naturaleza... Pero además, es una actividad que está perfectamente reglada. No se puede hacer lo que uno quiera, hay normas que cumplir. Hemos de superar varios exámenes y cuando se obtienen los permisos no quiere decir que haya libertad para hacer lo que se quiera. Gipuzkoa es uno de los pocos territorios del Estado en el que se caza de forma sostenible. Queremos que siempre haya especies y que, además, pueda cazar el que tenga dinero como el que no. Cuando un cazador acude a un sorteo paga dos euros y otro más si le toca el puesto. Y es igual para todos. En este sentido, la caza es, no sé si de puede decir que es democrática, pero social sí.

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