Luz verde a la desafectación de vías en Irun

Zona de Aduana. Espacio de vías en desuso que será recuperado.
Zona de Aduana. Espacio de vías en desuso que será recuperado.

Adif ha iniciado la desafectación de vías en desuso en la zona de la Aduana y ha mostrado por escrito su interés en que ese espacio se incorpore a la ciudad

IÑIGO MORONDO IRUN.

Irun sigue despejando el camino para hacer realidad la transformación urbana de la inmensa playa de vías en desuso que ahora ocupa Adif. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias ha remitido al Ayuntamiento de la ciudad fronteriza una carta, de un único folio, «pero de una importancia enorme», subrayó ayer el alcalde, José Antonio Santano. «Desde que firmamos el Protocolo Ferroviario en 2011, es la primera vez que se dan pasos concretos y formales recogidos por escrito» hacia el revolucionario proyecto que la ciudad prevé desarrollar en una considerable área ocupada actualmente por vías sin uso.

En ese breve documento Adif informa de que ya ha comenzado el proceso para desafectar 34.000 metros cuadrados de suelo ferroviario que ni usa ahora ni prevé utilizar en el futuro, dando pie al Consistorio para arrancar la nueva ordenación del ese espacio. Además, muestra su interés en colaborar en la incorporación de todo esa superficie a la trama urbana. «Son cosas que ya nos habían dicho, pero ahora es por escrito y, además, reforzado por el hecho de que ya han empezado a trabajar», remarcó Santano.

Adif va a liberar 34.000 m2, pero esa superficie prácticamente se duplica a la hora de abordar la ordenación porque permite incorporar «parcelas anexas, municipales y de la antigua Aduana», elevando el área de actuación «a casi 60.000 m2», estimó el primer edil. «Junto con la de la bahía de Pasaia, ésta es la operación más importante que Gipuzkoa tiene en el horizonte».

Para sostener esa afirmación, Santano recordó que la intención no es que ese suelo «se convierta, simplemente en un nuevo barrio. Existe un consenso entre todos los grupos políticos representados en el Ayuntamiento para desarrollar usos mixtos, fundamentalmente económicos». Sí se preven algunas viviendas, pero en un porcentaje bajo. «Lo relacionado con la economía, la creación de empleo y la innovación es la parte esencial. Queremos que este céntrico espacio genere oportunidades de empleo para la gente joven». No es fácil definir qué significa eso exactamente. «Tenemos claro que no hablamos de actividades económicas de tipo 'industrialdea' porque no es el lugar para eso. Estas es una zona céntrica que estará al lado de una estación moderna e intermodal. Eso no se da en otros sitios».

La idea en el Ayuntamiento irunés tiende «hacia lo que llaman parques tecnológicos urbanos, aunque no quiero convertir conceptos en fetiches porque todo está por definir. Podemos hablar de innovación, investigación, servicios a empresas, economía digital... También cosas que ahora mismo no somos capaces de ver, pero ya estamos trabajando en la prospección y detección de iniciativas y actividades que tengan cabida». Todo ello irá acompañado de espacios libres y equipamientos públicos, «quizá, por poner un ejemplo, enfocados a la educación y la formación».

Esta es la base ideológica que Irun recogió para este espacio en el Plan General de Ordenación Urbana que aprobó en enero de 2015. Sin embargo, aquello se quedó en un mero anexo, ya que mientras Adif no desactivara el uso ferroviario de esos suelos, no cabía recalificarlos. «Ahora nos ha abierto la puerta a la modificación del Plan General y estamos preparados para afrontarla. Queremos hacer una ordenación pormenorizada, muy detallada, y que cuente con consenso dentro del Ayuntamiento, que sea compartida por el resto de administraciones (Ministerio de Fomento, Gobierno Vasco y Diputación de Gipuzkoa) y que se convierta en una ilusión colectiva para la ciudad».

Consenso institucional

A la espera de que desde otras administraciones se concreten en las próximas semanas algunas novedades, Irun ya está avanzando en su parte. «Hemos constituido la Junta de Portavoces del Ayuntamiento en una mesa de seguimiento político de todo cuanto tiene que ver con el espacio ferroviario para que todos los grupos estén informados, todos podamos compartir opiniones y sea posible adoptar por consenso decisiones estratégicas». El propio Gobierno municipal ha creado también un equipo específico y multidisciplinar con los responsables políticos y técnicos de Urbanismo y Hacienda «además de los servicios jurídicos y económicos de la casa».

En paralelo, se ha puesto en marcha el procedimiento para licitar este año el contrato para la modificación del Plan General, un proceso que, estimaba Santano, «se puede alargar dos años, quizá más. Todos los grupos estamos de acuerdo en llevar adelante un proceso de participación ciudadana más allá de lo que marca la ley. Creemos que merece la pena invertir tiempo ahora y no quedarnos en un debate con poca participación o que no aborde los asuntos de fondo. No es sólo una operación de urbanismo, es sobre todo socioeconómica, un reto que va a marcar, para muchos años, el futuro de la ciudad».

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