La obra de la regeneración de Pasaia coge «velocidad de crucero»

Excavadoras y camiones, en pleno movimiento de tierras para preparar la ejecución de un parque ajardinado con pasarela ciclista-peatonal entre Herrera y Trintxerpe./ARIZMENDI
Excavadoras y camiones, en pleno movimiento de tierras para preparar la ejecución de un parque ajardinado con pasarela ciclista-peatonal entre Herrera y Trintxerpe. / ARIZMENDI

Gobierno Vasco y Autoridad Portuaria reconocen que la tramitación ha retrasado en exceso el inicio de la pasarela ciclista-peatonal

GAIZKA LASASAN SEBASTIÁN

La regeneración de la bahía de Pasaia ha tomado el cariz del cuento del lobo. Tantas veces se ha anunciado su llegada que... ¿Por qué ésta va a ser verdad? El lunes hará quince días que excavadoras y camiones de obra volvieron a irrumpir sobre el terreno que separa Herrera y Trintxerpe, punto de arranque de la reconversión urbanística del entorno portuario. Allí se construye -tiempo, por fin, presente- una pasarela peatonal y ciclista, sobre un parque ajardinado. Los trabajos han empezado y, si no fuera porque el cuento ha tenido ya muchos capítulos, la foto no debería dejar lugar a dudas.

LA CIFRA

19.000 Metros cuadrados
de terrenos portuarios se van a recuperar para la ciudadanía con una pasarela ciclista-peatonal sobre un parque ajardinado entre Herrera y Trintxerpe.

Lo que pasa es que la fábula llegó a su cenit de expectación la semana del 22 al 26 de mayo, cuando máquinas de la UTE adjudicataria, formada por Moyua y Altuna y Uria, empezaron a ejecutar una obra que su cartel anunciador ubicaba en noviembre de 2016. Vecinos de Trintxerpe y Herrera confesaban, tragándose su escepticismo casi crónico, que «por fin tiene pinta de que sí». Pues no. Tampoco.

Ha pasado más de un mes de aquella esporádica aparición y Eusko Trenbide Sarea (ETS), sociedad pública a la que el Gobierno Vasco encargó la ejecución del proyecto, ha anunciado que esta vez el lobo viene para quedarse. Movimientos de tierras, desbroce de taludes, excavaciones, retirada de antiguas luminarias, colocación del tubo de la red eléctrica, rellenado de zanjas... Las últimas dos semanas han dejado las mayores evidencias de regeneración que se han registrado nunca en la larga historia de anuncios y frustraciones.

Fuentes de ETS explican que este parón de un mes largo -tiempo insignificante para la trayectoria de vaivenes del proyecto pasaitarra pero letal para su credibilidad- se ha producido porque había caducado el permiso de excavación solicitado por la Autoridad Portuaria de Pasaia al departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco. La petición de prórroga se hizo hace más de un mes y el viernes 30 de junio la Administración concedió la citada licencia.

«No se entiende que un proyecto así se encuentre con tantas dificultades administrativas»

«No se entiende que un proyecto así se encuentre con tantas dificultades administrativas» ANTONIO AIZ. VICECONSEJERO DE TRANSPORTES

«Hay tanta administración implicada y tanto trámite que cumplir, que todo se retrasa más de la cuenta»

«Hay tanta administración implicada y tanto trámite que cumplir, que todo se retrasa más de la cuenta» Ricardo Peña. Presidente del Puerto de Pasaia

Por otra parte, el Ayuntamiento de Donostia ha solicitado adecuar a las nuevas normativas un colector de aguas que debe ser desviado por la propia obra, algo que no estaba previsto por el proyecto de ETS aprobado inicialmente por Aguas del Añarbe. Esta petición ha derivado en una serie de conversaciones -aún en curso- entre ambas instituciones sobre, por ejemplo, el coste adicional que acarrea el nuevo colector y el modo de financiarlo. No obstante, a expensas de atar ese fleco, «la obra ya ha cogido velocidad crucero» y con la tramitación cumplimentada hasta el momento «tenemos tajo para meses», señalan desde ETS.

El retraso en el inicio de las obras no solo ha prolongado la incredulidad de los pasaitarras, sino que también ha suscitado la reflexión institucional. El viceconsejero de Transportes del Gobierno Vasco -esta primera obra tendrá una afección directa en el acceso a la estación del Topo de Herrera-, Antonio Aiz, reconoce que «el Ejecutivo está, en cierto modo, sorprendido. No se entiende que un proyecto como la regeneración de Pasaia, en el que todo el mundo cree y que tiene un consenso interinstitucional tan importante, se esté encontrando con tantas dificultades administrativas en el camino, que están suponiendo un retraso evidente en la ejecución de las obras».

Desde la otra pata del convenio sellado para construir la pasarela Herrera-Trintxerpe, el presidente de la Autoridad Portuaria de Pasaia (APP), Ricardo Peña, también confiesa que «desde que adjudicamos el proyecto, hemos estado casi un año de trámites. Hay tantas administraciones implicadas en la obra que hay muchos procedimientos que cumplir y todo se retrasa más de la cuenta. Es un claro ejemplo de lo difícil que es sacar las cosas adelante en este entorno de la bahía. Hay que cumplir la normativa, muy estricta por ejemplo, en el tema de suelos contaminados, y eso a veces hace costoso avanzar en los trámites».

El cronograma habla por sí solo. El Gobierno Vasco y la Autoridad Portuaria de Pasaia firmaron el convenio que habilita la nueva conexión Herrera-Trintxerpe el 12 de mayo. Cinco días más tarde, el consejo de Gobierno del Ejecutivo Urkullu encargó a ETS la ejecución del proyecto, y el 31 de mayo salió a licitación la obra. La adjudicación se produjo en septiembre -por 3,1 millones de euros más IVA- y los trabajos iban a empezar en noviembre.

Nueva estética para Pasaia

Eso sí, tan contundente es la asunción por parte de las instituciones de un retraso considerable como su convicción sobre la irreversibilidad del proyecto. Peña sostiene que «hemos conseguido concitar un acuerdo entre las instituciones implicadas en la regeneración -Puerto, Gobierno Vasco, Diputación y Ayuntamiento de Pasaia- y vamos a seguir adelante, por lo que estos retrasos quedarán en anécdotas al lado del compromiso por una verdadera regeneración y de la voluntad por lograr una auténtica conciliación entre puerto y ciudad».

La obra reanudada supondrá la recuperación para la ciudadanía de 19.000 metros cuadrados de espacios portuarios. Aprovechando los desniveles existentes entre Herrera y Trintxerpe, el objetivo será consolidar un nuevo parque a la altura de la cubierta de los nuevos pabellones del puerto, lo que permitiría aumentar la dotación de zona verde del entorno, así como resolver la conexión entre el área urbana de Trintxerpe y la estación de Euskotren a través de «un recorrido agradable y seguro», recoge el proyecto.

El hecho de contar en la zona con un flujo peatonal constante -por ser lugar de acceso al Topo de Herrera- supone una oportunidad, según la redacción del proyecto, para la creación de «un espacio público nuevo, que no solo resuelva las conexiones necesarias, sino que se convierta en un espacio valorado por sí mismo».

La vocación de la obra es la de marcar un patrón estético que tenga continuidad en el resto de actuaciones que se desarrollarán entre Trintxerpe y San Pedro, de manera que el resultado sea una conurbación atractiva para los vecinos, los turistas y las nuevas actividades económicas que puedan asentarse en el lugar propiciando una regeneración no solo urbana sino también social y económica.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos